Tarik y la Fábrica de Colores, después de la niebla
Primero fueron los Yacentes. Desde Córdoba, Álvaro Muñoz comandó componiendo y tocando la guitarra en aquel grupo que editó un mini-LP con la discográfica DRO antes incluso de que Los Planetas hubieran imaginado tener un grupo. En 1990 apareció su primer disco con su nuevo proyecto, Tarik y la Fábrica de Colores. Tras una larga etapa en Londres, Tarik (nombre que utilizaba su abuelo para escribir crónicas taurinas) volvió a su tierra y grabó un segundo disco ocho años después. En 2005, tras otro periodo de tiempo igual, reaparece con su tercer disco, Sequentialee, el primero de esta nueva trayectoria. Ahora edita El hueso y la carne, tan sólo dos años después.
En Trust, su sexto disco, el trío minimalista de Minnesota ha
hecho lo antes inimaginable: al lado de los acostumbrados tiempos ralentizados
hasta la hipnótica extenuación hay momentos de pop. “Canada”, por ejemplo,
rememora a The Velvet
Underground y Spacemen
3, al tiempo que el falsete angelical de Alan Sparhawk contrasta con
la rudeza de la voz de su mujer Mimi Parker. “Last Snowstorm Of The Year”recupera el espíritu de su magnífico EP Christmas, mientras que
la leyenda del grupo America, Gerry Blakely, aparece en “It's In The Drugs”
y “La La La Song”. Y para sus seguidores de siempre ahí están “John
Prine” o “Candy Girl”, en la misma línea de aquellas con las que se
labraron su reputación.