COSECHA ROJA

 

Cosecha Roja, hacia la luz

 cosecha

         Llevan muchos años trabajando por el rock, pero en un mundo tan ingrato y poco agradecido como el que nos ha tocado vivir, han decidido olvidarse de los sellos discográficos y lanzarse a la aventura de autoeditar su nuevo disco, A plena sombra. Si quieres conseguir el nuevo álbum de, probablemente, la mejor banda pop-rock de Galicia, ponte en contacto con ellos en el Apdo. 455, 32080 Ourense. Tfo: 988-248900. Al habla con Carlos Rego, su cabeza visible.

– ¿Cuándo fue el peor momento para Cosecha Roja en todos estos años, aquel en que pensasteis dejarlo?

– He pensado muchas veces en dejarlo y todavía lo sigo pensando de vez en cuando. De hecho lo dejamos durante más de un año, hacia el 94, cansados de la falta de repercusión de nuestro trabajo. Cuando a finales del 95 retomamos los ensayos, lo hicimos con una filosofía muy diferente, sin plantearnos excesivas metas, procurando disfrutar de la música en sí misma. Así seguimos y lo llevamos mucho mejor.

– Después de Conducir despacio, ¿cuando os planteáis un nuevo disco?

– No quedamos nada contentos de ese disco. Lo grabamos muy precipitadamente y no le hicimos justicia a las canciones, creo que daban mucho más de sí. Al acabar el verano de 98 nos encontramos con algo de dinero de unas cuantas actuaciones y decidimos desquitarnos del mal sabor de boca de nuestra última grabación.  

– ¿Fue la falta de un sello determinante a la hora de decidirse por la autoedición?

– Sonic Recordings, la compañía que editó Conducir despacio, era muy modesta. La llevaba una sola persona, Antonio Maimó, con mucho interés pero poco dinero. Las cosas no le fueron demasiado bien y dejó de publicar discos. Sabiendo esto ya ni nos preocupamos en buscar sello. Yo particularmente estaba, estoy, harto de no recibir ningún tipo de respuesta por parte de la mayor parte de los sellos del país, así que decidimos aprovecharnos de las ventajas que ofrece la informática y hacérnoslo todo nosotros, en plan artesanal. 

– ¿Qué es lo que compensa en la autoedición de un disco cuando uno sabe que va a llegar a un número de personas limitado?

– Pocas cosas. No es demasiado caro y de cada disco que vendas recibes el cien por cien, lo haces a tu gusto y no tienes que pelearte con nadie. Por otro lado no hay distribución alguna y es difícil llegar a quien no te conoce de antes.  

– A pesar de no contar con el respaldo de una compañía detrás, me da la impresión de que el resultado ha sido de lo más gratificante para el grupo. ¿Es así?

– Es el disco del que más orgullosos nos sentimos, no sólo a nivel de calidad de sonido o de arreglos, sino porque creo que hemos sido capaces, al menos más capaces que otras veces, de trasladar al disco emociones y sentimientos, algo mucho más difícil de conseguir que la mera brillantez formal.  

– ¿Había intención de contar con algún productor ajeno a vosotros para este disco? ¿Con quién os gustaría contar?

– Nunca nos lo planteamos. Siempre hemos trabajado solos y además teníamos bastante claro lo que necesitaba cada canción. A mí particularmente me gustaría encontrar alguien capaz de llevar las canciones más allá de lo que el grupo es capaz, de aportar lo que nosotros no podemos, aunque somos bastante cabezones y no nos resultaría fácil aceptar ideas ajenas. 

– ¿Cómo se mantiene la ilusión? ¿Puede ayudar el no tener que vivir de la música directamente?

– No lo sé. A todos nos gustaría vivir de la música, y la frustración de no hacerlo y de verte ignorado puede acabar con cualquier grupo. A nosotros no nos ha quedado más remedio que hacerlo así y no nos quejamos, ya te dije que intentamos disfrutar de la música en sí misma y de nuestro progreso como grupo. Si no pensáramos que cada vez lo hacemos mejor, y no me refiero sólo al aspecto instrumental, seguramente lo hubiéramos dejado ya.  

– ¿Es A plena sombra vuestro disco más variado y rico en detalles?

– Sin duda. Procuramos darle a las canciones lo que nos pareció que pedían. Hay una sección de metales en una, diferentes teclados en unas cuantas, algo de percusión e incluso una marimba, pero también una con prácticamente sólo una guitarra acústica y otras con nosotros cuatro tocando casi como en directo. Además, está grabado en diferentes estudios, y supongo que también se notará.  

– ¿Cómo se os ocurre incluir una canción de Magín Blanco, de La Rosa?

– Antes que nada porque es una gran canción. El caso es que somos amigos desde hace tiempo e incluso tocamos juntos una temporada como “Los Cachorros”. Éramos nuestro bajista Amadís, Magín y yo, y nos dedicábamos a tocar versiones en plan acústico de Van Morrison, Neil Young, Matthew Sweet, Teenage Fanclub y otros muchos. A veces Magín hacía algunas canciones sólo, entre ellas ésta que nosotros grabamos ahora. Nos encantó y la arreglamos a nuestra manera. A él le ha gustado el resultado y si además sirve para reivindicar a La Rosa como uno de los mejores grupos gallegos, mejor.  

– ¿Sentís algo en común con alguno de estos grupos: Ross, Hank, La Habitación Roja, Cecilia Ann, La Granja?

– Hablo por mí. Ninguno me disgusta y ninguno me enloquece. La Granja me gusta mucho, aunque viví más intensamente una época un poco anterior, la primera mitad de los ochenta, la de los primeros discos de Derribos Arias, Loquillo, Gabinete Caligari o Golpes Bajos, antes de la cuesta abajo. De los otros tal vez Cecilia Ann es el que más me atrae. Lo que me gustaría compartir con ellos es el espacio que ocupan en la prensa musical y en la radio. De los actuales prefiero a Los Enemigos y algunas cosas de Los Planetas, y mis últimos discos españoles favoritos han sido los de Los Marañones y Malconsejo.  

– ¿Hay algún nombre al que hayáis seguido siempre o algún descubrimiento reciente que os apetezca citar?

– Nuestros héroes son Van Morrison, Neil Young, Brian Wilson, Phil Spector, Lou Reed, Richard Thompson, Television, Jonathan Richman… Un poco más recientemente no nos perdemos nada de Teenage Fanclub, Luna, Feelies, Matthew Sweet, Silos y otros cuantos. Nuestro último gran descubrimiento fue Wilco, un grupo al que no nos importaría parecernos. También escuchamos mucho soul, jazz, sixties pop, country. Tenemos un gusto mucho más amplio de lo que dan a entender nuestros discos. Quizá en el futuro se note más.  

– ¿Tocáis alguna versión en directo?

– Últimamente estamos tocando muchas de Neil Young y “See No Evil” de Television. Durante todos estos años hemos tocado cosas de Alex Chilton, Beach Boys, Ben Vaughn, Richard Thompson, Talking Heads, Violent Femmes… cosas fáciles que no nos lleven mucho tiempo de ensayo y que solemos tocar en los bises… si los hay.  

– ¿Creéis que, aún sonando clásicos, sin ser innovadores, es posible la evolución?

– Creo que sí. No dejamos de comprar discos ni de escuchar todo tipo de músicas, así que supongo que algo se irá filtrando en nuestra manera de plasmar las canciones. Trabajamos dentro de una tradición, con un material que es el formato clásico de canción. Es cierto que somos más artesanos que artistas, pero intentamos dejar nuestro sello propio. No intentamos que nuestra música sea original, sino personal. 

Xavier Valiño

 

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