A veces el propio artista lo sabe mejor. Influencias: “La vida”. Suena como: “El viento que corre por el bosque”. Y una observación a mayores: “La belleza es el nuevo punk rock”. Poco más hay que decir sobre Joan Wasser, más conocida como Joan As Police Woman, nombre homenaje a la Angie Dickinson que interpretaba La mujer policía. Esta semana la norteamericana presenta en Vigo To Survive, su segundo disco, a las 21:30 horas del lunes en la Sala La Fábrica de Chocolate de Vigo.
En
tiempos en los que parece que el mundo del pop se ha convertido en una infinita
extravagancia, Starsailor dejaron claro desde un principio que se encuentran muy
cómodos con la ética que predominaba antes: musicalmente serios, menos
preocupados por las personalidades y el entretenimiento que por la profundidad
emocional, dirigiéndose hacia lo atemporal más que a la melodía que atrapa la
atención rápidamente para luego ser olvidada. Algo, por otra parte, no muy
extraño en una banda encabezada por un líder, James Walsh, que parece ser
viene tocando desde que empezó a deslumbrar a su familia en las fiestas navideñas
con clásicos como “Ob-La-Di Ob-La-Da” y que siempre tuvo una faceta teatral
en su forma de interpretar en directo.
Este par de detalles
no dejan de ser anecdóticos, pero sirven muy bien para enfrentarse a lo, hasta
ahora, desconocido, ya que Starsailor están liderados por un chaval de veinte años
y Love Is Here, el debut del 2001 –junto a Is This It de The
Strokes-, es su primer acercamiento a públicos más amplios, ya que sus dos
primeros singles –“Fever” y “Good Souls”- sólo habían sido devorados
por los buscadores de nuevos talentos.
Es cierto que cuando
uno busca incansablemente el futuro, le van los retos en el mundo del rock o
posee una atención fácilmente desviable hacia la sorpresa, el hecho de
escuchar hablar sobre un nuevo lenguaje musical se convierte en algo
absolutamente irresistible. La idea de que alguien, en algún sitio, esté
rondado por ahí haciendo música antes inimaginable, probando los límites de
su equipo y de su salud en el nombre delprogreso,
es algo excitante. Aún así, hay gente que considera que apartarse del camino
es como una traición a la música, al rock’n’roll, al arte.
Así que argumentar,
como se ha venido haciendo desde que surgieron hace poco más de un año, que
Starsailor, cuatro chavales que simplemente tocan guitarras, teclados y cantan
canciones hermosas sobre relaciones humanas, no amplían los límites del
lenguaje musical es como reprenderle a alguien que se expresa en un castellano
perfecto por no hablar esperanto en su lugar. Fluidez, sintaxis creativa,
facilidad de expresión: son cosas muy difíciles de encontrar hoy en día y que
se deben mimar. Starsailor tienen esas raras habilidades.
Puede que todas las
acusaciones de sus detractores sean ciertas -que son esclavos de sus héroes o
que trabajan dentro de límites más que superados en el pasado-, pero Love
Is Here es un disco que no necesita excusa alguna. Posee una seguridad en sí
mismo tan seductora que, incluso en sus momentos más vulnerables –“She Just
Wept”- hay una intencionalidad y ambición que los empuja mucho más allá que
los cientos de bandas que pululan por ahí intentando hacerse un hueco.
Una parte del mérito
se debe a la emocionante voz de James Walsh, que recuerda a Mike Scott, Ian
McCulloch o David Gray, y que se convierte en un instrumento de confrontación
muy intenso, capaz de componer relatos de amor, redención y familias rotas con
un tono herido totalmente creíblemente. Otra parte se debe a la sensación del
mínimo esfuerzo que proporcionan unos músicos muy completos que tocan
instintivamente.
Desde
luego, también ayuda la sucesión de brumosas y enigmáticas viñetas sobre
encuentros con extraños en cines o mientras se protegen del tiempo inclemente,
sobre personas que intercambian opiniones toda la noche mientras miran como el
reloj avanza hacia el amanecer. Son canciones concurridas por los amigos, los
amantes y la familia, un reparto que encaja en los modelos intimistas y en el
calor humano de la música. La línea más asombrosa abre “Alcoholic”: “¿No
sabes que tienes los ojos de tu padre? Y tu padre era un alcohólico.”
El
hecho de que el grupo suene a clásico cuando aún están saliendo de su
adolescencia explica la sospecha que algunos muestran. ¿Son demasiado jóvenes
para que sus canciones sean auténticas? ¿No han sido sintetizadas la rabia y
la emoción a partir de la colección de discos de sus padres –Tim Buckley y
su hijo Jeff, Van Morrison, Neil Young- más que de su propia experiencia? Es
difícil saberlo, pero el hecho es que son grandes temas y, lo que es más
importante, y un argumento decisivo que desbarata cualquier pretensión de los
anti-tradicionalistas: cada una de las once canciones se incrustan en la mente
del oyente, sintetizando sus influencias obvias en algo misteriosamente
conmovedor.
Así
que ya tenemos el Parachutes –Coldplay- de este año. En estos días en
los que ser auténtico importa tanto como conseguir la textura y la forma
correcta, no se puede reducir este debut a cada una de sus partes ya que, sea cuál
sea el lenguaje que Starsailor hablen, Love Is Here es un triunfo
rotundo.