CAMPUS GALICIA ENTREVISTA OASIS

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA OASIS

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Oasis, el tiempo perdido

 

          Ahora, con la presión de ser el grupo más importante del mundo un tanto reducida, Oasis editan un disco en directo –Familiar To Millionsy anuncian nueva gira y nuevas canciones. Aviso: no te creas del todo lo del disco en solitario de Noel Gallagher, desmentido por él en otras entrevistas.

 – ¿Se han calmado las cosas entre tú y tu hermano Liam desde los conciertos que disteis en verano en el estadio de Wembley?

         – Lo cierto es que no más de lo que es normal entre nosotros, ya sabes. Hoy, por ejemplo, todo está perfecto, porque estoy de visita en casa de mi madre en Manchester y él está en Londres. Aunque tengo que decir en su favor que desde que se separó de su mujer, Patsy Kensit, es un tío diferente. Digamos que se ha calmado un poco. Tal vez suceda que su nueva novia lo tenga encerrado y tranquilo con la marihuana. ¿Quién sabe? Está como un poco más normal, pero estoy seguro de que va a cambiar antes o después.

 – ¿Ha sido así en las últimas sesiones en el estudio para lo que se supone será vuestro próximo disco, después de este álbum en directo?

– Él y el resto del grupo han estado en el estudio, en unas sesiones a las que, casualmente, no fui invitado, así que se puede decir que estoy en huelga en estos momentos, o de paro forzoso. Haremos otro disco, esto está claro: tenemos que hacerlo antes de que alguien más se marche del grupo. Pero incluso si eso no sucede en un plazo de, pongamos, tres años, no quiere decir que el grupo se haya separado definitivamente. Lo digo adelantándome a lo que diría todo el mundo.

 – Tengo entendido que hay una gira en ciernes que os va a tener ocupados gran parte del próximo año con The Black Crowes.

         – Iremos a Sudamérica en enero para tocar en el festival Rock en Rio y hacer un par de festivales que no hicimos en la última gira. Después volveremos a Inglaterra y cambiaremos nuestro espectáculo con canciones nuevas, y estaremos de gira con The Black Crowes entre marzo y noviembre. Siempre he sido un fan de ellos, desde su primer disco. Los he visto muchas veces, y la última vez que fuimos cabeza de cartel en Glastonbury, ellos tocaban antes. Conozco a Chris y Rich y están tan cerca un hermano del otro como podamos estarlo yo y Liam. Tenemos mucho en común: nos gusta su música y a ellos la nuestra. Lo único es que eso pospone nuestro disco unos seis meses. Pero no todos los días se tiene una oportunidad igual. No importa lo que se retrase el disco, siempre y cuando los sigamos haciendo de vez en cuando.

 – ¿Qué hay de las sesiones para un disco de Noel Gallagher en solitario?

– Está casi acabado, así que Liam va a tener un buen marrón justo enfrente de su cara. Veremos si el jodido deja el grupo como amenazó. Si no hubiera habido problemas, y hubiera continuado con la gira, no habría hecho el disco, así que es su culpa. No se trata de una cosa al estilo de Richard Ashcroft después de dejar The Verve o de meterme en el medio de la carrera de Oasis, pero cuando los cantantes son cantantes tienden a sobreactuar. Liam ha tirado contra su propio tejado, así que no le daremos una copia gratis: tendrá que comprarse el maldito disco.

 – ¿Has guardado alguna canción para Oasis?

– He escrito como seis o siete canciones, aunque tengo que decir que cinco de ellas son una mierda. Gem ha escrito su primera canción para el grupo, titulada “The Roller”, algo así como T. Rex haciendo “Instant Karma”. Andy también ha escrito un par de canciones. Liam ha escrito siete, lo que me ha dejado anonadado… Por supuesto, no voy a dejar que las incluya en el disco. Bueno, estoy de broma.

 – ¿O sea que se impone la democracia dentro de Oasis?

