Vetusta Morla es una banda con una fuerza emocional directa, estremecedora, donde las palabras importan. “Las palabras que no existen nos pueden salvar”, dice una de sus letras. Empezando por el título de su debut, Un día en el mundo, que sugiere un fotograma sacado de una historia mayor, una historia épica e inabarcable que se intuye en las experiencias cotidianas, sin acabar de desvelarse, y que es el resultado de nueve años trabajando para llegar hasta aquí, con paradas en el Líbano o el Sahara.
CAMPUS GALICIA ARTICULO LAS MEJORES CANCIONES DE LOS ROLLING STONES
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CAMPUS GALICIA ARTICULO LAS MEJORES CANCIONES DE LOS ROLLING STONES
40
años de los Rolling Stones
Sus
mejores canciones
Mick Jagger, Keith Richards y compañía aún se andan pensando cómo celebrarán
los 40 años de andadura de los Rolling Stones. Nosotros lo tenemos claro:
pinchar sus mejores canciones otra vez. Y para ello contamos con la inestimable
ayuda de la aristocracia del rock. Recientemente una publicación británica les
preguntó a los propios Mick Jagger y Ronie Wood de los Stones, y a, entre
otros, Paul McCartney, Joe Strummer –The Clash-, Mike Scott –The Waterboys-,
Ryan Adams, Johnny Marr –The Smiths-, Ian McCulloch –Echo & The Bunnymen-,
Frank Black –Pixies-, Phil Manzanera –Roxy Music- o Ian Astbury –The Cult-
cuáles eran las mejores canciones de los Stones. Algunas coinciden con las que
están incluidas en el recientemente editado Forty Licks (Virgin),
así que prepárate a compararlas con su último lanzamiento oficial; otras
tendrás que buscarlas en su discografía. Éstas son, según votación
de los propios músicos, los diez momentos para el recuerdo en la obra de sus
satánicas majestades.
10
We Love You (Single, 1967)
Problemas legales habían conducido a Jagger y Richards a un pie de la
prisión. Estaban bajo fianza y seguros de que acabarían entre rejas. Así que
decidieron dejar claro a sus seguidores en un single su cariño por ellos: “Os
queremos, adiós”. Al final, eliminaron la última palabra. Con esta canción,
queda claro que a los Stones también les gustaba experimentar en el estudio. Su
“All You Need Is Love” particular. Cuenta
con los coros de John Lennon y Paul McCartney. ¿Quién habló de rivalidad?
9
Play With Fire (Cara B de The Last Time, 1965)
Aquí había una cierta intención.
Por una parte, sacudirse la reputación que tenían de banda blues. Por otra,
componer otro tipo de canciones con las que competir con talentos recién
llegados como Bob Dylan o Lennon y McCartney. A la versión final ayudaron el
productor Phil Spector, tocando una guitarra acústica –contento de dejar a un
lado por una vez sus grandes orquestaciones-, y el arreglista Jack Nitzsche,
habitual después en los discos de Neil Young.
8
Jumpin’ Jack Flash (Single, 1968)
Hasta cierto punto, la canción
que adelantó el punk. También sirvió para definir perfectamente al gangster
que interpretaba Robert de Niro en Malas calles de Scorsese, ya que era
la canción que sonaba cuando entraba por primera vez en escena. Curioso que
resultara tan potente, ya que Richards sólo tocó guitarras acústicas, aunque
dobladas muchas veces. Según él, es la canción que le da la fuerza cada noche
cuando se sube a un escenario. Puede que sin ella no hubiera giras del grupo.
7
19th Nervous Breakdwon (Single, 1966)
Jagger y Richards empezaron
abriendo conciertos para Bo Diddley, Little Richard y los Everly Brothers, a
principios de los 60, en lo que sería su primera gira de teatros. De estos tres
nombres dicen que lo aprendieron todo sobre cómo estar en un escenario. Aunque
Keith Richards siempre tuvo como modelo a Chuck Berry –sólo se desengañó de
él como persona cuando lo conoció-, en esta ocasión lo que pretendieron fue
componer una canción al estilo de los Everly Brothers. Al menos pensaban que el
estribillo podría estar a su altura.
