Afincados en el Área de la Bahía de San Francisco, Rupa & the April Fishes componen música que desafía cualquier clasificación. Su álbum debut, eXtraOrdinary rendition, deja al descubierto influencias de la chanson francesa, el tango argentino, el swing gitano, el folk estadounidense, las cumbias latinas eincluso las ragas indias.
En
estos días recorre Youssou N’Dour España en su gira más larga por nuestro
Estado, presentando su nuevo disco
en directo Live At The Union Chapel, así que conviene recordar la trayectoria del músico africano más
universal.
La
música popular de hoy en día en Senegal, conocida en la lengua wolof
como mbalax, se desarrolló como una
mezcla de distintos elementos: el griot,
que es la percusión tradicional del país, los cantos religiosos y los ritmos y
arreglosafrocubanos que hicieron el viaje de vuelta desde el Caribe hasta África
Occidental en los años 40, 50 y 60 y que han florecido en África desde
entonces. A partir de mediados de los 70, la mezcla resultante se modernizó,
incorporando ritmos de baile indígenas más complejos, melódicos solos de
saxofón y guitarra, soliloquios vibrantes de duelos de tambor, y, en ocasiones,
incluso cantos religiosos musulmanes de inspiración sufí.
Todo
ello dio origen a una nueva música, en ocasiones nostálgica, secreta y
majestuosa, y en otros momentos sincopada con un estilo celebrativo, explosivo e
indescriptiblemente funky. Los jóvenes
músicos senegaleses, empapados de la música de Jimi Hendrix, Carlos Santana y
James Brown, conocedores del amplio espectro del jazz americano, la música soul
y el rock, estilos todos ellos acogidos con entusiasmo por Dakar, la cosmopolita
capital de Senegal, estaban redescubriendo su herencia cultural y buscando intérpretes
tradicionales, principalmente cantantes y músicos de tambor, para incorporarlos
a sus grupos.
Los
griots -músicos, cantantes
espirituales y contadores de historias- integran una distinguida casta en la
sociedad wolof y en África entera. El mbalax
se gestó en este período de fructífera vorágine musical, y encontró en
Youssou N'Dour su intérprete ideal e indiscutible.
Nacido
en Dakar
en 1959, N'Dour es un cantante dotado de un notable alcance y equilibrio vocal
y, como compositor, líder de un grupo y productor, disfruta de una prodigiosa
inteligencia musical. The New York Times ha descrito recientemente su voz como un “tenor
impresionante, un arma dócil que el artista despliega con autoridad de
profeta.” N'Dour absorbe en su trabajo todo el espectro musical senegalés,
pasado por el tamiz de un rock poco ortodoxo o un pop muy alejado de la cultura
senegalesa.
Nombrado
“Artista africano del siglo” por la publicación inglesa Folk Roots en el umbral del año 2000, N'Dour ha popularizado el mbalax
en todo el mundo a lo largo de más de veinte años de grabaciones y conciertos
fuera de las fronteras de Senegal, siempre junto a su grupo The Super Etoile.
Robert
Christgau, periodista de The Village Voice
y decano de los críticos de rock americanos, ha definido audazmente a N'Dour
como “el mejor cantante pop del mundo” al tiempo que le considera “el único
africano que camina inexorablemente hacia la fusión del pop mundial, ese
concepto sobre el que el resto de los artistas tan sólo teorizan.” Peter
Gabriel, cuyo dúo con N'Dour en el tema “In
Your Eyes” del álbum de Gabriel SO,publicado en 1985, marcó un momento clave en la historia del
rock, considera a N'Dour sencillamente como “uno de los mejores cantantes
vivos.”
N'Dour
consolidó su liderazgo del grupo The Super Etoile hacia 1979, manteniendo en
sus filas a los músicos que formaron inicialmente la banda. Poco después, el
grupo inició su carrera internacional gracias al apoyo de una asociación de
taxistas senegaleses en Francia y de un pequeño círculo de seguidores en
Inglaterra. Los comienzos del cantante en Dakar no habían sido tan
prometedores. No era más que un espigado adolescente cuando comenzó a cantar
en los conciertos piratas que se improvisaban en los descampados cercanos a
ciertos clubes nocturnos a los que N´Dour y sus compañeros tenían difícil o
imposible acceso.