– Siempre estuve abierto a que otra gente compusiera, pero ninguno se atrevió. Y ahora todos quieren que se les tome en serio como artistas. De todas formas, todavía estoy a cargo de la nave, quiero que quede tan claro como el jodido cristal. Cuando me preguntan qué hago, les contesto que estoy divorciándome de mi esposa, así que tengo cosas más importantes que hacer que tocar con ellos. ¿Crees que me echarán del grupo? ¡Sería fantástico! No me puedo preocupar de componer música ahora cuando tengo una crisis de personalidad. ¡Me voy a tomar lo que queda del año libre!

 – ¿Qué ha sido lo más duro?

         – Te pasas siete meses en la carretera en una jodida burbuja del rock’n’roll, con todo el mundo tratándote como un niño, así que tu actúas como un niño. Después regresas a casa esperando volver al momento en que lo dejaste y te encuentras que la vida sigue sin ti. Ahora vivo en un hotel con el bar abierto toda la noche, así que salgo siempre. No me he metido nada sólido en dos meses.

 – ¿Qué te ha parecido Kid A de Radiohead?

         – Me gustaban más –y Blur también- cuando escribían canciones. ¿Tienen miedo? ¿Es una declaración artística? ¡Porque a mí no me dice nada! “Hagamos unos ruiditos y llamémosle arte, así no tenemos que escribir una apertura y un estribillo y no lo podrán juzgar comparándolo con otras cosas.” Contestando tu pregunta, me encantó.

 – Por último, ¿dónde están Oasis en el 2000?

         – Ya no estamos de moda. Pero entre 1993 y 1996 fuimos los mejores.

Xavier Valiño

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA

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ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Fun Lovin’ Criminals, soul asesino 

         Como todos las buenas historias, la de Fun Lovin’ Criminals comienza en torno a una cerveza bien fresquita. De hecho, empieza con un par de tipos que trabajaban en un club de Nueva York llamado Limelight. La pareja trabajaba en las noches dance, rock y reggae, aunque siempre lograban encontrar un hueco para darle un poco a la tequila en las noches de hip-hop. Corrían los primeros años de los 90 y el rap estaba atravesando una de sus fases más ingeniosas, con De La Soul y A Tribe Called Quest en lo más alto. Pero Huey y Fast iban a llevar las cosas aun más lejos.

           Inspirados por lo que habían escuchado en los clubes de Nueva York y en sus propias raíces musicales -a Huey le van el rock y el soul y a Fast los teclados y los muestreos- empezaron a producir sus propias cintas en el otoño de 1993. Juguetearon un poco con guitarras y muestreos. Nada de sonidos tabú, introduciendo toda una buena mezcla de rock, soul y rap hasta forjar un estilo único.

           Ocho años después y con cuatro discos a sus espaldas, sus actuaciones en directo se han convertido en enormes juergas en las que la mayoría del público se despierta a las tantas al día siguiente con enormes resacas. Su nuevo disco, Loco, es el más ambicioso de todos y combina ritmos funky, sonidos punk, baladas tipo country y exóticos sabores latinos, con divertidas fábulas de la vida nocturna y los bajos fondos narradas con un sinfín de ritmos.

           Pero para entender de dónde han salido Fun Lovin’ Criminals hemos de volver al Nueva York de principios de los 90. Después de tomar su nombre de la coletilla usada por un grupo de grafiteros locales, comenzaron a tocar en el Limelight cuando los artistas en cartel cancelaban sus conciertos a última hora. Liderados por el carismático guitarrista y vocalista Huey, criado en el Lower East Side de Manhattan, comenzaron a captar la atención de un público entendido después de tan sólo seis conciertos.

           El primer disco del grupo, Come Find Yourself, editado en 1996, fue una mezcla inspirada de guitarras entrecortadas y ritmos muestreados de artistas como Lynyrd Skynyrd, Deodato y Tones On Tail. Entre sus platos fuertes destacaba “Scooby Snacks”, relato cómico de un atraco a un banco incitado por la droga. “Huey compuso un estribillo impresionante para esa canción", comenta Fast. “Uno de esos que a la gente le encanta cantar, sobre todo cuando están borrachos."

