FANG

Fang, misterios cercanos

 

         Tras tres discos en inglés, Fang han optado por el castellano. Además, han mirado más hacia el mar que baña sus costas, el Mediterráneo, y hacia Latinoamérica, en una reconversión de la que salen ganando. Dos vidas es su nuevo disco.

¿Cuándo se empezó a gestar esta nueva etapa de Fang?

         -El día en el que el padre de Mariona me regalo su antiguo ordenador, descubrí que mi rechazo por la tecnología podía ser un buen comienzo para una nueva etapa.  

¿Fue algo premeditado o fue llegando poco a poco?

         – Se convirtió en una necesidad vital, necesitábamos reconvertirnos y reinventar un mundo paralelo capaz de ilusionarnos y emocionarnos. Fue llegando poco a poco, como un cuentagotas. 

¿Ha habido que justificar mucho el cambio al castellano?

         – Parece que siempre hay que justificarse, ya sea por cantar en inglés, castellano, catalán, gallego o euskera. Es realmente absurdo. 

¿De cuál de vuestros discos o canciones anteriores estáis más contentos ahora?

         – Sin sonar pretencioso, te podemos decir que todos nuestros discos son necesarios; si faltara uno de ellos ya no habría un siguiente… 

Aunque me gustaba vuestra anterior etapa, tengo que confesar que creo que Fang ha ganado al que poder seguir los textos de una forma más directa y sencilla. ¿Creéis que, con este disco, Fang ha superado una etapa?

        – No creemos que hayamos mejorado respecto a los otros discos, quizás es que ahora se nos entiende mejor y no nos mostramos tan ocultos o distantes como antes. 

¿Qué os inspira ahora para los textos?

        – Los textos son un reflejo de nuestras vidas, de vidas inventadas y de todo lo que nos rodea, somos observadores. 

¿Ha sido éste el disco más cómodo de grabar para vosotros?

        – Ha sido el más agradecido, pero al principio se resistía, no se quería dejar grabar. Se llego a borrar varias veces “cosas de espíritus”… 

¿Dónde está tomada la foto de la portada? A mí me recuerda a un templo abandonado que vi en Bali.

        – Es una foto del lago de Banyoles, el pueblo donde vivimos. Lo que se ve detrás de Mariona es una pequeña casita encima del agua usada inicialmente por la burguesía de principios de siglo para veranear. En este momento está semidestruida. Es una lástima. 

¿Algún descubrimiento musical reciente?

         – 08001, Julie London, Fine, etc. 

¿Conocéis el disco Encadenados de Claustrofobia? Es al que más me recuerda este Dos vidas, además de que también supuso un cambio importante en la historia de aquel grupo.

         – Cuando el disco ya estaba en una fase muy avanzada, un amigo nuestro nos descubrió el disco de Claustrofobia y nos sorprendió por que vimos algún paralelismo. Aún así esperamos no acabar como ellos, siendo un puto grupo de culto, no nos gusta el culto a nada. 

¿Y qué os parece la reconversión de Bunbury o el segundo disco de Refree, por poner dos ejemplos de gente que ha mirado hacia los sonidos con raíces o mediterráneos?

        – Pequeño, de Bunbury es un disco muy grande, y en su momento no fue demasiado valorado. Creo que para él fue lo mejor que le ha pasado. De Refree, preferimos no hablar ni opinar. 

Cuando os entrevisté con el segundo disco, me comentasteis que queríais hacer clásicos melódicos, boleros, canciones de The Cure… Curioso que, ya en 1999, os estabais anticipando a este disco.

        – Realmente es curioso que ya en ese año tuviésemos tan claro que no nos queríamos identificar con nada de lo que en ese momento existía. Gracias por recordarnos nuestras palabras, a veces ya no sabes ni lo que dices y necesitas rescatar recuerdos para situarte de nuevo. 

¿Se ha perdido definitivamente aquella sensación de misterio que me comentasteis entonces que la gente tenía con vuestras canciones?

         – Supongo que esto habrá cambiado con el idioma. Ahora es más claro, se nos entiende más.

¿Hay proyectos de poner imágenes a canciones tan visuales?

         – De momento estamos preparando un videoclip; nos gustaría que fuera un Dogmaclip o Cutreclip. 

Una curiosidad: ¿conocéis al grupo Bebra? Si es así, ¿qué sentís al ver como nacen bandas que siguen lo que vosotros veníais haciendo?

         – Nunca habíamos escuchado este nombre, pero sería halagador que alguien siguiese el camino que empezamos hace 8 años.

Xavier Valiño

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