Magín Blanco & Burgas Beat, la avenida de la sirena
Me da la impresión de que no debemos tomar con cautela lo que dicen en estas líneas, ni tan siquiera lo que comenta Magín Blanco, con una cierta retranca galaica. Así descubriremos que la primera colaboración en disco entre Magín Blanco (en su día líder de La Rosa) y Burgas Beat (antes Cosecha Roja), después de haber coincidido en varias ocasiones desde 1985, es un disco con el que ambos están contentos y que puede tener continuidad.
También puede ser cierto que ambos se hayan contagiado mutuamente, así que Burgas Beat se habrán dejado llevar algo más de lo habitual y Magín habrá encontrado una estabilidad mayor de lo normal. En cualquier caso, Clic es uno de los grandes discos de este año.
Seguro que has leído
un buen montón sobre la escena de Nueva York recientemente, sobre muchas bandas
desbordantes que se encuentran en el ojo del huracán, con varias discográficas
a su alrededor tan preocupadas por no perder el Norte como por la imagen de sus
posibles fichajes. La realidad, por una vez, no es tan distinta de lo que
proclaman los medios. Por primera vez en casi veinte años, la escena de Nueva
York está plagada de grupos locales realmente inventivos, salas de conciertos
llenas y, sí, todo tipo de excesos por parte de los cazatalentos. Los Strokes
no eran más que la cresta de la ola.
Aquí están, ahora, Radio 4. Los cinco tipos que se esconden tras ese nombre,
después de tres años juntos, son, de hecho, los abuelos de la escena. Ya con
su segundo disco, editado -Gotham! estuvo precedido por The New Song
And Dance-, el grupo viene de Brooklyn, donde su cantante Anthony Roman
lleva la tienda de discos Somethin’ Else, que es, también, el lugar de reunión
de los grupos locales.
Y Gotham! es simplemente el disco definitivo de baile de los últimos
meses en el mundo del rock, saturado de guitarras y una actitud post-punk
que, francamente, invita a mover el culo.Gotham!
es uno de los discos más excitantes y agresivos que se han publicado en los últimos
meses. Las primeras palabras de Anthony Roman en la canción que lo abre, “Our
Town”, sientan las bases de lo que se viene encima: “Los nuevos sonidos eléctricos
hacen temblar el underground”.
Con el constante pulso del bajo y la cacofonía sintética de los agudos y los
chirridos, estos son, sin duda, nuevos sonidos eléctricos. No queda la más mínima
duda de que sus influencias vienen de la época y los sonidos de Gang Of Four,
The Clash o Talking Heads, pero pocas veces se ha escuchado algo tan directo,
fresco, político y, al mismo tiempo, funky.
La melodía y el movimiento definen Gotham!: una canción sigue a
la otra sin respiro, compuestas evidentemente para ser tocadas encadenadas en
una pequeña sala. Piezas rock tan adictivas como “Start A Fire”, “Eyes
Wide Open” y “Calling All Enthusiasts” son acentuadas por el trabajo funky
con la guitarra de Tommy Williams, mientras que “Speaking In Code” y “Pipe
Bombs” exploran hipnóticas influencias dub. Por su parte, “Struggle” y
“End of the Rope” podrían llevar a una revolución bailable. Y, sí, el
himno “Dance To The Underground” resume a toda una generación de grupos que
te piden que te pongas a bailar inmediatamente. Como dijo alguien de su ciudad,
“Gotham! es un híbrido casi perfecto de ritmo sin descanso y
electricidad; sería imposible permanecer quieto y no sentirse conmovido por
estas canciones.”
No hay duda de que la presencia de The DFA (Death From Above, también
conocidos como Tim Goldsworthy y James Murphy) ha tenido una gran influencia en
el sonido, llevándolos a lugares antes insospechados y ayudándoles a definir
su visión de la colisión entre rock y baile. Las maquetas fueron hechas por el
grupo en su local de Brooklyn, momento en el que el dúo de productores se
pusieron manos a la obra, usando su experiencia tanto con artistas del mundo de
la electrónica (UNKLE, David Holmes), como bandas de rock (Turing Machine,
Trans Am) y aquellos que mezclan ambos (The Rapture, Primal Scream, Zero Zero).
Pero lo más especial de Gotham! es cómo se extiende su contagio. Cada
canción pide tu atención y tu participación en este mismo instante, en la
pista de baile, en las calles, en tu cuarto… La urgencia, expresada en versos
como “alguien necesita prender la mecha aquí”, “métete en el lío ahora
mismo” o “llamando a todos los entusiastas” hace que cada escucha se
convierta en algo que recompensa y, al mismo tiempo, impulsa a la acción.
Gotham!
fue compuesto antes de que Rudolph Giuliani utilizara el once de septiembre para
asegurarse conferencias lucrativas y contratos para la edición de libros de
cara a su jubilación. Fue escrito cuando el alcalde estaba sacando leyes que
prohibían bailar en las salas de la ciudad. ¡Cierto! A uno le podían multar
por bailar en Nueva York. Así que Gotham!habla de ello y de otras muchas cosas, tanto como del apetito de Radio 4
por nuevos sonidos y una nueva cultura.
Así que, mitad fiesta de baile, mitad mitin político, Gotham! es un
disco de rock para esta nueva era. Es, sobre todo, un disco de Nueva York, hecho
en Nueva York y que habla de Nueva York. Es un disco militante, que urge a los
medios a hablar del SIDA más a menudo (“Start A Fire”), a sus seguidores a
que se preocupen del arte de su comunidad (“Save Your City”), y a la gente
de Nueva York a que se rebele contra aquel alcalde que les ponía las cosas difíciles.
Su magia, aún así, viene de que se puede entender en cualquier sitio, por su
contenido local y, al mismo tiempo, universal.