6
Paint It Black (Single del disco Aftermath, 1966)
Ya en los 60 los Stones vieron
la cara oscura de la sociedad occidental y anticiparon el colapso de sus
instituciones. Los aspectos más negros de aquella década, así como todo su
poder sexual, fueron retratados por ellos como nadie. Ésta era una canción de
ritmo gitano que Keith Richards tenía y nadie sabía cómo enfocar,
hasta que Bill Wyman empezó a tocar el órgano y con los pedales del bajo
redondeó el aire centroeuropeo. Pero no fue todo: no está claro si Brian Jones
acababa de comprar un sitar o se lo encontró en el estudio, pero el caso es
que, sin haberlo tocado antes, consiguió el sonido definitivo que la ocasión
requería, algo parece que bastante habitual en él con cualquier instrumento.
5
Tumbling Dice (Single del disco Exile On Main Street, 1972)
Por diversas razones, el grupo
se había marchado de su país y estaba residiendo en el Sur Francia. Era el año
1972 y querían demostrar que, con independencia del dónde estuvieran, los
Stones eran relevantes. “Tumbling Dice” representa, como pocas, la esencia
del Sur de los USA: guitarras blues, coros gospel y una letra que habla de
aquellos que buscan su oportunidad. Dos semanas les llevó encontrar el ritmo
exacto, entre una balada y un rock. Quedaron tan satisfechos que Keith Richards
reconoce que fue su mayor logro bajo la influencia de la heroína –se olvida
de la cocaína y el Jack Daniel’s-. En directo, Mick Jagger suele cambiar el
texto.
4
(I Can’t Get No) Satisfaction (Single, 1965)
La
quintaesencia del rock’n’roll. Actitud, ritmo y melodía. Antes de este
single, todos sus éxitos habían sido versiones. Según Keith Richards, el riff
se le ocurrió en sueños. Se levantó, agarró su guitarra que estaba al lado
de la cama y grabó veinte segundos. Al día siguiente no se acordaba de nada. Días
más tarde, entre todos registraron lo que él entendió que era una maqueta. Se
publicó sin su permiso. Cuando la escuchó en la radio empezó la bronca,
aunque tuvo que callarse cuando le dijeron que era número uno. Por cierto, el
texto que Mick Jagger compuso como frustración por no poder tener acostarse con
su novia, debido a su periodo, se ha convertido en la mayor canción de protesta
existencial.
3
Sympathy For The Devil (del disco Beggars Banquet, 1968)
El mejor solo de guitarra de la
historia del rock. El sonido de la guerra, la violencia, la locura, la muerte,
el fin de la ilusión de los 60. Hipnótica y tribal. La justificación de la
mala fama de los Stones. Versioneada, reverenciada, explotada, ridiculizada y
utilizada hasta decir basta. Su profundidad es tal que se podría escribir toda
una tesis. Mick Jagger intentó ponerse en la piel del diablo preocupado por lo
que la gente pensara de él para la letra. Según Keith Richards era una balada
que empezó imitando a Dylan, luego fue una samba, una canción folk y muchos
otros ritmos hasta llegar a ser lo que hoy es: la personificación del diablo en
el rock.
2
Street Fighting Man (del disco Beggars Banquet, 1968)
El testigo de una época: el 68
y todos sus movimientos sociales. Muestra, como ninguna otra, la ambivalencia
del grupo: cantan a la insurrección marxista al tiempo que lo contemplan todo
desde una distancia prudente. La producción consiguió que sonara como un
enfrentamiento con la policía, poderoso y brutal. Mayor mérito aún si tenemos
en cuenta que Keith Richards sólo grabó guitarras acústicas –una y otra
vez, hasta lograr esa fuerza- y que Charlie Watts tocó una pequeña batería
casi de juguete.
1
Gimme Shelter (del disco Let It Bleed, 1969)
Según Keith Richards, la canción
que más se aproxima a lo que se imaginaba mientras la componía. De nuevo, el
resumen de una época que llegaba a su fin: Charles Manson, la muerte de Brian
Jones, Kennedy, Vietnam, la debacle de su concierto en Altamont... La canción
progresa como un tren desbocado hacia un final apocalíptico, resumiendo el
terror humano y la esperanza: la vocalista de color Mary Clayton canta:
“Violación, muerte, están a sólo un disparo”, y Mick Jagger le contesta:
“El amor está a sólo un beso”.