DIVINE COMEDY

 The Divine Comedy, un crooner con vistas

the divine comedy

 

Neil Hannon, el último dandy del pop, uno de los mejores crooners de los tres últimos lustros, comparece por primera vez en un escenario gallego este fin de semana, concretamente el viernes en Vilagarcía de Arousa, dentro del festival rock más importante del año en Galicia, el Festival do Norte. Además, por si fuera poco, The Divine Comedy presentan nuevo álbum, aún no editado, Victory For The Comic Muse, que se publicará el 19 de junio.

 

El propio Neil Hannon nos confiesa que su nuevo disco nació más o menos por accidente. “Después de haber hecho una gira sin descanso para presentar mi anterior disco, Absent Friends, del 2004, me encontré de vuelta en casa, con mi familia, sufriendo lo que ya es común entre los artistas que han pasado un largo período de tiempo forzados a escuchar su propia voz. Para recuperar mi inspiración y volver a sentir interés por la vida, me metí en varios proyectos distintos”.

 

Sin ir más lejos, escribió la música para la serie de televisión The IT Crowd, escribió una canción (“Home”) para el nuevo disco de Jane Birkin, colaboró con el grupo francés Air en el disco de Charlotte Gainsbourg, la hija de Serge Gainsbourg, compuso dos canciones para Laura Michelle Nelly, hizo canciones para bandas sonoras y también participó junto a su colaborador Joby Talbot en la banda sonora de The Hitchhikers Guide To The Galaxy.

 

Además, pensó en grabar un disco de versiones con su grupo The Divine Comedy, el que lidera desde finales de los 80, con temas de, por ejemplo, Lili Marlene, The Vapours (“Turning Japanese”) o Depeche Mode (“Question Of Time”), pero acabó descartando la idea. “Descubrí que le estaba dando el mismo tratamiento a todas las canciones,” reconoce, “y hay tantas canciones que puedes convertir al estilo cabaretero de entre guerras… De todas formas, hubo una versión que me gustó tanto que no me pude resistir a incluir: “Party Fears Two” de The Associates.”

 

Un día de septiembre del año pasado, Hannon se encontró con que tenía entre manos una colección de más de 30 canciones. “Dado que llevaba un tiempo escribiendo para otra gente, me liberó de mis propios demonios. Abrió de nuevo las compuertas. Así que pensé en grabar un disco para limpiar mi mente. Y pensé en hacerlo ya, para intentar ser espontáneo por una vez en mi vida.”

 

La encarnación de The Divine Comedy que le ayudó a grabar su noveno disco Victory For The Comic Muse se compuso de hasta 28 músicos. En esta ocasión, a diferencia de álbumes anteriores con orquestas de hasta 100 miembros y grabados durante largos periodos de tiempo, el grupo se encerró en un estudio de Londres durantes dos semanas. “Desde luego, fue una locura, pero no hubo tiempo para pensar las cosas demasiado. A menudo lo conviertes todo en un lío cuando tienes demasiado tiempo. Y en este disco puedo escuchar a la gente disfrutando mientras tocan. Yo, por lo menos, me lo pasé muy bien haciendo este disco, y no siempre ha sido así.”

 

El título de su nuevo disco, Victoria para la musa cómica, está sacado de una línea de Una habitación con vistas, la conocida novela de E.M. Forster, pero también tiene que ver con la historia del grupo, teniendo en cuenta que su primer disco de 1990 se titulaba Fanfare For The Comic Muse. Sin embargo, puede que este nuevo disco hable menos de su creador que sus predecesores.

 

“Hay un poco menos de mí,” dice Hannon, “algo que tiene también que ver con todo mi trabajo últimamente al margen del grupo. En los dos últimos había muchas referencias personales. En este caso se trata más de estudios de personalidades.” En el primer single, “Diva Lady”, por ejemplo, Hannon se muestra cáustico hablando de la vanidad de una emblemática celebridad de ahora a la que evita nombrar. “Eso,” explica, “es el resultado de haber hojeado alguna revista del corazón. Tiene mucho que ver con la fascinación idiota y equivocada de la gente con la fama, con seguir la corriente.”

 

Entre otros grandes momentos del álbum, en la línea de sus grandes clásicos de los últimos años, se pueden contar ya canciones como “Mother Dear”, un country que está entre lo más honesto que ha compuesto nunca, “A Lady Of A Certain Age”, en la que una viuda solitaria añora su juventud, “To Die A Virgin”, sobre un nervioso Don Juan adolescente, “Snowball In Negative”, una reflexión positiva sobre la vida a partir de la mortalidad, o “The Light Of Day”, una historia de reproches entre amantes.

 

“Son canciones sentimentales,” admite. “Pero sólo puedes escribir canciones así si entiendes el sentimiento, y creo que eso llega con la experiencia.” Desde luego, ayuda haber estado ahí tanto tiempo. “Me sorprendo de que todavía estemos aquí,” afirma Hannon. “Si piensas en todos esos grupos que han surgido y desaparecido desde que empecé… Es terrible. Le doy las gracias a mi estrella de la suerte y a todos los que no me han fallado.  Pensándolo bien, ahora me tomo lo que hago con mucha calma. Es como cuando la corriente llega para llevarte. Una vez que ya está en el puente, no tiene sentido correr desesperadamente. Sé qué es, adónde va y que le lleva su tiempo. Yo soy esa corriente.”

Xavier Valiño

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