           Si el primer disco estaba un poquito crudo, el segundo, 100% Colombian, publicado en 1998, se cocinó más a conciencia. Pesimista y con toques de jazz, se recuerda por los ritmos melodiosos de “Up On The Hill” y “Love Unlimited”, un cariñoso tributo a Barry White y las propiedades afrodisíacas de la música.

           “El primer tipo de música que me llamó la atención fue el soul", explica Huey. “The Delfonics, The Stylistics, Earth, Wind & Fire y Barry White. Hay gente que llama a cierto tipo de alimentos Comida Cómoda. Bueno, pues ese tipo de música es Música Cómoda. Hubo una época en la que el soul equivalía a grandes cantantes como Otis Redding. Ése era el tipo de cosas que escuchaba mientras crecía en Nueva York.”

           Con el disco de 1999 Mimosa, el grupo presentó todo un pastel fácil de escuchar, alternando versiones de sus primeros temas con versiones de éxitos de The Climax Blues Band, l0CC y Ozzy Osbourne. Entre los bossa-novas, destacó una notable contribución vocal de Ian McCulloch de Echo & The Bunnymen en “Summer Wind”.

           “Hay una parte de este grupo que necesita tocar en el bar de un hotel cualquiera. Nos encanta tocar en directo y el aspecto lounge es una parte importante de lo que hacemos. Puedes relajarte, tomarte un margarita y poner Mimosa entes de ir a uno de nuestros conciertos y disfrutar de una noche única.”

           Con Mockie perfectamente integrado en la formación del grupo, la química de la banda era perfecta. “El nuevo disco lo compusimos y grabamos en Nueva York, como el resto. Se puede escuchar en la música", asegura Fast.

           Mientras que sus orígenes neoyorquinos siguen constituyendo su influencia más vistosa, esta vez también es posible encontrar una visión más universal. Huey comenta: “Tiene mucho de Nueva York, pero durante los últimos cinco años hemos viajado mucho, por lo que también tiene un toque internacional. Cuando conoces gente de Polonia o Japón, te das cuenta que todos tienen los mismos impulsos en todo el mundo. Hemos progresado mucho musicalmente. Al principio usábamos muchos sonidos de otros como muestreo y ahora tocamos más y tomamos sonidos de nosotros mismos. Este disco lo hemos grabado con Mockie a la batería, o sea, que hemos vuelto a la frescura del primer trabajo. Tiene esa energía.”

           Pero, como siempre, las grabaciones de Fun Lovin’ Criminals son sólo la mitad de la historia, y el variado esplendor musical de Loco hará que las actuaciones en  directo del grupo sean aún más emocionantes. Justo lo que necesitan para conocer más mundo, entretener a sus tropas, resolver crímenes, crear su propio país y pasárselo en grande.   

Xavier Valiño

 

GALICIA CAMPUS ENTREVISTA OCEAN COLOUR SCENE

GALICIA CAMPUS ENTREVISTA OCEAN COLOUR SCENE

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Ocean Colour Scene, el sonido retro en los 90

 

Evidentemente, hay músicas para todas las edades. Las Spice Girls tienen su público y Ocean Colour Scene el suyo, como prueba, una vez más, su disco de grandes éxitos recién publicado. Lo suyo está basado en el folk-rock de los 60, siempre influenciados –en el sonido y en la estética- por el movimiento mod, el que va de los Who y los Small Faces a los Jam y Paul Séller, colega de toda la vida.  

Simon Fowler, su líder, defiende esta teoría. “Mira, no tengo ningún problema con las Spice Girls. Cuando era un chaval, me gustaban Gary Glitter y The Sweet, así que no tengo muchos prejuicios sobre el tema. Y poner a las Spice Girls en el mismo saco que Radiohead, Oasis o nosotros mismos es ridículo. Obviamente, se trata de algo para pasar el rato, ¿qué hay de malo en ello? Si los chavales no se lo pueden pasar bien sin ser criticados, ¿adónde llegaremos? Se trata de entretenimiento para niños.”  

