DAVE BEE

Dave Bee, telediario del barrio

El hip-hop estatal da un nuevo paso adelante con la edición de Comunicología, disco en el que uno de los componentes de Jazz Two se reúne con lo más selecto de la escena para varias colaboraciones.

 

¿Cómo surgió la idea de las colaboraciones con gente distinta?

– La idea viene de viejo. Estaba en mente desde el 91, aproximadamente, aunque el trabajo solamente iba a contar con gente de Alcalá de Henares y se llamaba ADH. Más tarde se llamó Jazzarmonía, y se parecía bastante a lo que es Comunicología, pero fue con la ayuda de Avoid Records con lo que pude llevar a cabo el viejo proyecto. No pensaba que fueran mas volúmenes pero, al quedarse fuera tanta gente, decidí llamarlo Volumen 1 y esperar a ver qué pasa en un futuro.

 

¿Estaba en mente el proyecto de Guru, Jazzmatazz, y qué te parecen los resultados de sus dos discos?

– Sí y no. El rollo era mas bien reunir a gente conocida con otra que permanecían en el underground en un mismo disco y bajo una misma producción. Otro de los objetivos era el de escuchar a gente como Frank T o La Puta Opepé bajo un estilo diferente al que suelen practicar. En cuanto a Jazzmatazz, en la primera entrega, a mi entender, se podían escuchar el hip hop y el jazz a un 50%, mientras que en la segunda el hip hop predomina mucho más. De todas formas, son dos grandes discos, y espero que llegue la tercera entrega.

 

Supongo que en una aventura así estás menos limitado que con Jazz Two.

– Es menos fijo en todos los sentidos, pero hay que tener en cuenta que no es una dictadura musical, que se trata de una colaboración donde ellos aportan su punto de vista en cada tema y, por lo tanto, tenía que amoldarme un poco al sonido de cada uno, sin abandonar mi propio estilo. De todas formas, es una forma de trabajo mucho más relajada y con menos tensión en las grabaciones, y se nota en el ambiente general del disco.

¿Le has dado libertad a la gente para hablar de lo que quisieran o se pusieron unas bases en común de antemano?

– Fue una colaboración en todos los sentidos: ellos tenían libertad absoluta para tratar cualquier tema y de la forma que ellos quisieran, aunque en el aspecto musical si fue un poco mas dictatorial, pues soy un poco intratable con mis producciones; pero todo se solucionó sin problemas y el resultado, aun pudiendo haber sido mejor, fue satisfactorio para ambas partes.

 

Hay gente que colabora que aún no tiene disco. ¿Quién te parece que debería estar grabando ya?

¡Todos! Para mí todos tienen nivel como para salir fuera. A la mayoría le falta la producción musical y a otros el dar el salto definitivo a la escena. En general todos se merecen sacar algo: de hecho Bano ha fichado con La Madre, Pacto Entre Castellanos lo han hecho con Avoid Records y el resto no tardaran en hacerlo.

 

¿Qué corte te sorprendió más su resultado y a cuál le volverías a dar una oportunidad para intentarlo de nuevo?

– Sorprenderme, ninguno. En todo caso, el hecho de escuchar a Frank T bajo un sonido diferente es lo más chocante. Otro tema que gusta bastante es el de La Puta Opepé: creo que quedó muy fiestero, como queríamos, y en general estoy bastante contento con el resultado de cada uno de los colaboradores. Sólo le daría una oportunidad al (Dave Bee! Ese tío no me gustó un pelo. (Ja ja ja ja).

 

¿Tú eres de los que piensas que es posible hacer buenas grabaciones de hip hop en el Estado o hay que largarse a Nueva York?

– Sí. Además creo que hay que empezar a crear aquí los estudios de grabación y no tener que largarse fuera cada vez que haya que grabar o mezclar. Hay que aprender a grabar y mezclar hip hop en nuestro país y,  si hay que cagarla unas cuantas veces antes, pues así es la vida, pero no hay que escudarse en lo de fuera como única salida.

 

Con trabajos como éste, ¿está la escena hip hop lo suficientemente consolidada ya en España?

– La escena lo está hace bastante tiempo. Es lo que rodea el negocio de la música lo que no está preparada para que haya hip hop en este país, llámense compañías, promotoras, programas de radio, televisión, prensa, etc.. Pero el hip hop no se detiene y siendo llevado, como lo está, por gente de hip hop, así que será incluso más difícil que esto no llegue a ser un autentico fenómeno social y a no mucho tardar.

 

¿Es tan fácil hacer hip hop como parece o hay una dificultad que no se ve a simple vista?

– El hip hop es sencillo cuando tienes ese algo con el que eres capaz de diseccionar cualquier tema nada mas escucharlo. Es muy complicado crear algo nuevo cada vez y que no suene como lo anterior que acabas de hacer, pero es muy sencillo cuando eres parte de ello. Es muy tópico pero es cierto: el hip hop no es un estilo de música, es una forma de vida, y cuando piensas en hip hop durante las veinticuatro horas del día es muy sencillo hacerlo.

 

¿Qué tipo de hip hop no te interesa nada?

– El hip hop no comprometido con nada, el que sólo habla de violencia, pasta, fiestas o que sólo vacila por vacilar. Todo eso mola mucho, pero cuando se convierte en la única salida de algunos grupos, es bastante triste. Eso se da bastante en el sonido Costa Oeste de los USA. Básicamente estamos aquí para comunicar cosas, no para imponer posturas o ideas. El hip hop es revolución y somos un poco como dijo Chuck D: el telediario del barrio que no ven los alcaldes, los ministros o la gente guapa de este país.

 

¿Qué hace falta para contactar con el gran público?

– Mucho dinero y un gran apoyo de marketing: anuncios en televisión, camisetas, un trato diferente en los medios de comunicación en general, etc. El hip hop está, pero lo que no tenemos es ese apoyo que tendría cualquier grupo de pop o rock de este país. Aunque venda mucho más un grupo de hip hop que uno de pop o rock, el problema es que nosotros no nos doblegamos ante los medios y –digamos- somos menos explotables. 

 

¿Te interesa el hip hop instrumental?

– Muchísimo. Grupos como The Roots o proyectos como Jazzmatazz, son muy interesantes, porque le quitan ese toque frío de las producciones de hip hop. Yo veo el final de mi vida en el hip hop tocando con un grupo de jazz en directo, sin máquinas, solamente instrumentistas de jazz y un MC. Ése es mi final.

 

¿Qué continuidad tiene el proyecto de “Comunicología”?

– En principio, tengo en mente sacar un Volumen dos, dado que se quedó bastante gente fuera en el primero, pero no se cuándo, ni con quién, aunque creo que sería la última entrega de Comunicología, pues todo el mundo me pide otro, y a mí me gusta sacar trabajos por placer y no por obligación. Después, el tiempo dirá. El planteamiento sería el mismo: gente conocida y gente nueva que tienen que darse a conocer.

Xavier Valiño

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