FESTIVAL INTERNACIONAL DE BENICASSIM 2005

FIB 2005, un australiano comanda el imperio sajón

  

Nick Cave y The Cure, clásicos en vida

Tres momentos quedan para el recuerdo de este Festival Internacional de Benicassim del 2005. El primero, con un feroz Nick Cave entonando el dramático “Stagger Lee” para rematar su concierto sobre el escenario principal del FIB. En su arrolladora actuación, la que será más recordada de esta edición, convivió el gospel, el soul, el rock, el funk, el punk, el country y la tradición; su sola presencia llenaba todo el escenario, algo que no se puede decir de casi nadie hoy en día.

 Texto y fotos: Xavier Valiño

  

LCD Soundsystem y !!!, baile desenfrenado desde la Gran Manzana

El segundo lo puso Nick Offer, cantante principal de !!!, cuando le dijo al otro vocalista del grupo, que acababa de pedir disculpas por lo cansado que estaba -aunque nadie lo hubiera notado-: “Cierra tu puta boca. Hablas demasiado”. Vamos, que estaban allí para dejarse el pellejo, agotar al público, y todo lo demás sobraba. Tal y como ya demostraron el año pasado en el Primavera Sound, lo suyo fue un espectáculo aplastante. De Talking Heads y los Happy Mondays toman el ritmo; del hardcore, la actitud y la entrega. Seguro que el James Brown de los años 60 estaría encantado de conocerlos.

El tercero lo puso, por increíble que parezca, Noel Gallagher. Su concierto demostró que Oasis lleva muchos años viviendo de las rentas de sus dos primeros discos. Además, el sonido fue desastroso y Liam se había dejado su voz en la actuación de la noche anterior en Portugal. Sin embargo, Noel acertó al decir: “¿Sois todos ingleses? ¿Y qué coño hacéis aquí? ¿No tenéis festivales allí? Esta canción se la dedico a los españoles”.

  

Oasis y Kasabian, amiguetes con resultados diferentes

Más de la mitad de los abonos vendidos fuera de España, con la inmensa mayoría adquiridos por británicos, significa que el Festival se ha convertido de verdad en algo internacional, también en cuanto al público asistente -unos 30.000 espectadores de media-. La consecuencia más directa, además de la práctica desaparición de artistas galos del cartel, es que, si hasta ahora la presencia de los artistas estatales era escasa, a partir de la próxima edición será anecdótica. Y conviene prepararse, ya que en el 2006 no hay Festival de Glastonbury. La invasión será total para el año de Depeche Mode en Benicassim.

Por lo tanto, aún con el incremento de público asistente respecto a la edición anterior, los españoles no han respondido de la misma manera. Evidentemente, el cartel no estaba a la altura de la décima edición, la del aniversario, y los resultados artísticos, aún siendo notables, tampoco podían ser los mismos.

  

The Wedding Present y Radio 4, guitarras efectivas

De todas formas, además de Nick Cave y !!!, hubo otros grandes momentos. Por ejemplo, The Wedding Present, un modelo que deberían seguir muchos grupos de guitarras recién llegados; lejos de ser foco de atención ya para los medios especializados, siguen haciendo enormes canciones y las defienden en directo sin contemplaciones. O Yo La Tengo, quienes confirmaron que, si hay un grupo al que la palabra independiente le vaya como anillo al dedo, y eso equivalga a grandeza, ésos son ellos, y más por su forma de encarar su música y sus conciertos que por cualquier otra consideración.

  

Kings Of Convenience y Keane, felices de triunfar con sus sonidos acústicos

Alguna de las mayores ovaciones se las llevaron Kings Of Convenience, sorprendidos ellos mismos, con su perfecto hacer a lo Simon & Garfunkel, Basement Jaxx, con una puesta en escena colorista y verbenera, y tres enormes vocalistas de color, o The Polyphonic Spree, que acercaron el cielo estrellado al suelo con su particular comuna de las túnicas de colores y un repertorio entre Yes y Flaming Lips. Peaches arrasó con su espectáculo provocador, sucio y gamberro, además de por su escasa vestimenta, mientras que LCD Soundsystem consiguieron que su funk sonase irresistible remitiendo a, por increíble que parezca, The Fall.

  

Richard Hawley y Sr. Chinarro, el crooner y el andaluz en racha

Por su parte, Radio 4 repitieron su contundente y anfetamínica puesta en directo del Primavera Sound, redondeada por un efectivo despliegue percusivo, mientras que Richard Hawley se reivindicó como el crooner por excelencia del fin de semana, siguiendo una línea que lleva de Roy Orbison o Ricky Nelson a Tindersticks o The Divine Comedy.

Mientras, entre los grupos británicos que presentaban disco de debut, Kasabian lo defendieron con convicción y empaque, a medio camino entre Primal Scream y The Stone Roses, superando a unos Oasis que los contemplaban con envidia desde el lado del escenario. La fiesta llegó con Kaiser Chiefs y sus estribillos coreados por un público que creció con el brit-pop, entregado al desmadre colectivo que propició su líder. Sin embargo, Maxïmo Park, a pesar de que su líder va sobrado de carisma, aun necesitan tiempo para emocionar como pretenden.

  

Maxïmo Park y Kaiser Chiefs, ¿habrá continuidad?

Dinosaur Jr. desplegaron el concierto más bestia que se haya visto nunca en el escenario principal, como si a Neil Young le hubiera dado por el hardcore, dejando claro por qué influyeron a toda una generación -J. Mascis, con su melena cana, debería renombrarse Dinosaur Sr.- No obstante, la resurrección de sus compañeros de generación, Lemonheads, no se saldó con el mismo éxito, por cuanto Evan Dando, a pesar de un cancionero casi infalible, parecía estar cumpliendo un trámite, y acabó desesperando al personal con una última parte de su actuación en solitario, tras reconocer que se le habían acabado las canciones que había ensayado con su grupo.

  

Basement Jaxx y The Raveonettes, atractivo en escena

The Cure convencieron a algunos, tanto a los que creen que con la reincorporación de Porl Thompson el grupo recupera a su mejor guitarrista como a los que gustan de su faceta más densa, mientras otros echaban de menos el teclado y el espectáculo con sus canciones más pop que se vio el año pasado en el Xacobeo. Más unanimidad suscitó Keane, banda de la que la mayoría cree que su ámbito ya no está en este Festival, sino en otra dimensión más popular y populista, aunque alguno de sus singles fueron de las canciones más coreadas de los cuatro días.

  

Fischerpooner y Peaches, o cómo conquistar al personal

Por la parte estatal, Migala se despidieron definitivamente en el FIB, Sr. Chinarro ofrecieron su concierto definitivo, Lori Meyers y Love of Lesbian convencieron, y La Habitación Roja sintetizaron, en su protesta por no haber dejado entrar a su mánager, el malestar de los grupos de aquí con la organización. Eran pocos, cabreados y, a partir de ahora, serán aún menos. Mal nos irá a todos si sus propuestas no encuentran eco en el primer festival pop de España.

 

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