La defensa está más que justificada. Ocean Colour Scene, grupo de éxito y considerables ventas, son criticados constantemente por dedicarse a reproducir un sonido del pasado, sin aportar nada nuevo. Tampoco es algo que le preocupe demasiado a nuestro interlocutor, ya que él mismo fue crítico musical en el pasado.  

Su carrera ascendente no fue, contra lo que pueda parecer, meteórica. Después del fracaso de su primer disco homónimo en 1991, pasaron bastantes años trabajando sin medios en su continuación, Moseley Shoals (1996), el disco con el que se dieron a conocer. Desde entonces han  editado Marchin’ Already (1997), B-Sides: Seasides & Freerides (caras B, 1977), One From The Modern (1999) y Mechanical Wonder (2001), discos efectivos de contenido similar.  

“No necesitamos a la prensa”, es el veredicto de Fowler. “Llegamos a las listas de éxito. La gente nos escuchó y les gustamos. Ésa es la única razón de nuestro éxito. ¡La otra es que somos un buen grupo! Da igual que a alguien en concreto le guste o no nuestro estilo de música, somos buenos en ello."  

Esa imagen que dan de sí mismos como gente honesta y arrogantes puede ser irritante, pero a la gente le gusta. Y buena parte de sus seguidores más acérrimos están en lugares como Irlanda, Escocia y España. Curiosamente, para él España no se asocia a lo más tópico, sino que tiene que ver con la geografía, la tradición e incluso la cultura de los pubs y los bares, que conecta con sus canciones, fáciles de cantar por la gente.  

“Ese tipo de reacción tiene que ser algo celta, aunque también son naciones de marineros, así que tienen sus tradiciones. En lugares como Irlanda, cantar en el pub es parte de la cultura, por eso reconocen la importancia de las canciones, las hacen  suyas y se dan cuenta de que no es nada estúpido.”  

         Olvidemos sus intentos como aprendiz de la sociología: la música de su grupo le debe mucho al folk-rock. Simon Fowler cita artistas como Joni Mitchell, Fairport Convention, o Neil Young. Curiosamente, compartía esa devoción con Linda McCartney, la mujer de Paul McCartney. "Sí, conocimos a Paul McCartney porque su hija y su mujer Linda solían poner nuestros discos en casa. Llegué a hablar con ella un buen rato y nuestro interés común resultó ser Neil Young. Ella era encantadora. Cuando coincidimos en el estudio con Paul para la grabación del tema “Come Together” para el disco benéfico Help no podía con los nervios. Creo que le llamé sir incluso antes de que lo hicieran caballero.”  

De todas formas, el elemento más importante en el éxito de Ocean Colour Scene, les guste o no, es su asociación con la nostalgia por un estilo de vida y un sonido, algo en lo que han seguido las huellas de Oasis y a lo que ha contribuido, y mucho, su amistad y colaboración con el padrino de los mods, Paul Weller. El guitarrista Steve Craddock y el bajista Damon Minichella han venido acompañándolo en numerosas actuaciones a lo largo de la pasada década y suelen aparecer juntos en proyectos conjuntos.  

         No es que fuera un movimiento oportunista: cuando empezaron a colaborar, Paul Weller estaba en el peor momento de su carrera, justo tras la  disolución de The Style Council. Pero su presencia fue crucial, sobre todo cuando la banda estaba a punto de arrojar la toalla. “Nos encontramos en el 91, al grabar nuestro primer disco. Para el segundo nos ayudó a encontrar nuestra propia estima, indicándonos que no se trataba de un pasatiempo, que era justo nuestro mayor temor. Nos dio mucho más de lo que él y todos creen. Si nuestro manager puede ser considerado el quinto miembro del grupo, Paul Weller es el sexto.”  

