CROSSING BORDER 2010

Crossing Border 2010, todos ganan

 

 

Segunda vez que tenemos la suerte de asistir a este festival que intenta aunar la palabra, por medio de la literatura, tanto como en forma musical. Festival con un cartel de lujo para esta edición, con más de 120 eventos entre musicales y literarios.

 

 

Crossing Border 2010 comenzó el miércoles 17 de noviembre, con una serie de conciertos de bandas locales, que fueron gratuitos, para que la gente fuera entrando en calor y así dar a conocer la escena local al gran público.

 

El jueves 18 era la hora a Rufus Wainwright, quien colgó el cartel de ‘sold out’ apenas unos días después de que las entradas se pusiesen a la venta. Cabe recordar que para ver a Rufus, además de tener el bono del festival, había que pasar otra vez por caja, para desembolsar de nuevo.  

 

Las jornadas puramente festivaleras eran la del viernes 19 y el sábado 20 de noviembre, ya que era cuando más grupos musicales, escritores y demás artistas estaban programados. En esta ocasión, el festival levantaba el telón en tres céntricas ubicaciones del centro de La Haya. Por una parte, el magnífico y pomposo Koninklijke Schouwburg, por otra, el heterogéneo Nationale Toneel Gebouw y por último, y por vez primera, la inigualable Duitse Kerk, que viene a ser la Iglesia Alemana de la Haya. A estas tres localizaciones se unieron varias carpas en las inmediaciones del Koninklijke Schouwburg, donde grupos locales o con menos público pudieron dar rienda suelta a su repertorio.

  

 

 

 

 

 

Viernes 19

 

Después de recoger nuestros tickets, nos dirigimos hacia la sala grande del Nationale Toneel Gebouw para ver a un Edwyn Collins recuperado de sus dos hemorragias cerebrales, y que viene a presentar su último disco lleno de colaboraciones, Loosing Sleep. Nada más entrar en la sala nos encontramos con un Edwyn sentado en un amplificador que le sirve de asiento. Comienza el concierto con el rotundo “Loosing Sleep”, para seguir con temas nuevos y viejos. Su hijo Will sube al escenario para interpretar a dúo junto a su padre algunos temas de su último disco. En esos momentos, se puede ver a Edwyn en su faceta de padre orgulloso de ver a su vástago encima del escenario. ¡Es una fiesta! ¡Cómo sonríe el padre! Parece que eso le da fuerzas para seguir adelante. Finaliza con su gran éxito internacional “A Girl Like You”. 

 

El siguiente artista al que nos desplazamos a ver es el ex vocalista de los Czars, John Grant. Viene acompañado por un teclista y arreglista que le ayuda a dar alma a sus temas. Suena a clásico, casi comparable a Rufus Wainwright. John ejecuta cualquier tema con magnifica efectividad. Se muestra muy charlatán y eso le hace tener al público, que llena la sala grande del Koninklijke Schouwburg, a su favor. La anécdota de este concierto es que después de llevar 8 meses subido al escenario, se le olvida la letra de un tema, con lo que el público le ofrece una corta ovación a modo de perdón o comprensión. Cómico a la vez que emotivo. Comentar que John Grant agotó su tiempo antes de lo que tenía previsto, una pena.

 

Rápidamente marchamos para llegar a ver a Jamie Lidell. Ya disfrutamos de su presencia por estas tierras hace un par de años cuando vino a presentar Jim, su último álbum por aquel entonces. Ahora le toca a Compass. Suena muy bien acompañado por una banda compuesta por 6 miembros, entre los que encontramos a un ‘human-beat-box’. Y es que este hombre encima de un escenario es un showman, a la vez que un gran intérprete de sus canciones. El público entregadísimo disfruta del concierto y de toda la escenografilla que lo acompaña. Grande entre los grandes. Gran show acompañado por una muy buena banda que ejecuta a la perfección sus temas. En definitiva, sonido excelente para un show que tardarán en olvidar los allí presentes.

