Con 17 años, Aid es, junto a Wöyza, la rapera de referencia en Galicia, afición que comenzó a los 14 años al grabar su primera maqueta. Además de escribir poesía y grabar canciones sin parar, Aid ya tiene un primer disco de 7 canciones, Aquí tenéis, hace un programa de radio en el que apoya, sobre todo, el rap en gallego. También forma parte de Licor Kafé, un proyecto musical que comparte con 040 (Solemne & Zentinela), Wöyza y El Puto Coke en la producción. En marzo aparece un recopilatorio de este proyecto.
Johnny Cash: cincuenta años de historia
norteamericana
No
bebas, no fumes y, por supuesto, no consumas drogas ilegales, porque acabarán
contigo. Eso es lo que dicen los médicos. Entonces uno pincha Man In Black,
The Very Best Of Johnny Cash (Columbia-Sony) y, ¿qué es a lo que se
enfrenta? A un hombre que cumple setenta años después de una vida llena de
momentos álgidos, momentos para el olvido y, ciertamente, unas cuantas noches
sin dormir y sin atender a prescripciones médicas. Nadie podría seguir su
forma de vida y legar tan extraordinario bagaje después de cinco décadas. No
es extraño que sea ya una leyenda.
Esta
nueva colección pretende contribuir a tan señalado cumpleaños del hombre
de negro, celebrado concretamente el pasado 26 de febrero del 2002. El
primer single de Johnny Cash fue editado en 1955 y, desde entonces, ha venido
publicando una media de un disco cada año. Por si fuera poco, hay más discos
de éxitos suyos que los años que cumple. Pero lo que hace a esta colección
diferente de las anteriores es que repasa sus tres etapas con las discográficas
Sun Records, Columbia y Mercury en un sólo disco, cubriendo la mayor parte de
su carrera.
El
problema con la mayoría de cualquier recopilación es que incluye un número
fijo de temas familiares al oyente, sin ninguna sorpresa, dejando una buena
parte fuera. Tales parámetros se vuelven aún más limitados en el caso de un
artista con un legado artístico tan rico como el de Johnny Cash, que comprende
casi cinco décadas y que lo ha convertido, tal vez, en la voz más reconocible
de la historia del country. Así que, ¿por qué esta colección iba a ser una
excepción?
Para
empezar, este doble compacto incluye unas cuarenta canciones. Y la mayoría de
las más legendarias están en él: desde sus principios en el sello que lanzó
a Elvis Presley, Sun Records, bajo la dirección de Sam Phillips, hasta la
colaboración con U2 en 1993, “The Wanderer” -curiosamente el único corte
que no parece soportar tan bien el paso del tiempo-, pasando por "I Walk
The Line", "Folsom Prison Blues" o "Highwayman",
registrada en 1985 con Kris
Kristofferson, Waylon
Jennings, y Willie
Nelson.
Las
grabaciones de los primeros tiempos suenan desnudas. No hay violín, ni harmónica,
ni guitarra eléctrica de seis cuerdas, que eran -y todavía son- el acompañamiento
estándar en Nashville. Sus canciones suelen incluir un bajo galopante, una
guitarra acústica y esa voz de barítono que está a medio camino entre el
recitado y el cante. Composiciones como "Don't Take Your Guns To Town"
o "There You Go" son ejemplos de este enfoque simple que se convirtió
en el símbolo de identidad del sonido de Johnny Cash.
El
hombre de negro, no es, sin embargo, artista de un único truco. La
grabación en directo de "A Boy Named Sue" proporciona un contraste
amable a algunos de los cortes más oscuros, como "The Ballad Of Ira Hayes"
o "Were You There (When They Crucified My Lord)". También hay sitio
para los duetos menos sombríos con su mujer June
Carter Cash, como en "Daddy Sang Bass" o “Jackson",
aunque el más conmovedor de todos es la versión que ambos hicieron del "If
I Were A Carpenter" de Tim
Hardin, en la que capturan el optimismo de dos amantes en la vida
real.
Casi
todo lo que un seguidor puede desear está aquí, con la adición de gemas
insospechadas, como el dueto con Bob
Dylan en la canción de éste "Girl From the North
Country". Aunque sus trayectorias tienen más de una semejanza, sus sonidos
se repelen como el aceite y el agua. A pesar de todo, ésa es la belleza de la
interpretación. Sus voces suenan disonantes y, a la vez, totalmente
independientes. La distancia entre Johnny Cash y Bob Dylan es, también, una
representación simbólica del deseo del autor por la mujer que está lejos y
fuera del alcance en el frío Norte.
Por
si alguien lo dudaba, en las notas interiores los nombres más grandes de las últimas
décadas en varios estilos y ámbitos lo recuerdan y hablan de la influencia de
Johnny Cash en su trabajo. Nick Cave recuerda que él fue quien le abrió los
ojos a los nueve años y le decidió a dedicarse al mundo de la música. No es
el único: ahí están Willie Nelson, Paul McCartney, Bono, Billy Bob Thorton,
Chrissie Hynde, Merle Haggard, Sam Shepard, Keith Richards, Leonard Cohen o Tim
Robbins para rendirle tributo y expresarle su admiración incondicional.
Sorprende
encontrarse entre ellos a dos de los componentes de la banda de heavy metal
Slipknot, lo que deja claro que ha logrado un respeto que se extiende a ámbitos
insospechados. Tal vez tenga que ver con el hecho de que Johnny Cash se hizo con
una reputación de hombre duro cuando dio aquel glorioso concierto en la prisión
Folsom y empezó cantando: “He matado a un hombre en Reno sólo para verlo
morir,” con la consecuente sorpresa de los reos, tal y como se puede escuchar
en la versión en directo de “Folsom Prison Blues” que se incluye en esta
colección.
No
hay mejor álbum para empezar a conocer a Johnny Cash si una discoteca lo ha
ignorado sistemáticamente, y también es de utilidad si lo que se conserva son
sus grabaciones en vinilo, ya que todos los temas han sido completamente
remasterizados. Al escuchar una colección así, uno se da cuenta de cuantas de
sus canciones se han convertido en clásicas, llegando a representar
perfectamente no sólo el country, sino la música norteamericana.
El
único elemento negativo de la recopilación es que no contiene nada posterior a
1993, el período en el que editó sus aclamados discos American Recordings,
Unchained y American III: Solitary Man, con la colaboración del
productor Rick Rubin, que le atrajeron una nueva generación de seguidores,
aunque, hay que reconocerlo, son sus discos más fáciles de conseguir hoy en día.