DIAMOND DOGS

 

Diamond Dogs, rock desde el corazón

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Diamond Dogs nacieron en enero del año 2000 gracias al interés de algunos miembros de las bandas más importantes surgidas en Suecia en los últimos años (Hellacopters, Maryslim, The Soundtrack Of Our Lives) para poder dar rienda suelta a composiciones que, por cuestiones estilísticas, no tenían cabida en sus otros grupos. Este sábado 4 de noviembre se presentan en la Sala Capitol de Santiago de Compostela.

 

Bobba Lee Fett y Mattias Hellberg (Hellacopters), Stefan Björk (Wilmer X), Stevie Klasson (guitarrista de Johnny Thunders, Glen Matlock, Patti Palladin, etc.), Kent Axen (The Maryslim) y el cantante Sulo dieron forma a Diamond Dogs, un supergrupo en el más estricto sentido del término, nacido para mostrar al mundo entero los sonidos predilectos de sus componentes o, lo que es lo mismo, un ejercicio de estilo en el que tienen cabida el sleaze rock, el boogie sureño y el rhythm’n’blues, o sea, rock’n’roll en mayúsculas y en estado puro.

 

Sin caer en el mero revivalismo, han adoptado sus sonidos favoritos y los han hecho suyos, de la misma manera que hicieron los Rolling Stones, The Faces, Johnny Thunders, Jason & The Scorchers, Black Crowes y otros muchos nombres que inmediatamente vienen a la cabeza escuchando las canciones de Diamond Dogs.

 

Tras editar un primer EP, Among The Non Believers (Feedback Boogie / El Diablo) en abril de 2000, Diamond Dogs visitaron nuestro país por primera vez en febrero de 2001 para presentar su disco As Your Greens Turn Brown (Feedback Boogie / El Diablo). Durante aquella primera visita demostraron su reputación de auténticos animales de escenario, dejando para sus fans algunos conciertos realmente memorables. En su nueva gira de noviembre de este año presentan Up The Rock, su nuevo disco. Sulo nos habla de él y su trayectoria como banda.

 

¿Qué tiene el nuevo disco de diferente?

– Hemos intentado probar algo nuevo con el sonido de nuestro nuevo disco. Sabíamos a ciencia cierta que el nuevo productor era la persona ideal para llevar a cabo nuestros planes. Simplemente discutimos entre nosotros qué tipo de disco queríamos hacer y éste es el resultado final”.

 

Vosotros sois, sobre todo, un grupo de directo. ¿Cómo os enfrentáis al escenario?

– En directo las canciones respiran. Improvisamos, las hacemos más largas. Algunas veces, también más cortas. Hacemos conciertos largos, lo que no es nuevo en la historia del rock, pero sí en estos días en los que todos parecen hacer conciertos de 40 minutos. Si a la gente le gusta lo que está viendo, nosotros lo disfrutamos. El secreto está en la diversión y ése es el efecto que queremos conseguir en la gente. 

 

Ese aspecto os emparenta con la historia del rock, descubriendo que el rock’n’roll puede ser significativo, pero que el objetivo principal es instigar al baile.

Queremos que las personas se diviertan, pero también queremos reivindicar la vieja paleta de sentimientos. El boom del  rock’n’roll fue básicamente eso y pienso que, hasta ahora, hemos conseguido la mezcla ideal. En vivo también tocamos baladas que, en ocasiones, resultan mejor que las canciones más rápidas. Ésa es la fuerza de la banda: recorrer varios estilos, varias formas de expresión. No somos una banda de garage, no somos los Stooges. Tocamos simplemente la música que nos gusta, como el soul, como el rock’n’roll que se hizo al inicio de los años 70. 

 

El soul siempre os ha gustado.

– Somos grandes fans del soul de los años 60 y, en el momento en el que incluimos metales en nuestra música, se volvió más clásica. Es lo más próximo que hemos estado de ese tipo de música. También hacemos un sonido con algo más blues. Es la mezcla perfecta. Podemos hacer discos más duros o más soul, pero lo que interesa es mantener el rock’n’roll. 

 

Los Faces y los Rolling Stones son dos de las influencias más notorias en la música de los Diamond Dogs. ¿Cuál de las dos es más importante para vosotros?

Pregunta complicada. Los Rolling Stones fueron un grupo más importante, pero los Faces eran más divertidos; sonaban como los Stones metidos en bourbon. Y en directo, en mi opinión, cuando los Faces sonaban bien, eran mejores que los Stones. El problema es que los Stones eran siempre buenos. Normalmente se habla de Mick Jagger como el gran entertainer, pero el Rod Stewart de principios de los 70 era el mejor. Él y Ron Wood. Te digo más: pienso que Rod Stewart y Ron Wood eran mejores que Mick Jagger y Keith Richards. No me interpretes mal: adoro a los cuatro, pero, obligado a escoger, me quedo con Rod y Ron. 

 

Ante la acusación de que estáis anclados en el pasado, ¿qué pensáis que tiene que aportar Diamond Dogs a la música de hoy?

– En cierta forma, todas las bandas están ancladas en el pasado. La única forma de superar ese obstáculo es ofrecer música con amor, directamente del corazón. Si quieres pretender que haces una cosa nueva y suenas como los MC5, no estás en el camino correcto. Nunca dijimos que fuéramos una banda novedosa, pero tampoco queremos sonar como si estuviésemos en los años 70. También tenemos influencias de los 40, 50 o 60… De cualquier forma, creo que el mundo ya tiene suficiente de lo que llaman nu-metal. ¿Dónde fue a parar el grunge? Ya nadie habla de ellos. Pero los que tocamos rock clásico sabemos que tendrá la misma relevancia y repercusión en 30, 40 o 100 años.

Xavier Valiño

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