 

Los siguientes a los que vemos y escuchamos son Low. Suenan limpios y rotundos, poniendo mucha emoción sobre el escenario. Aunque no tienen disco nuevo que presentar, la sala está llena de gente. Los temas de esta banda de Duluth, Minesota, suenan todavía más crudos que nunca, en una sala donde todo es negro y nadie alza la voz, con un silencio absoluto para disfrutar de su sonido.

 

El último artista que vemos en la noche del viernes es Ed Harcourt. El inglés viene a presentar su último disco, Luster, que interpreta casi íntegro en la Duitse Kerk. Suena genial, y por momentos parece un reverendo que canta sus sermones mientras que la gente no puede estar más de acuerdo con su palabra.

 

 

 

 

 

Sábado 20

 

El sábado noche empezamos con Phosporescent. El cantante estadounidense, afincado en Brooklyn, tiene una banda que le conoce a la perfección. Vemos a un Matthew Houck más emotivo que en pasadas ediciones. Presenta temas de su último disco, pero no se olvida de su pasado. Sonido cohesionado y gran uso del pedal loop.

 

Nos desplazamos de nuevo, cosas de los festivales metropolitanos, para ver a These New Puritans. Quizá sea una de las bandas que con más ambición vienen a este festival, ya que traen a una orquesta de 33 personas en total, entre coristas y arreglistas. Sus tres integrantes vienen  preparados para la ‘guerra’… y salen triunfantes. Logran sacar un sonido imponente que hace que nos tengamos que mover para irnos más atrás. Si se librara una batalla sonora, sin duda ellos saldrían triunfantes. Tocando en la gran sala del Koninklijke Schouwburg, nada les podría salir mal. El sonido es perfecto e interpretan su último disco al completo. No hay momentos álgidos en este concierto, porque todos y cada uno lo son. Pocos artistas tienen tiempo extra en un festival, pero ellos salen a hacer un bis.

 

Sin movernos de localización, subimos unas plantas para escuchar como Almudena Grandes nos cuenta un poco sobre su libro El corazón helado, publicado en España en 2007, y recientemente traducido al inglés. Vemos como la gente que se sienta alrededor de ella presta buena atención, y nos deja con ganas de más. Gran comunicadora, aunque en inglés suene un poco descafeinada.

 

Los siguientes en nuestra lista son KORT, o sea, Kurt Wagner & Cortney Tidwell. Qué bien suena su country… puro sonido Nashville. Kurt baila y ella interpreta. Él se muestra muy hablador, y hasta cuenta un par de anécdotas que hacen las delicias de los allí presentes. La Duitse Kerk parece un lugar ideal para escuchar sus voces, que impregnan sus pareces.

 

 

 

 

Corriendo nos vamos a ver a The National. Al llegar, nos encontramos con que las puertas están cerradas y que mucha gente se ha quedado fuera sin poder entrar. Por suerte nos dejan entrar y podemos comprobar que suenan casi mejor que en su disco. Se nota que es una banda muy rodada. Tocan casi en su totalidad su último álbum, y vemos que el público conoce esas preciosas canciones que presentan. Se arriman un poco al pasado. Pero sin lugar a dudas, unos de los momentos del concierto no llegara hasta el bis, donde interpretan sin micrófonos “Vanderlyle Crybaby Geeks”, dejando un muy sabor de boca. Se podría decir que este ha sido uno de los conciertos del festival y, cómo no, con ellos cerraba las puertas este pequeño gran festival en el que todos salen ganando, público y artistas.

 

Por último comentar que nos llevamos una muy grata sorpresa al encontrarnos con el set de la web http://3voor12.vpro.nl , la cual había montado un pequeño escenario para grabar en versión acústico a muchos de los artistas que pasaron por el festival. Allí pudimos disfrutar de unos Mercury Rev que sonaron deliciosos.

 

Aquí nos despedimos de nuevo de un festival que ya ha crecido, y muy bien. Además, nunca nos ha dejado de sorprender. La verdad es que daba la impresión de que no podría haber estado mejor preparado y organizado todo, porque todos los artistas cumplieron sus horarios y la organización tenía todo bajo control, a diferencia de la última edición a la que acudimos. Hasta aquí hemos llegado, ¡esperando repetir el año que viene!

 

 

David Ochoa & Gabriela Contreras 

 

 

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