Alison Sudol habita un vívido mundo imaginario poblado por canciones de sirenas y marineros, criaturas sin visión y frágiles águilas caídas, un lugar en el que los casi amantes y los sueños entonan una melancólica despedida musical. Y en One Cell In The Sea (Una celda en el mar), Sudol deja que el oyente se introduzca en ese mundo a menudo fantástico, revelando su vida interior a través de canciones como dijo una publicación “cargadas, encantadas y hermosas”.
Tras la disolución de American Music Club, una de las bandas americanas más
infravaloradas de los últimos años, Mark Eitzel ha editado cuatro discos en
solitario. El último, The Invisible Man,
lo encuentra jugando con su nuevo ordenador. Pero no hay nada que temer: sus
composiciones tienen la misma envergadura de antaño, se sienten de la misma
forma. Así que lo de su reciente adquisición no deja de ser más que una
herramienta con la que, curiosamente, le ha salido su mejor disco en solitario y
hasta un amago de éxito en “Proclaim Your Joy”.