         Hoy en día no precisan de su apoyo, ya que sus discos posteriores han sido bien recibidos y su entusiasmo por dar conciertos permanece inalterable. Justo como dirían Gary Glitter, The Sweet e, incluso, las Spice Girls, el estrellato pop es como un novio veleidoso, y no lo importa lo más mínimo que seas una banda mod de añejo sonido folk-rock. 

Xavier Valiño

 

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA JAMIROQUAI

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA JAMIROQUAI

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Jamiroquai, la discoteca espacial

 

Hasta ahora su obra se mide por el éxito. La odisea de diez años de Jamiroquai por la galaxia del funk ha generado cifras espectaculares. Los cuatro discos editados desde que surgió Jay Kay en 1992 del submundo del acid jazz de Londres han vendido unos 16 millones de álbumes. Si el popular Jay Kay hubiera sido menos consciente, ahora estaría en la luna con esas cifras arrolladoras. Los comentarios sobre su obra lo tienen bien puesto con los pies en la tierra. 

"El éxito es cuando veo a toda esa gente delante de mí pasándoselo bien y saber que tienes un buen disco entre las manos que a ti te gusta tanto como a ellos", comenta Jay. "Lo más importante de vender tanto es que ha sido en todo el mundo, no sólo en Inglaterra, hay todo un universo de gente ahí fuera. Yo quiero ser universal".

Ahora que edita su quinto disco A Funk Oddyssey, Jay comenta que tiene buenas razones para sentirse orgulloso del alcance democrático de su música. "No había ningún plan maestro cuando me metí en un estudio para grabar mi primer single en 1992, “When You Gonna Learn?”. Allí ya quedaba claro que le gustaba el funk, el soul, el rhythm & blues, el jazz y la música disco. "Fui muy criticado por tener un estilo propio, aunque a medida que las tendencias se han desintegrado y los prejuicios se han disipado, la música contemporánea ha sincronizado con mi onda".  

"Si Bootsy Collins y Gil Scott Heron te hacen una señal con el pulgar hacia arriba y figuras del hip hop contemporáneo como Guru, Busta Rhymes o Missy Elliot quieren trabajar conmigo, es que no lo debo estar haciendo muy mal".  

Jamiroquai -que escogió su nombre de la tribu de los irocos, para reflejar su propia empatía hacia su condición de desterrados y a su mentalidad por la tierra- debutó en 1992 con Emergency On Planet Earth.  

En estos momentos, a sus 31 años, aún mucho más joven que muchos artistas punteros de la música, él ya se ha retirado al campo, tiene a los periódicos pendientes de su vida sentimental, adora los coches de carreras, no tiene pelos en la lengua y todo ello le conforma en un principiante de superestrella pop.  

"Lo que la gente tiene que recordar es que soy una persona, un ser humano y que nadie es perfecto", dice Jay. "Yo sigo creciendo y en cierta manera sigo siendo un niño en mi corazón. Alguna gente evoluciona muy deprisa y otros muy despacio. Pero todo lo que escribo en una canción sigue siendo lo que quiero decir y sigo aferrándome a mis teorías sobre la vida. Además lo que hago no hace daño a nadie, absolutamente a nadie. Sólo espero que mis temas hagan ponerse en pie a la gente y que digan `me encanta esta canción´, `quiero bailarla´, o `me encanta lo que decía en ésa´, o `eso es justo lo que me pasó ayer´”.

A Funk Odyssey vuelve a atacar directamente a las piernas, empujando al baile. Esta vez cuenta con un empuje extra –es la primera vez que la banda ha utilizado la nueva sala de programación recién construida en el estudio de Jay en Buckinghamshire, donde han fusionado el funk orgánico y el robótico. "Además el nuevo guitarrista Rob Harris ha supuesto," dice Jay, "una diferencia importante y no sólo porque haya coescrito muchos de los temas. Ha sido muy divertido y estoy encantado con los resultados. Hemos evolucionado".

