Presenta su primer disco en solitario, Escucha los latidos y se llama Carlos Cros. Tiene antecedentes musicales, pero mejor que se presente él mismo. “Me llamo Carlos Cros. Tengo 28 años. Sufro de amores varios. Y mucha gente cree que estoy colgado. Fui un líder patético en la banda de música pop Selenitas. Hice muchas canciones de amor sólo para acostarme con chicas. A veces funcionó, otras no tanto. Hice canciones psicodélicas para flipar y acabamos todos nosotros... perdidamente flipados. Hicimos dos discos que la gente aún recuerda y muchísimos conciertos. Sniff ¡Qué años! Ya nunca volverán. Un día se rebelaron, abandonaron la nave y se largaron. Me quedé solo con mis canciones y me puse a andar mi propio camino... Mi way. Mi estilo es complicado. Creo que he perdido el norte musical. ¡Genial! Mis canciones son independientes. Tienen vida propia. No defienden un discurso homogéneo; se defienden a sí mismas, que ya es mucho. Estoy totalmente a favor de defender la canción como la expresión artística más grande que existe en el mundo. Si es buena, da igual de dónde venga, ¿no?”
Oasis, Manic Street Preachers, Gene, Deacon Blue... Nombres
reconocidos en el pop de final de siglo y con algo en común: todos ellos han
hecho versiones de alguna canción de las que en su día dio a la luz el
irrepetible dúo compositor de Burt Bacharach y Hal David. Y eso sin mencionar
nombres de otras décadas, alguno de los cuales sustentó su carrera casi
exclusivamente en las canciones de la pareja.
Ahora, que en los últimos años parece haber recobrado cierta relevancia
el easy listening o lounge, y que, sobre todo, parece haberse rehabilitado
definitivamente después de años de ostracismo, puede que sea el momento
perfecto para otra recopilación de aquellas canciones, en este caso cobijadas
bajo el nombre de Burt Bacharach y en un lujoso estuche de tres compactos. Eso sí,
después de una atenta escucha de su contenido, cualquier otro disco de una
colección particular puede parecer pálido y redundante a su lado.
The Beatles, The
Rolling Stones, The Kinks, The Beach Boys, The Doors, The Who... De
ellos fue la década de los 60, aunque tal vez se debiera más a la necesidad de
una generación de encontrar otros jóvenes con los que identificarse o a la
ayuda de otros fenómenos extramusicales, como los conciertos multitudinarios y
la actitud más permisiva frente a la experimentación con las drogas.
Ahí no podía competir Burt Bacharach, mayor al lado de todos ellos,
compositor en la sombra que casi nunca interpretaba sus temas y con una actitud
de un caballero escapado de otras décadas, tan diferente al resto de sus
contemporáneos que dominaban las listas. Pero el caso es que sus canciones
sostienen la comparación con cualquiera de las editadas por los grupos arriba
mencionados y que, además, dejó para la posteridad más clásicos que
cualquiera de ellos. Canciones populares del siglo XX es lo que son y así serán
recordadas.
Por eso, cualquier colección de sus canciones no deja de ser un tanto
reiterativa, ya que todo el mundo conoce una buena parte de su contenido,
incluso aunque la mayoría de los cortes sean, de hecho, versiones grabadas sin
la voz del propio autor, aunque sí con su participación, que en algunos
momentos controlaba todo el proceso convirtiéndose en decisiva.
Así, a lo largo de tres compactos siempre es posible encontrar más
joyas imprevistas que un recopilatorio de menor extensión y, por lo tanto, más
obvio. En The Look Of Love, The Burt
Bacharach Collection se pueden hallar las primeras versiones de canciones
luego conocidas en otras voces o en interpretaciones distintas a aquellas que
tuvieron más éxito.
Al mismo tiempo, el extenso recorrido tiene espacio para pararse en los
primeros intentos de Burt Bacharach por colocar sus composiciones en la agenda
de los artistas reconocidos en su época o para recordar también su fugaz paso
por finales de los 80 y la década de los 90, a través de cuatro momentos:
Christopher Cross y la canción de la película Arthur,
un soltero de oro; el número uno de Patti LaBelle y Michael McDonald con
“On My Own”; un recuerdo en directo de la gran Dionne Warwick; y su
afortunada colaboración con Elvis Costello del año pasado, representada aquí
por su recreación conjunta de “God Give Me Strenght”, también incluida en
el disco que se publicó como resultado de aquellas sesiones, Painted From Memory.
Según se recoge en el excelente libreto que acompaña a la caja, Burt
Bacharach comenzó a componer sus melodías escuchando a Charlie Parker y Claude
DeBussy, lo que puede explicar la delicadeza y exquisitez de unas melodías
imperecederas que encierran parte de los arreglos más complicados que se
hicieron en su tiempo, a pesar de la sencillez que aparentan en su superficie.
Que el canon habitual en sus canciones estuviera ya asentado en 1970 es
buena prueba de que el genio a menudo aparece en los lugares más insospechados.
Cuando voces como las de Aretha Franklin o Dionne Warwick -quienes podían
cantar en plenitud de facultades y hacerlo sonar inmensamente suave- se
combinaban con canciones de tan complicada simplicidad como “The Look Of Love”
o “Do You Know The Way To San Jose” conseguían que sonaran incluso mejor.
¿De verdad lograron The Carpenters igualar en algún momento su versión
de “Close To You” en cualquiera de sus otras canciones? De alguna forma, los
cantantes eran algo secundario, aunque su asociación con Dionne Warwick se
alargó hasta prácticamente nuestros días. En su mejor época, Burt Bacharach
tenía que buscar un vehículo para que su obra llegase al gran público,
consciente de sus limitaciones, y si un cantante no estaba disponible, entonces
tiraba del siguiente de la lista.
Sus discos aparecían indistintamente con el nombre del cantante o con el
suyo propio, sobre todo si se trataba de versiones instrumentales. Puede que
Scott Walker fuese la mejor voz que tuvo a su disposición, pero la tragedia que
le acompañaba a él y a su obra no le dejaban repetir muy a menudo. En
cualquier caso, todas han tenido infinitas versiones y basta su simple mención
para darse cuenta de que estamos ante el compositor popular definitivo del
siglo: “Walk On By”, “I Say A Little Prayer”, “What The World Needs
Now Is Love”, “Raindrops Keep Fallin’ On My Head”, “Alfie”, “Are
You There (With Another Girl), “I’ll Never Fall In Love Again”,
“(There’s Always) Something There To Remind Me”...