Bienvenidos aFunplex, el primer disco del siglo XXI de los B-52s. “Es rock & roll sexy y potente, con el ritmo y volumen subidos hasta el rosa fuerte”, declara el guitarrista Keith Strickland. Once canciones nuevas y frescas, confeccionadas por la revolucionaria banda que colocó a la ciudad de Athens,Georgia (EEUU) en el mapa musical internacional a finales de los años 70 y que conquistó el mundo con sus inteligentes ganchos con desparpajo, su enfoque no-convencional en el arte de hacer música y su original estilo. “Funplex suena a nosotros, pero actualizado”, añade Fred Schneider. “Son los B-52s ahora, o quince años desde ahora”.
Cada vez que Michael
Stipe sufría un bloqueo creativo durante la gestación de Reveal,
se subía a un avión. De alguna forma, por el camino, la búsqueda de la
siguiente frase se convirtió en más de una ocasión en una búsqueda de sí
mismo: “I spend half of my life figuring what comes next. –Me paso la mitad
de mi vida intentando adivinar qué vendrás después-”, se lamenta en “Disappear”.
Para una banda que ha perseguido siempre huir de lo obvio, podemos sospechar que
ésa ha sido siempre su motivación básica, la misma que ahora se repite, con
resultados asombrosos tras más de veinte años en activo, en Reveal.
Para su doceavo disco en estudio, REM podían haber firmado una declaración
sin demasiado contenido, probar sus límites, preguntarnos cuánto sabemos de
ellos. En su lugar, han optado por todo lo contrario. Mientras que Up,
en 1998, sugería que la deserción del batería Bill Berry podría dar lugar a
un minimalismo muy cuidado, Reveal son
REM recordándonos quiénes son y reafirmando la razón por la que hacen lo que
hacen. Nada que se pudiera sospechar, pero sí el movimiento exacto para
demostrar que han cerrado el círculo perfecto y que ahora se sienten totalmente
libres hasta para recuperar lo mejor de su propio libro de estilo.
Todas las características de lo que una gran parte reconoce como REM están
ahí: la proporción justa de melodía sin esfuerzo, la emoción vertiginosa, la
reconfortante apreciación de la belleza y el instinto para preservar el juicio
en un mundo que duele y confunde a cada minuto. En esta ocasión, todos los
personajes miran a su alrededor, evalúan su entorno y hacen del optimismo su
razón para seguir viviendo.
Mucho se ha hablado, sin que los componentes de REM hayan impulsado tal
afirmación, de las similitudes entre Automatic
For The People, del 92, y este Reveal.
Es cierto que hay rastros de “Try Not To Breathe” en “Disappear”, de
“Nightswimming” en “I’ve Been High”, de “Perfect Circle” en
“Saturn Return”, de “Electrolite” en “Beat A Drum” e, incluso, de
“Losing My Religion” –en este caso sacada de su predecesor, Out
Of Time- en el potencial del single “Imitation Of Life”.
Pero una atenta escucha
muestra que la experimentación a la que se abocaron en Up, tras descubrirse como “perro de tres patas”, según su
propia definición, ha tenido también un protagonismo relevante en Up: debajo de cada melodía juegan los teclados, triunfan los
muestreos, se combinan percusiones reales con bases programadas…
El énfasis está ahora en la contención y la sutileza antes que en los
grandes detalles. Todo el álbum se asienta sobre una capa de sintetizador
insinuado y en un remolino constante de cuerdas. “Saturn Returns”, en
concreto, aplasta y zumba como cables eléctricos extendidos a lo largo de una
carretera vacía. Esta aparente levedad lleva a subestimar Reveal
en un principio, pero la recompensa llega a largo plazo, tras sucesivas
escuchas.
Ahora que las ondas radiofónicas están saturadas de bandas
prefabricadas, más o menos como hace veinte años, parece el momento perfecto
para recuperar parte de los seguidores que abandonaron el barco con Monster.
Una cita del bajista Mike Mills dice mucho en este sentido: “Hay una interacción
real en este disco, y lo sientes cuando lo escuchas”. Mientras Up
buscaba una respuesta cerebral, debido al sonido de un grupo buscando nuevos
caminos, Reveal persigue una comunicación más emocional.
Comenzando con “The Lifting”, el disco enseña las garras de una
banda que vuelve con el ánimo predispuesto, al mismo tiempo que deja claro que
Michael Stipe todavía mantiene bien vivo el talento para componer canciones
inspiradoras y no fácilmente interpretables.
“The Lifting” está entre los mejores cortes del álbum. Una vez más
han encontrado la canción perfecta para abrir un nuevo capítulo, como lo
fueron en su día “Begin The Begin” de Lifes Rich Pageant, “Finest
Worksong” de Document o “Drive”
de Automatic For The People. A la
misma altura brillan “All The Way To Reno (You’re Gonna Be A Star)”,
“I’ve Been High”, “Saturn Return”, “Beat A Drum”, “Beachball”
o “Summer Turns To High”, estos tres últimos en la línea de “At My Most
Beatiful” de Up, todos ellos homenajes no velados a los Beach Boys.
Reveal parece un álbum de
fotos familiar, pero eso no quiere decir que REM se hayan resignado a la plácida
existencia del que va madurando en un continuado letargo. Lo que demuestra es
que el grupo ha encontrado un lugar en el que recapacitar y hacer inventario
después de un largo y curioso viaje. Queda claro que si no eres capaz de
encontrar lo que has perdido en tu propio jardín, puede que nunca lo hayas
perdido.