En el nuevo disco el estilo peculiar de Jamiroquai se mantiene en el funk del primer sencillo “Little L”. “Feels So Good” hace referencia a los buenos tiempos clásicos de la música disco y las pistas de baile se estremecerán toda la noche con “You Give Me Something”. “Corner Of The Earth” presenta arreglos latinos, algo bastante en boga.

"Creo que "Corner Of The Earth" es esencial", comenta Jay. "Resume dónde me encuentro realmente. Resume dónde estoy y creo que eso vale para cualquiera que esté en un lugar o en un momento en el que es feliz. En cierto sentido es una canción espiritual. Me siento muy orgulloso de ella, creo que a nivel lírico fluye y se entrelaza estupendamente. Creo que "You Give Me Something" y "Little L" también son muy buenos para un grupo como nosotros porque son sencillos y van al grano, son como una especie de himnos. "Picture Of My Life" es como su nombre indica, como yo me sentí en aquel momento. Para ser sincero tengo que decir que lloré cuando escribí la letra para que os hagáis una idea. Porque realmente me salió del corazón. Y eso es lo que siento cada vez que lo escucho."

En el nuevo siglo es difícil considerar los logros de Jamiroquai como parte de un género o como algo periférico a la escena principal. Hay que tener en cuenta que cuando Jay empezó era un chico blanco delgaducho que hacía música negra, con un estilo disco-funk y con mensajes hacia la ecología y la deuda en el tercer mundo. Diez años más tarde, la estrella más grande del rap es un chico blanco delgaducho, el disco y el funk están completamente rehabilitados y la nueva coalición contracultural está ahí fuera en las calles emitiendo mensajes ecológicos y contra la deuda del tercer mundo.  

En ese caso, A Funk Odyssey es un buen momento para liberar los buenos sentimientos. "Me gustaría que fuera un buen año musicalmente hablando", dice Jay. "No se me ocurre pensar en nada más que pueda querer ahora porque eso se apodera de tu vida. Pero me encanta la sensación de montaña rusa que esto implica y me siento bien con este disco" 

Xavier Valiño

 

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Rage Against The Machine, la amenaza continúa

 

         Furia contra la máquina, sí.  Tom Morello, Brad Wilk, Timmy Commerford y, por supuesto, Zack de la Rocha han sido hasta ahora Rage Against The Machine. Zack de la Rocha ha anunciado que deja la banda, al no satisfacer todas sus ambiciones.  

Así que es Tom Morello, a la falta de un vocalista que de la cara, quien tiene que defender su nuevo disco, Renegades, un álbum de versiones que van de Public Enemy a Paul Weller, de The Clash a Bruce Springsteen, de Eric B & Rakim a Afrika Bambaata, de MC5 a The Stooges, de Rolling Stones a Bob Dylan.   

– ¿Sabías que Zack iba a dejar el grupo?

– No, lo escuché directamente de él cuando me llamó, el mismo día que hizo pública su declaración.  

– ¿No  es algo extraño un disco de versiones y más en este instante?

         – Sí. Aunque he de decir que la banda no se ha separado. Tenemos que decidir qué vamos a hacer. Zack había estado tomándose su tiempo para trabajar en otros proyectos. En lo que respecta a nuestra vida diaria, no hay mucha diferencia.  

– ¿En algún momento pensasteis en dejarlo?

– Zack pensaba que su contribución no era reconocida por nosotros tres, cuando había escrito la mitad de las canciones de discos anteriores. Sólo buscaba reconocimiento, no dinero ni mayor protagonismo. Así que, en nuestro último disco, nos centramos en la música y él en las letras. Al final fue un proceso mucho más saludable que en el pasado. No veo ninguna razón para no continuar, sobre todo porque hemos superado gran parte de las tensiones. No creo que en el fondo de nuestros corazones quisiéramos destruir el don por el que hemos luchado. Quiero decir que podíamos haber vendido dos o tres veces más que nuestro primer disco, pero eso nos hubiera destruido. La tensión creativa es parte fundamental de nuestra química y no la cambiaría por nada.  

– ¿Tiene algo que ver con la idea inicial de no hacer videos?

