ASIAN DUB FOUNDATION

 Asian Dub Foundation, la política del baile

 

        “Canciones que inciten a la acción y a romper con las prisiones sicológicas”. Lemas tan lapidarios son los que ofrecen Asian Dub Foundation para explicar sus intenciones. El grupo no entiende la música sin el compromiso y la agitación político-social. Además, se distinguen por un discurso musical amplio, variado, globalizador y, por tanto, poderoso. Lo perfecto para mover los pies al tiempo que trabaja tu cabeza. Leer más

ULTRASÓNICA ENTREVISTA SINEAD O’CONNOR

Sinead O’Connor, madre coraje

 

 

 

“El éxito ha hecho que nuestro hogar fracase”

 

Sinead O’Connor ha vivido en público todas sus etapas hacia la madurez. Su caso no tiene parangón y es una mina para el análisis. Fue violada de pequeña. Estudió en un reformatorio. Se declaró partidaria del IRA para renegar de ello año después. Peregrinó a Lourdes. Renunció a un Grammy por razones políticas. Más tarde demostró ser contraria a la política del Papa, rompiendo una foto suya en directo en la televisión. No permitió que el himno americano sonase antes de sus conciertos. Abandonó el pop para estudiar ópera. Donó su casa de un millón de dólares a la Cruz Roja. Intentó suicidarse con barbitúricos al perder la custodia de su hija. Se volvió célibe. Y sacerdotisa de una orden disidente. Ahora se proclama lesbiana. Pero sigue, por suerte, en el mundo de la música. Acaba de editar su disco Faith And Courage Fe y coraje-, dos virtudes que, seguro, no le faltan.

 

Tus dos últimos discos parecen demostrar que eres una persona introvertida, como si estuvieras escribiendo un diario más que haciendo arte. ¿Es exacta la apreciación?

– ¿Qué son las canciones si no son algo íntimo? La idea es que se supone que pienses que tratan de ti. La gente intelectualiza las canciones demasiado. Lo que deberían hacer es relajarse y dejar que le lleguen a las entrañas.

 

Pareces vivir intensamente lo que cantas. ¿En qué piensas cuándo cantas a la hora de grabar o en el escenario?

– Probablemente lo mismo que alguien que está lavando los platos. Un billón de cosas. Intento centrarme en lo que significan las cosas y, al momento, estoy pensando en si tengo las bragas bien colocadas. Los deportistas tienen que trabajar por zonas, pero como cantante creo que es importante sentirse humana, relajada.

 

¿Hubieras sido una cantante si hubieras sido feliz?

            – Por supuesto. No puedo ir a un concierto de alguien sin querer agarrar el micro y ponerme a cantar.

 

Parece como si hubieras dejado atrás toda la rabia que antes te movía. ¿Qué es lo que queda?

– La lujuria. Soy una persona muy cariñosa y pasional. Creo en el poder mágico de las canciones, y quiero esparcir pequeñas gotas curativas y de amor por el mundo.

 

Cantas de forma dulce pero solías llevar unas botas grandes que daban otra impresión. ¿Te has enfrentado a alguien realmente alguna vez?

– No, nunca… Bueno, una vez me pegó un taxista y me defendí, lo que fue bastante estúpido. Era un viernes, y los dos estábamos muy cansados por diversas razones; se puso tan pesado que salí sin pagar, así que la emprendió conmigo. Soy muy verbal, así que puedo golpear con mi voz y mis palabras si lo necesito. Normalmente utilizas la violencia cuando no puedes argumentar.

 

Si volvieras al pasado, ¿dejarías de grabar “Nothing Compares 2” U y te evitarías todos los traumas que el éxito te ha traído?

– No, porque me ha dado mucho dinero, y eso significa que mis hijos pueden ir a la escuela, tener una buena casa y que ya no tengo que casarme con cualquiera. Pero si pudiera volver atrás, supongo que me gustaría haberme divertido más. El problema fue que toda mi vida cambió porque estuve fuera de casa nueve meses. Eso fue demasiado cuando era joven. Mi hijo Jake tenía tres años y pasó una parte de aquel tiempo conmigo, pero otra parte no. Me vi atrapada en una espiral de hacer dinero para todos los demás. Cuando eres joven, no piensas que puedes decir no. Nunca volví a casa -tal y como era antes- jamás.

