GOLPES BAJOS 1998

Golpes Bajos, santos de devocionario

 

 

 

“Malos tiempos para la lírica”

 

Los comentarios que ha suscitado su reunión, después de trece años, se los esperaban. Germán Coppini y Teo Cardalda se revuelven y contraatacan: “Estamos preparados. En su momento nos pusieron tan bien que ahora no puede salir igual. Lo que más gracia me hace es que la gente que entonces nos seguía está recelosa, como dándonos un repaso. Ante este tipo de reacciones nos revolvemos y contestamos. Por eso hemos decidido volver: o lo haces con plena convicción o, en caso contrario, no vuelves.”

 

¿Qué pretende decir hoy en día Golpes Bajos?

– Teo Cardalda (T): Pensábamos que el capítulo no se había cerrado, y nos apetecía hacer cosas juntos. Estábamos preparados ya para todo tipo de reacciones, pero nos gusta el disco que hemos hecho, y seguimos con los planteamientos de siempre.

– Germán Coppini (G): Por mucho que a alguien le hayan gustado nuestras canciones, lo que ahora pedimos es que se nos conceda un margen de confianza para hacer algo si nos apetece. Luego ya dirán si ha merecido la pena, aunque nosotros pensamos que sí.

 

¿Sentís que en los tres años que duró el grupo no llegasteis a expresar todo vuestro potencial?

– G: Nos apetecía volver a trabajar, ya que sentimos como si hubiéramos quedado a la mitad. Pero no hubo frustración durante este tiempo, porque no hay nada premeditado en la vuelta. Durante estos años hablamos alguna vez, pero nunca nos pusimos de acuerdo. En el mes de julio del 97 nos pusimos en contacto otra vez, y en septiembre empezamos a vernos de nuevo. Que haya sido ahora es una casualidad. Supongo que, por morbo, durante este tiempo el uno ha estado pendiente de lo que hacía el otro.

 

¿Y no es una curiosa coincidencia el regresar al mismo tiempo que otros grupos de los 80: Radio Futura, Aviador Dro, Mecano…?


– T: ¿Pero realmente vuelve Radio Futura? Tiene coña dar el título del disco antes de editarlo. Yo no he visto nada de su vuelta. De cualquier forma, es una coincidencia, pero así tenéis el titular perfecto para meternos a todos en el mismo saco.

– G: A mí me da absolutamente igual si vuelve Radio Futura o cualquier otro. Yo pienso para mí, para nosotros. Si ha coincidido con alguien más, pregúntales a los otros la razón. Lo nuestro es distinto: hay un disco en directo, vamos a hacer conciertos, vamos a trabajar en más canciones, y el interés de la gente determinará si se queda en una anécdota o si nos permiten seguir haciendo cosas. A mí sólo me hace gracia la vuelta de Ian Dury.

 

¿Había más ilusión en la gente en los 80, menos intenciones a la hora de hacer música?

– T: Tengo la sensación que había más desparpajo en los 80. En los 80 había que hacer el camino, y eso era lo bonito. Los de ahora son mucho más chulitos, y sólo piensan en llegar lejos.

– G: Había que hacer el camino pero sin tener consciencia de que realmente era así. Nosotros éramos estudiantes y residentes en un sitio recóndito como era Vigo, y no nos conocía nadie. Yo les doy más importancia a las tres o cuatro personas que entonces teníamos ganas de hacer cosas, sin ser premeditado. Ahora ya tienen un objetivo a conseguir desde el principio. Nosotros teníamos a gala presumir de a quién imitábamos, y los de ahora son tan perfectos que no imitan a nadie. La ilusión puede ser igual, pero yo si doy coba, doy coba a mis amigos y no a estos mendas.

 

Después de más de diez años desde la separación, ¿pretendéis reflejar ahora los mismos gustos que entonces?

– G: Antes nos gustaban Chic, Stevie Wonder, todo el funk, músicos ingleses, música negra… Estamos hablando de cultura musical, y siempre hay unos discos de cabecera, básicos, que nombras para situarte, y hay más de atrás que de ahora. A mí me gustan muchas cosas: Frank Zappa, la música instrumental dodecafónica, incluso Beck…

– T: Hay algunas cosas actuales que nos gustan, como Ben Harper, P. M. Dawn, música étnica como la que se publica en el sello de Peter Gabriel, que hemos ido devorando últimamente, aunque mucho es reciclaje de lo de antes. Antes se seguía más la trayectoria de un artista, ahora con las radio-fórmulas se queman los singles y no se descubren tanto los discos.

 

Para el video de la grabación en directo habéis contado con un realizador al alza, Juanma Bajo Ulloa.

– T: Conocíamos sus dos primeras películas, porque queríamos hacer una mezcla de audio y video. Barajamos varios nombres, entre ellos el de él, y resulta que él nos conocía.

 

¿Cuál es la relación actual con Luis y Pablo, los otros dos componentes de Golpes Bajos en su momento?

– T: A Luis le hemos perdido la pista y a Pablo, que está en La Marabunta, lo he visto alguna vez, pero no hay ninguna relación.

 

Vuestros tres discos son ya clásicos del pop de nuestro Estado. ¿Cuál de ellos os gusta más?


– G: La verdad es que son unos discos con una producción y un sonido muy especiales. Después de trece años, siguen manteniendo un virtuosismo difícilmente imitable y un sonido muy peculiar y personal. No suenan para nada a rancio. Ahora bien, ha pasado mucho tiempo, y nos apetecía actualizarlas, arreglarlas y volver otra vez a vivir con esas canciones que habían quedado olvidadas.

– T: Lo mejor de aquellos discos es que son muy eclécticos. Del primer disco a Devocionario, que es casi rock sinfónico, muy denso, hay un abismo: es una evolución enorme en sólo dos años.

– G: Yo estoy seguro que de haber continuado Golpes Bajos por ese camino de investigación hubiésemos acabado escribiendo una ópera rock.

 

¿Pensáis que vuestros discos en solitario no tuvieron la repercusión que merecían?

– G: Mis tres discos no tuvieron la misma repercusión por dos razones principales: la compañía discográfica y la constancia. Yo soy muy vago, aunque por las canciones que tenían mis discos podían haber llegado más lejos. Para mí no hay mayor éxito que tener, después de trece años, la posibilidad de grabar un disco nuevo y de aparecer y desaparecer cuando me apetece.

– T: A mi último disco, del que estoy muy orgulloso, le pasó lo mismo, pero todo vale: las cosas que tienen éxito y las que no. Y no sé muy bien cuáles con las razones por las que unos llegan y otros no. Es como una carrera de fondo. Depende de la forma de ser de cada uno. Estoy preparado para ello y me afecta, pero no me produce frustración. Lo que más me gusta es hacer discos y tocarlos en directo, y lo que menos, promocionarlos.  

 

¿Y quiénes son los responsables de que Golpes Bajos existieran y de que ahora vuelvan a grabar?

– G: En primer lugar la compañía, Nuevos Medios, a través de Mario Pacheco, que es el artífice de esta vuelta. Otros no dan esa posibilidad, y ellos llevan tiempo insistiendo en que volvamos. Y el éxito de nuestra primera maqueta y de Golpes Bajos se debe al padre de Teo: Teodomiro Cardalda es la persona que dio a conocer a Golpes Bajos: él fue quien envió nuestra maqueta al concurso que había entonces en Rock Espezial y quien compró los Bollicaos necesarios para votarnos en aquel concurso. ¡Estuvimos seis meses comiéndolos, pero lo ganamos!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *