Moderno, clásico, sofisticado y multilingüe, Pink Martini es el grupo que demuestra que algunos americanos son suficientemente inteligentes, imaginativos y apasionados para ver el mundo más allá de sus propias fronteras con interés, compromiso y optimismo.
CAMPUS GALICIA ARTICULO SINEAD O'CONNOR, MADRE SUPERIORA.
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CAMPUS GALICIA ARTICULO SINEAD O'CONNOR, MADRE SUPERIORA.
Sinead
O’Connor, una vida intensa
Madre
superiora
No hay nada como
un artista que crece en público. Sus contradicciones son las nuestras y, casi
con total seguridad, sus discos serán siempre interesantes. Por las pistas que
puedan dar o porque habrán sido compuestos en tiempos turbulentos. Y nadie que
mejor que Sinead O’Connor ha representado ese papel en los últimos quince años.
De actualidad por sus recientes colaboraciones con Massive Attack, Asian
Dub Foundation y Conjure One, además de su disco de versiones de canciones
tradicionales irlandesas, Sean-Nós Nua -tal vez el menos interesante de
los suyos, junto al de versiones de clásicos de otras décadas, Am I Not
Your Girl-, Sinead O’Connor puede presumir de haber vivido intensamente su
existencia. Incluso con sus errores, ¿cuántos han tenido una vida parecida?
Casi nadie. Repasemos una vida intensa, al tiempo que escuchamos de nuevo sus
discos.
Sinead O’Connor nació en Dublín el 8 de diciembre de 1966. Su
infancia estuvo marcada por el divorcio de sus padres pero, sobre todo, por los
abusos que sufrió de pequeña por parte de su madre. Nunca ha quedado claro si,
además de los maltratos físicos, sufrió abusos sexuales, aunque su hermano
declaró en una ocasión que Sinead había exagerado las cosas.
Tras ser expulsada de un colegio católico, pasó parte de su
adolescencia en un reformatorio, después de que fuera descubierta robando unos
zapatos. En aquel tiempo estaba viviendo con su padre, y éste decidió
internarla. Parece que era algo habitual en ella robar en las tiendas, y también
ha declarado que fue su madre quien la enseñó.
En
1985 su madre falleció en un accidente de tráfico. Según Sinead, las lágrimas
que se veían en el video de “Nothing Compares 2 U” tenían mucho que ver
con ello, ya que el día que rodaba el video se puso a pensar en todo lo que había
pasado con su madre.
En
el reformatorio empezó a tocar la guitarra. El batería del grupo In Tua Nua,
Paul Byrne, fue quien la descubrió cantando en la boda de su hermana. Le ofreció
unirse a la banda y compuso su primer single, “Take My Hand”, aunque no
siguió con ellos. Meses más tarde se convertiría en la cantante de otro grupo
de nombre curioso, Ton Ton Macoute, que se disolvió rápidamente, pero que
llegaron a grabar unas maquetas para el responsable de Ensign Records, Nigel
Grainge.
Éste
le envió un billete de avión para que fuera a verlo a Londres, pero al no
tener respuesta se olvidó de ella. Un buen día se la encontró en las
oficinas. Días después, comenzaba la grabación de su primer disco, The
Lion & The Cobra. En los dos años que duró el proceso, Sinead se
dedicaba a contestar el teléfono de la discográfica porque, según ella, “no
tenía nada mejor que hacer”.
Antes
de editar su primer disco, puso la voz a la canción “Heroine”, compuesta
por The Edge de U2 para la banda sonora de The Captive. Su relación con
la banda irlandesa más famosa de todos los tiempos no acabaría ahí. Poco más
tarde criticaría a U2 por su sonido “bombástico”. Curiosamente, a finales
de los 90 se produjo el reencuentro y, tras pedirles perdón, llegó a grabar
con Bono “I Am Not Your Baby” para la banda sonora de El fin de la
violencia.
Aquel
primer disco, a pesar de sus grandes canciones, no vendió más de 25.000
copias. Poco antes de empezar la promoción, la compañía le sugirió que
adoptara una imagen “más de chica”. La respuesta de Sinead fue raparse el
pelo al cero, después de intentarlo con un corte mohicano. Ahí los medios
vieron claramente que tenían una voz rebelde y distinta que podía dar mucho
juego. En una de sus primeras declaraciones, habló abiertamente de su simpatía
por el IRA, algo de lo que después renegó.
Todo
estalló con su segundo disco, I Do Not Want What I Haven’t Got. Para
empezar, renunció a los premios Grammy por razones políticas. Semanas más
tarde se negó a actuar en el estado de New Jersey si antes de su concierto
sonaba el himno americano, algo que allí es obligatorio. Muchos la emprendieron
con ella y Frank Sinatra comentó que le gustaría “darle una buena patada en
el culo”.
Pero
lo que acabó de rematarlo todo fue su aparición en el programa de televisión
“Saturday Night Live”. Después de rechazar su aparición dos meses antes
por que había otro invitado que hacía chistes obscenos y denigratorios, aceptó
participar. Delante de las cámaras, al acabar su actuación, rompió una foto
del Papa gritando: “Lucha contra el enemigo”. Según ella, las religiones no
hacen lo suficiente para luchar contra los abusos a menores.
Dos
semanas más tarde, el público la abucheó cuando apareció en un homenaje a
Bob Dylan. Tan sólo Kris Kristoferson se dignó a salir y abrazarla, para
retirarla dignamente del escenario. A partir de ahí, desapareció de la vida pública.
Abandono el pop durante un tiempo para estudiar ópera. También interpretó a
Ofelia en un montaje de Hamlet.
En
estos años, sus relaciones se complicaron. En
1986, después de firmar contrato para editar su primer disco, había quedado
embarazada inesperadamente de su batería John Reynolds. A pesar de la oposición
de su discográfica, siguió adelante y tuvo el hijo. Poco después, se
separaron. Años más tarde, y después de tener varias parejas, se
reconciliaron y se casaron. Volvieron a separarse, pero él aún sigue siendo su
batería y produciendo sus recientes discos.
Con
el periodista John Waters, después de mantener una tormentosa relación, accedió
a tener un hijo por inseminación artificial. Cuando la custodia de la niña pasó
a ser cuestión de litigios, Sinead habló de él como “un simple donador de
semen”. Perdió la custodia. Meses más tarde raptó a su hija en Londres y se
escapó a Dublín con ella. Cuando se la quitaron, intentó suicidarse con
barbitúricos. Estuvo en coma 36 horas.
En
abril del 98, ya recuperada, fue ordenada sacerdotisa de una Iglesia cristiana
disidente para la que llegó a pronunciar cuatro misas, dos de ellas en latín.
La ceremonia tuvo lugar en Lourdes, y su nombre pasó a ser el de la Hermana
Bernadette Maria. En aquel mes hizo una generosa donación al máximo
representante de esa religión. Cuando los medios lo descubrieron, acusándola
de comprar su ministerio, anuló la donación. Al mismo tiempo, declaraba que se
sentía, por encima de todo, rastafari, y que de ahí le venía su interés por
las religiones.
Poco
después reconoció que había hecho voto de castidad. No tardó ni dos semanas
en manifestar públicamente que no podía respetarlo. La última vez que se
airearon sus manifestaciones, Sinead O’Connor se declaraba lesbiana, aunque
especificó poco después que quería expresar que se sentía abierta a
enamorarse de cualquier persona. ¿Último capítulo? Mucho nos tememos que no.