EMBRACE

Embrace, regreso de la nada

   

         Tras tres discos, Embrace se plantearon muchas cosas, entre ellas su desaparición. Entonces, y gracias a la mano de Chris Martin de Coldplay, pensaron en grabar su disco definitivo, con la ayuda del productor Youth. El resultado, con un digno single, pero demasiada trascendencia vacua, es Out Of Nothing, un álbum que les costó más que nunca. 

Los tres meses que Embrace pasó en el estudio con Youth preparando Out Of Nothing fueron, en palabras de Danny McNamara, una auténtica pesadilla. “Ha sido muy, muy duro”, asegura. Incluso ahora, varios meses después de las sesiones de grabación, el habitualmente combativo McNamara sigue visiblemente tocado por la experiencia.  

Embrace llevaba queriendo trabajar junto a Youth desde que éste produjo sus primeros singles “All You Good Good People” y “Come Back To What You Know”, extraídos de su álbum de debut The Good Will Out. Después, empezaron a producir ellos mismos sus propios trabajos. Pero para su cuarto trabajo, Embrace necesitaba reorganizar las cosas. 

La banda se puso manos a la obra y empezó a componer. Después de 500 “canciones y medias canciones”, había más que suficiente material para hacer un disco. “Hemos pasado los dos últimos años componiendo temas de forma exclusiva. Incluso el día de mi cumpleaños, que cae en Nochevieja, me pasé toda la noche en casa componiendo. El listón estaba tan alto que no se veía desde el suelo. Al fin teníamos diez canciones que daban al nivel. Todo el mundo anda diciendo que hemos recuperado algo que perdimos por el camino. Para mí, cada álbum ha sido más sincero. La diferencia es que en éste hemos vuelto a las grandes melodías. Queremos componer temas en los que la gente identifique una gran melodía.” 

A continuación, llegó el proceso de grabación. Después de siete años básicamente produciéndose a sí mismos, sabían que necesitaban a alguien ajeno, un visionario, alguien que se impusiera. Ninguno de ellos se imaginaba lo duro que iba a ser.  

“Soy un tipo un poco obsesionado con el control, y la idea de no estar al mando me acojona un poco. Enero, febrero y marzo del 2004 han sido los momentos más duros de mi vida. Cada noche dormía sólo cuatro horas. Ha sido muy intenso.” 

El resto de la banda estaba de los nervios, emocionada con la idea de que un nuevo jefe les llevara por nuevos derroteros. Pero, desde el principio, McNamara pensó que las sesiones se estaban desarrollando demasiado aprisa, demasiado a tope. Tuvo que cambiar las letras de canciones que llevaba tres años rumiando, mostrarse brutal con las baladas, cantar más fuerte, más bajo, con más pasión.  

En muchas ocasiones, a medio camino de una canción, Youth le dirigía un grito exasperado y una rápida interpretación electrizante y socarrona del “Mother” de John Lennon. “Me gritaba ‘¡Así, coño! ¡Con más espíritu, hombre! ¡Imagina que tu novia ha muerto y acabas de descubrir que tenía un rollo con la mitad de los asistentes al funeral! ¡Otra vez, otra vez!’” 

De modo que McNamara empezaba de nuevo. “Y él volvía ‘¡No! ¡Está desafinada! ‘¡Otra vez!’ A veces llegué a odiarle. Llamaba a mi mánager y me reunía con el sello y les decía: “¿Podéis decirle quién manda? Porque no hay forma de que me escuche”. Y eso hicieron: Youth estaba al mando. Y Youth tenía razón. Por la buenas o por las malas, consiguió dar forma a Embrace. Quería que Embrace hiciera ese gran álbum que él sabía que podían hacer. 

Al final, en las últimas semanas de las sesiones de grabación, todo empezó a tener sentido para Danny McNamara. “Creo que he crecido como persona”‚ afirma McNamara en torno a sus últimas experiencias. “La idea de renunciar al control y tener un poco de fe y confianza en otra persona es algo completamente nuevo para mí a mis 33 años de vida. Y ha merecido la pena. He dejado el ego de lado”.  

El tema de presentación de este nuevo Embrace es “Gravity”, compuesto por Chris Martin, de Coldplay, que pensó que era una canción más propia de Embrace que de Coldplay. “Somos buenos amigos desde que Coldplay nos apoyara en Blackpool en el 2000. Seguimos en contacto y tanteando en sus nuevos temas para pedirnos opinión”.  

Una vez grabado, realmente suena a Embrace. Y es el aperitivo perfecto para el resto de Out Of Nothing. “No quiero ser una de esas bandas que se pasa unos meses de gira y después se esfuma”, declara Danny McNamara con su espíritu de todo o nada. “La banda tiene que serlo todo. De lo contrario, mejor me dedico a otra cosa. Pero si tienes una meta en la vida y fe en lo que haces, la banda siempre funcionará. Al menos eso creo yo”. Y, ¿cómo están las cosas entre él y Youth? “Ahora somos muy buenos amigos”.

Xavier Valiño

 

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