Allí
fue donde, gracias a su particular voz, empezó a ganarse una sólida reputación
de niño prodigio, al tiempo que conseguía sus pequeños momentos de gloria en
los programas para cantantes aficionados emitidos por la radio nacional. Cuando
sólo tenía doce años, N'Dour actuaba también en celebraciones religiosas y
ceremoniales de su barrio, en el severo distrito musulmán de la Medina donde
nació y se crió. Youssou era el primogénito de un mecánico de coches muy
religioso, Elimane N'Dour, y de su esposa, N'Deye Sokhna Mboup, una mujer de
origen griot que también actuaba
ocasionalmente en las ceremonias de los barrios de la Medina.
Hoy,
N'Dour y The Super Etoile, la banda africana más popular a escala mundial,
continúan desafiando la tradición musical senegalesa con eso que el diario The
Los Angeles Times ha descrito como “una gozosa precisión”. Por su
parte, el periódico londinense The
Guardian, refiriéndose al lado más introspectivo de la carrera del grupo
-integrada tanto por trabajos con grandes discográficas y muy aplaudidos por la
crítica como Set
(Virgin, 1990), Eyes Open (Sony, 1992) The
Guide (Sony, 1994) y Joko (The Link) (Nonesuch/Warner,
2000), como por docenas de publicaciones paralelas de producción local en
Senegal- ha considerado su música “el mejor ejemplo del encuentro entre la música
africana y la occidental: un ejemplo saludable, necesario y respetuoso”.
A
pesar del brillo de su carrera internacional, Youssou N´Dour ha seguido
manteniendo sus raíces en la música senegalesa y su capacidad para contar
historias como el sello distintivo de su personalidad artística. Audaz
innovador, pero también fiel protector del peculiar y único “estilo Dakar”
del mbalax, N'Dour ha conseguido mantener un sonido que, al tiempo que
se vuelca hacia la influencia exterior, no deja de ser típicamente senegalés,
una síntesis de idiomas musicales inconfundiblemente alimentada por la materia
musical de su patria. Gracias a la creación de este estilo agudamente personal,
N'Dour continúa siendo una figura de culto en su país y en la siempre
creciente diáspora mundial senegalesa.
N'Dour
mantiene su hogar en Dakar, pero celebra una vez al año en París y Nueva York
el Gran Baile Africano, una fiesta de baile al estilo senegalés, que
ofrece el tipo de actuaciones salvajes habituales en los clubes de Dakar. En la
celebración de este año, sus compatriotas en París y Nueva York se
convirtieron por una noche en sus estrellas invitadas, y la energía celebrativa
se desató en un espectáculo colectivo extraordinario.
El
último disco de estudio de Youssou N’Dour, Nothing's
In Vain (Coono Du Réér), publicado en octubre de 2002, es el primer
álbum que el artista ha grabado directamente para Nonesuch, la compañía que
publicó su anterior trabajo, Joko
(The Link)bajo licencia.
Este álbum contribuía decididamente al deseo esencial que ha marcado la
carrera de N’Dour: alimentar el florecimiento de las tradiciones musicales de
su Senegal natal dentro del entorno de los modernos lenguajes del pop y obviando
todas las fronteras musicales.
Críticos
y fans han destacado siempre la habilidad de N´Dour para crear un nuevo tejido
musical, vitalista y contagioso, entrelazando los hilos de la diversa tradición
senegalesa y las distintas músicas del mundo. Con Nothing's
In Vain, N’Dour hacía un uso más liberal que nunca de los
instrumentos acústicos tradicionales, como el kora,
un arpa típica de África Occidental con veintiuna cuerdas, el xalam,
un laúd senegalés de cinco cuerdas o el violín del país, el riti,
que tiene una única cuerda, junto a la presencia más reconocible de la percusión
senegalesa, el sabar, y las vibrantes
guitarras ya popularizadas por discos anteriores.
Ahora, a finales del 2003, se publica su un nuevo disco en directo con
Nonesuch para el mundo entero, aunque dirigido preferentemente al mundo
occidental, tituladoLive
At The Union Chapel, y en el que se recogen alguna de sus grandes canciones, demostrando, una vez más,
la razón por la que es considerado el músico africano más importante de las
últimas décadas.