 

¿Te has encontrado alguna vez con Prince, el autor de aquella canción y, si lo hiciste, que te comentó?

– Sí, nos presentaron y charlamos un rato. Lo que me dijo es que no debía utilizar lenguaje sucio en las entrevistas. ¿Me persuadió? Joder, no.

 

¿Crees que serás una cantante-compositora toda tu vida a pesar de tu éxito? ¿Cómo te ves a los 60?

            – Siempre seré una cantante-compositora, sin importar lo que haga en público. Tal vez deje de actuar cuando llegue a los 50. Y a los 60 voy a ser jodidamente hermosa. Voy a ser como el sol. Radiante. Pero siendo yo misma. Sin importarme un carajo.

 

Se te conoce por tu faceta como cantante pero, ¿qué tipo de trabajo haces como sacerdotisa?

– Creo que mi trabajo como sacerdotisa no debería ser comentado más de lo que se ha hecho. Es importante que no se hable de eso. Daría crédito a aquello que se dijo que me ordené para obtener publicidad.

 

Entre otras cosas, dijiste que eras célibe. ¿Cómo te fue?

– Fui célibe… durante unos cinco meses. Entonces vi la luz. La orden de la que soy miembro ordena a pastores casados. Pero puedes pasar un tiempo como célibe y ver cómo lo llevas.

 

Además, ahora has declarado ser lesbiana. ¿Cuál de las tres Corrs, por ejemplo, te gusta?

– No me gusta ninguna de los Corrs. Sí, son guapas, pero… demasiado colorete.

 

Como artista irlandesa con una carrera de altibajos, ¿qué le recomendarías a otras bandas de chicas?

– Que se quiten algo de ropa. Necesitamos bandas sucias. Aparte de mí.

 

Si pudieras tener un encuentro cara a cara con alguien vivo o muerto, ¿con quién sería?

– Con Dios. He tenido un aviso y me hizo pensar en ello. Las tres preguntas que le haría serían: ¿Por qué no hiciste la raja para el nacimiento más amplia? ¿Tienes novia? Y si no la tienes, ¿quieres una? Yo sería perfecta para él. Para cualquier cosa.

 

LA GRANJA

La Granja, asignatura pendiente

 

         Después de varios años de inactividad, en la que muchos les dábamos por desaparecidos, regresan de nuevo los mallorquines La Granja con un sexto disco, El efecto dominó, y cambio de discográfica por el medio. Lo que no ha desaparecido son sus ganas y las buenas canciones. Leer más

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA P J HARVEY

P J Harvey, reina lasciva

 

Stories From The City, Stories From The Sea es un álbum que nos devuelve a la P J Harvey más aguerrida, la de sus dos primeros discos, aunque un punto más accesible –como Patti Smith, sí: nunca estuvieron tan cerca- y, sobre todo, que deja un sabor de boca menos amargo. Ella misma reconoce que escucha este disco algo que, a día de hoy, no puede hacer con aquellos dos descarnados álbumes.

– Tu nuevo disco tiene bastante que ver con Nueva York, ¿no?

– Estoy intentando convencer a la gente de que este no es mi disco sobre Nueva York. No lo compuse sólo allí: algunas canciones están escritas en Londres y otras en mi aldea natal de Dorset. Pero sí que es cierto que decidí vivir allí el último año. Rodé una película con Hal Hartley a principios del 98, así que hice algún amigo, por lo que después no estuve sola. Cuando estaba componiendo el disco, me daba cuenta que estaba cubriendo el mismo territorio que otras veces, así que no me imaginé nada mejor que retirarme al campo.

– Pero hay una iconografía de la ciudad…

– No estaba en mi cabeza mientras componía. Pero si suena así no es nada malo. Vivía en una zona que tenía un parque al que podía ir si necesitaba espacio. Si iba hacia un lado, a una hora tenía Harlem, y hacia el otro, a una hora está el lugar donde las estrellas del cine y de la música alquilan sus apartamentos. Así que estaba justo en la división de esos dos mundos.

