El rock llega a la Universidad

El rock llega a la Universidad

ROCK EN LA UNIVERSIDAD

¡Atención! ¡El rock llega a la Universidad! Y parece que desembarca para quedarse para siempre. Sí, tal vez lo han leído ya: la Escuela Superior de Música de Barcelona ha abierto este año el primer grado universitario de Rock, Nuevas Tendencias y Música Urbanas. Con este rimbombante nombre, el rock obtiene por fin reconocimiento oficial. Es cierto que en el extranjero esto es ya una realidad bien consolidada, en especial el Reino Unido y los EE.UUU., pero aquí todavía suena a revolucionario -los estudios en rock, que no el rock en sí mismo-.

Aunque parezca algo novedoso, no es más que el punto y aparte de un recorrido sin vuelta atrás que se ha venido fraguando en los últimos años. No sabemos si sus posibles destinatarios lo habrán llegado a saber, pero en los últimos tiempos se han ido celebrando cursos en distintas Facultades repartidas por la geografía (con especial atención por parte de la Universidad de Oviedo) sobre Dylan, Bowie, Springsteen, el grunge, la estética en el rock, las mujeres y el rock…

Pequeñas células infiltradas han mantenido hasta ahora la llama del rock en las aulas, gracias a profesores devotos como Eduardo Viñuela, Javier Panera, Héctor Fouce, Kiko Mora, Celsa Alonso, Magí Crusells, Teresa Fraile, Raúl Rodríguez, Silvia Martínez… Ellos son algunos de los responsables de libros-estudios sobre el videoclip u otros colectivos como Rock around Spain, ya comentados todos en estas páginas. Además, se les van sumado sus alumnos, con tesis doctorales y distintos proyectos en camino. Y atención al órdago de Panera: en los próximos años pretende editar tres voluminosos libros sobre la relación entre arte y rock, empezando este mismo mes con el primero (1956-1976), desde ya un hito en la materia.

Bienvenido sea este nuevo mundo pleno de posibilidades que desde aquí no podemos más que celebrar. Si acaso, cabe la duda de si esta incorporación al mundo académico no certifica y coincide con la muerte del rock tal y como se describía en una columna análoga a esta aquí mismo hace unos pocos meses.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *