FOUNTAINS OF WAYNE

Fountains Of Wayne, futuro brillante en los negocios

         Adam Schlesinger empezó como compositor de la banda sonora de la primera película de Tom Hanks como director, The Wonders. Desde entonces edita discos con Ivy y con Fountains Of Wayne, grupo en el que comparte las labores de composición con Chris Collinwood y que pasó recientemente por nuestro Estado de gira, debido, sobre todo, al éxito de su tercer disco, Welcome Insterstate Managers.

Estáis de gira por Europa. ¿Cómo ha ido?

         – Llevamos dos semanas en Europa y hemos hecho buenos conciertos, con una respuesta increíble por parte de la gente. Hoy tocamos en Madrid, mañana nos vamos a Inglaterra a grabar varios programas de televisión y en unos días estamos de vuelta en casa. 

¿Qué habéis hecho en los últimos cuatro años?

         – Primero vino la gira de nuestro disco anterior. Más tarde hice dos discos con Ivy, produje discos para otra gente como They Might Be Giants, trabajé en la banda sonora de Josie & The Pussycats y, después, empezamos a grabar el nuevo disco de Fountains Of Wayne, un proceso que ha durado un año. Así que se puede decir que he estado bastante ocupado. Y cuando vuelva a casa me está esperando la grabación del nuevo disco de Ivy que, la verdad, no sé por dónde irá. 

¿Cómo veis ahora vuestro segundo disco, Utopia Parkway?

         – Todavía nos gusta. La crítica en los Estados Unidos fue buena con aquel disco, pero puede que no se escuchase lo suficiente en las radios, y por eso no llegó a la gente. Puede que no fuera el momento acertado o que no hubiese un single tan obvio como ahora con “Stacey’s Mom”. 

¿Ha sido consciente la idea de hacer un disco más variado ahora?

         – Sí, ésa era la idea con este disco: hacer algo muy variado, con canciones que mostrasen distintas facetas del grupo y no sólo una. Los discos anteriores nos gustan, porque responden a momentos concretos de nuestras vidas, pero nos sentimos especialmente satisfechos de la variedad de registros de este tercer disco. 

¿De dónde habéis sacado las imágenes de esos hombres de negocios de principios del siglo pasado?

         – Chris encontró esas imágenes de la Sociedad Histórica de Nueva York en su casa, que define la imagen de los constructores de América de aquel momento y que ilustra bien las implicaciones económicas que siempre ha tenido el desarrollo en nuestro país. Pensamos que irían bien en la portada, ya que gran parte del álbum trata de la gente y sus trabajos, así que creímos que sería divertido. 

¿Son “Little Red Light” y “Bought For A Song” los mejores ejemplos de lo que se identifica con vuestro sonido?

         – “Little Red Light” sí que podría ser una muestra de lo que se supone que es el sonido de Fountains Of Wayne o, al menos, del power-pop en el que se nos encasilla. “Bought For A Song”, sin embargo, no es más que un diario de nuestra última gira. 

¿Es “Supercollider” un tributo a la era psicodélica? La voz suena como la de Liam Gallagher.

         – Es una canción de Chris Collinwood, el guitarrista, pero supongo que su idea sí era hacer ese tipo de homenaje. En cuanto a la voz, supongo que no es más que un intento de imitar a John Lennon, que es justo lo que Liam Gallagher pretende. 

También habéis intentado hacer pop orquestado en “Halley’s Waitress”. ¿Fue fácil?

         – Si te soy sincero, se hizo con teclados, porque no teníamos dinero para pagarnos una orquesta real. Nos apetecía probar con esa clase de arreglos y creo que hemos logrado algo interesante. 

“Hang Up On You” es vuestra canción country. ¿Os gustan grupos que hacen country rock, como Cracker, Wilco…?

         – Sí, nos gustan todos estos grupos. Esa canción es también de Chris y creo que su intención era hacer algo así como lo que hacía en su día Gram Parsons, así que, de nuevo, nos remitimos a las fuentes originales. 

¿Os gustaban The Cars en los 80? “Bright Future In Sales” y “Stacey’s Mom” me recuerdan a aquel grupo.

         – En “Stacey’s Mom” sí que está claro. Sin embargo, para nosotros “Bright Future In Sales” tiene más que ver con el blues o con grupos como la Steve Miller Band. 

¿Quién ha influenciado vuestra forma de escribir las letras?

         – Randy Newman, Elvis Costello, The Beatles, tal vez algunos escritores de relatos… Tratamos de escribir canciones que tengan un giro inesperado y que no sean tan comunes en el mundo del pop. No nos gusta especialmente utilizar la ironía en nuestras canciones, sino que somos bastante directos. También, aunque no lo parezca, nos tomamos nuestro trabajo bastante en serio. Pero, al mismo tiempo, intentamos contagiar nuestras ganas de pasarlo bien y nuestra pasión al disco y en nuestros conciertos. 

¿Cuándo sabéis que una canción es buena al escribirla?

         – Es algo que simplemente está ahí. Nunca tenemos problemas sobre qué canciones irán en el disco y cuáles no: unas funcionan y otras no, y todos podríamos explicar las razones. Por ejemplo, en este disco un par de canciones quedaron fuera, pero había buenas razones para que así fuera. 

¿Hay sitio para el rock’n’roll en los Estados Unidos hoy en día?

         – No lo sé. Nosotros hacemos lo que hacemos y nunca hemos seguido las modas. A veces nos acercamos a las listas de éxito, pero eso es todo. Puede que en lugares como Australia haya más tradición de bandas de guitarras; en los Estados Unidos lo que triunfa es el rhythm & blues, el hip-hop. Sí es cierto que es mucho más probable que un chaval de doce años esté ahora metido en el hip-hop y que el rock’n’roll le parezca música de sus padres. 

Xavier Valiño

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