– ¿Algo así como tu vida, fascinada por el lado oscuro, pero con interés en ambos mundos?

– Siempre me ha llamado la atención el lado oscuro de las cosas, desde el punto de vista artístico. Me fascina. Me intriga ver cómo la gente vive sus vidas. Pero también me fascina igualmente la gente que ha vivido una buena vida. Me fascina la gente. Punto y final. Tanto si han hecho cosas buenas como malas.  

– ¿Eres una voyeur?

– Bueno, no voy por ahí mirando a través de las cortinas con unos prismáticos. Simplemente mantengo mis sentidos alerta allá donde estoy, esté sentada o de pie: todo mi sistema está abierto a recibir información.  

– Entonces, ¿nunca desconectas?

– Tengo bastante familiaridad con la forma en la que trabajo últimamente. Es algo natural para mí, como respirar, no es algo en lo que tenga que concentrarme. Soy así constantemente, aunque también desconecto, sino me quemaría rápidamente.

– ¿Alguna otra actividad que te ayude a desconectar por un rato?

– Estoy asistiendo a clases de tambores africanos djembe. Son unos grandes tambores que se apoyan en el suelo y los tocas con la palma de tus manos. Es algo gratificante y que me ayuda en la forma de tocar la guitarra rítmica. Y también he hecho baile flamenco durante una temporada.

– ¿Tienes miedo de que la gente malinterprete las canciones de tu nuevo disco?

– Todas las canciones tienen elementos de ficción y autobiográficos. Ése es, a mi entender, el rol de un artista: usar tu imaginación para estimular sentimientos dentro de ti y en otra gente que hagan saltar algún tipo de asociación que puedan usar en sus vidas.

– Pero ahí siguen las canciones de contenido sexual, aunque da la impresión de que transmiten otra sensación.

– He abierto mi forma de componer hacia otros campos, así que la forma en la que canto sobre mi sexualidad es más abierta también. Es una energía bastante positiva que me empuja a escucharlo de nuevo. Nunca he hecho un disco en el pasado que pueda cambiar mi humor, que me haga sentir bien. Todo en este disco es positivo para mí, incluso las canciones de amor sucio.

– ¿Te parece extraño que la gente se pregunte si estás enamorada?

– Todo lo que he sentido en la vida se ha metido dentro de mí y saldrá en algún momento. No sucede necesariamente cuando tengo una relación: puede ser un año después o más tarde incluso. Tal vez a la gente le interese saberlo. Pero yo pienso desde mi punto de vista. Si escucho un disco con hermosas canciones de amor, no me pongo a pensar si el cantante tiene una relación, quién es su pareja y cosas de esas. Me dice algo porque puedo relacionar la canción con algo que me está pasando. Eso es lo hermoso de la música para mí, eso  es lo que me gustaría darle a la gente con mis discos. Obviamente, el sabor de la canción sale a través de mí y yo soy una lasciva reina del sexo. ¿Es eso lo que querías oír? Ya veo que va a ser el titular. ¡No es verdad! Estaba mintiendo.   

– ¿Y te libera el poder escribir como si lo fueras?

– Si puedes llegar a un punto sin ser muy específica, entonces es más fuerte. Me quedé muy satisfecha de “This Mess We’re In” porque es bastante simple, pero tiene una atmósfera muy intensa y puedes sentir la saturación que la canción describe sin tener que entrar en detalles. Las cosas que no se dicen son mucho más poderosas que las que se dicen.  

– ¿Y has conseguido llegar a algo así?

         – De disco a disco, busco dónde está mi corazón y mis tripas musicalmente. Es un proceso de búsqueda y no creo que lo haya encontrado aún. Aunque supongo que eso es lo que hace que la gente siga componiendo. 

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IGGY POP

Iggy Pop, iguana reflexiva

Iggy Pop -James Osterberg en su pasaporte- se ha puesto a reflexionar una vez pasados los 50, como demuestra su último disco, Avenue B, editado hace unos meses. En su caso, después de décadas de hacer el salvaje por los escenarios de medio mundo, se puede hablar de madurez. En sus palabras, aquello de cada cosa a su momento cobra total vigencia. Leer más

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