Asa nació en París. Su vida en la ciudad de la luz dejó a aquella chica sólo con un puñado de vagos recuerdos (felices); poco después de haber cumplido dos añitos su familia regresó a Nigeria. Paris fue simplemente una etapa en la vida dura y llena de coraje de sus padres. Pero de alguna manera, su destino había quedado vinculado a la ciudad que la vio nacer, a donde regresaría 20 años después para iniciar su carrera artística.
Los sueños de este jovencito se han cumplido. Después de un primer álbum que
ya avanzaba lo que podía dar de sí, Colin MacIntyre, en su encarnación como
Mull Historical Society se destapa con un segundo disco que es como su Pet
Sounds particular: música para soñar y perderse dentro, sin perder por el
rabillo del ojo las canciones pop. Armonías, pianos, coros, paisajes mágicos,
campanas tubulares, arpas... Todo desplegado con una inocencia tal que, si él
mismo no lo remedia, le será muy difícil superar.