– Discutimos sobre si deberíamos hacer videos para que la gente asimilara información. Al principio nos oponíamos, y creo que fue la decisión correcta. ¿Se percibirían nuestras acciones de la misma manera si hubiéramos vendido siete millones de discos sin más? No lo creo. Ahí es donde Zack y yo no coincidíamos. Tenemos una forma de pensar diferente sobre cómo dirigir nuestras opiniones. Pero después estamos de acuerdo en casi todo lo demás. Al final el enfrentamiento nos ha ayudado.  

– ¿Y la idea de no conceder entrevistas durante varios años?

– Una de las cosas que quería asegurar era la protección de la integridad del grupo. Que hablábamos de lo que hablábamos en lugar de sólo hablar. Tratamos con una monstruosa cultura pop que tiene una tendencia a domesticar y hacer todo más digerible. Le ha pasado a tantas bandas en el pasado… Es importante que los artistas de nuestra posición prediquen con el ejemplo de que hay una línea muy fina entre la promoción de un producto y la promoción de una idea. Así que para proteger nuestra integridad decidimos contenernos.  

– Ya habéis creado escuela. Sin vosotros no existirían Korn, Limp Bizkit, Molotov o grupos españoles como Superskunk.

– Da la casualidad de que hemos sido un grupo que hemos creado un espacio abierto dentro de la música pop y que hemos intentando poner en marcha una nueva era en la que más voces disidentes en la música comercial puedan formar parte de un nuevo diálogo. De todas formas, por cada Nirvana hay 10 o 15 Bush o quién quiera que sean y tras Rage Against The Machine han aparecido unos cuantos grupos no tan buenos. Me sorprendo cuando pongo la radio y escucho clones nuestros de sexta generación. Cuando empezamos éramos lo más radical. El vocabulario físico de un líder ha sido definido por Zack.  

– Siempre os ha rodeado el aura de ser una banda especial.

– Para nuestro primer concierto en 1991, después de ensayar durante tres meses, decidimos fastidiar a las compañías y vender nuestras propias cintas. La reacción del público fue tan intensa que se convirtió en una celebración de la frustración y la rabia. Fue una sensación increíble. Me di cuenta de que teníamos algo especial y que podíamos llevar las cosas más allá. No hay nada igual. Pero no es que nos levantemos y rompamos el cartón de leche sólo porque no conseguimos abrirlo. Aunque el hecho de que no somos el típico grupo crea una mística alrededor de nosotros que es algo bueno. Siempre es más fácil hablar de política que de ti mismo.  

– ¿Hay algo más que la gente no alcanza a ver?

– Aunque nuestro trabajo es siempre jodidamente serio, en el día a día puede verse que lo hacemos divirtiéndonos. No siempre hay un sentimiento político tan fuerte. Eso es lo que el público ve, justo lo opuesto a la banalidad de lo que sucede en los camerinos.  

– Aunque no tenéis que ver en ello, hay parte del público que sólo busca diversión con vuestras canciones.

– Sí, pero nosotros no nos escondemos. No es que disculpe a esa gente, la que sólo viene por la música. Sucede que en el mundo de la cultura hay mucho rock, y dentro hay mucho rock misógino y mucho rock escapista. Y hay muy poco rock que sea auténtica música de rebeldía. Así que creo que es necesario que esté ahí, emitiendo por lo menos desde nuestros amplificadores.  

– ¿Y cómo os enfrentáis al hecho de que todos los periodistas tengan que preguntaros por la contradicción entre vuestra rebeldía contra el sistema y la utilización de una multinacional?

– Entiendo por qué lo preguntan, y creo que se debe a que destacamos por nuestra posición política. Una pregunta mejor sería a los otros grupos que están en multinacionales: “¿Por qué no hacéis algo con la gran exposición pública que tenéis para lograr algún tipo de cambio?” Mejor eso que atacar a un grupo que lo está haciendo para conseguir unos objetivos políticos. ¿Por qué no dirigirse a quién no lo hace?  

Xavier Valiño

 

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