LOS FLECHAZOS

Los Flechazos, alta fidelidad

 

Ha pasado un poco desapercibida, como de refilón. Pero la separación definitiva de Los Flechazos -y esta vez sí que podemos estar seguros de que es para siempre- ha dejado un hueco muy grande en los –fieles- seguidores de los sonidos mod y de los años 60. Alex y Elena siguen en el tajo de una manera u otra, y aquí explican muchas de las razones de su disolución. Leer más

GOLDIE

Goldie, desde la pista oscura

 

Pocas figuras hay hoy más carismáticas e influyentes en el mundo de la música de baile que Goldie, de 31 años. Educado musicalmente, como muchos de sus compañeros, con los éxitos del hip-hop que dominaron la primera parte de los años 80, la influencia de Goldie ha cambiado radicalmente la cara anónima de los artistas de ese entorno y su forma de componer. Leer más

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MAXWELL

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MAXWELL

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Maxwell, soul de alcoba

 

 

Embrya, el segundo disco en estudio de Maxwell, si no contamos su disco en directo Unplugged, es una grabación que ofrece toda la complejidad de este exquisito cantante soul, en la línea del gran Marvin Gaye. Conectado estilísticamente a su debut, Urban Hang Suite, Embrya contiene la voz suave y sensual de Maxwell navegando sobre cálidos teclados, deliciosas cuerdas, líneas de bajo funky y poderosos ritmos. Es un trabajo que parte de las raíces llenas de alma del rythm and blues, pero que en el que también se aprecia a Maxwell mirando hacia delante.

 

El nombre de Maxwell es, en realidad, su segundo, un homenaje a su padre y a su padrino, del mismo nombre, que murieron cuando él era joven. “Todo lo que soy es por ellos”, dice. “Ellos me inculcaron de pequeño la motivación para descubrir cosas nuevas, algo esencial a mi persona y a la que hay que sumar la influencia femenina que tienen mis trabajos”.

 

En Embrya, Maxwell perfila y define un poco más su crecimiento como artista. En cada canción crea una sinfonía de sonidos, una telaraña tejida con cada instrumento y sostenida sobre su vaporosa voz llena de sutilezas. A lo largo del disco, Maxwell explora todo tipo de ambientes: de las baladas (“DrownDeep: Hula”, “Know These Things: Shouldn’t You”) a los ritmos latinos (“Submerge”, “Gravity: Pushing To Pull”), pasando por el soul elegante (“Everwanting: To Want You To Want”, “Luxury: Cococure”) y el funk profundo (“Arroz Con Pollo”, “I’m You: You Are Me And We Are You”).

 

En las notas del disco, Maxwell explica el término que ha creado para el título del mismo, “una aproximación creciente a un pensamiento de transición para llegar a una más amplia percepción de las cosas”, y que también tiene que ver con la palabra en castellano hembra. Y dice al respecto: “Creo que el tiempo va a desarrollar ese concepto más de lo que puedo explicar ahora mismo. Representa algo así como mi nacimiento, el nacimiento de otra persona diferente, pero en este momento estoy en pleno cambio, en ese instante en el limbo en el que aún no he llegado a ser lo que voy a ser”.

 

Aplicando este concepto a la grabación del disco, Maxwell dice: “Un amigo me dijo después de escuchar Embrya que, si Urban Hang Suite es una habitación, Embrya son varias habitaciones diferentes.” Y la entrada se encuentra en “Gestation: Mythos”, una fantasía poética basada en la vida de Maxwell que está escrita dentro de las notas del álbum pero que no ha sido musicada. “Ese texto es una pequeña historia, mi forma de contar lo que he pasado a lo largo de mi vida”, explica. “Éste es un disco interior, una mirada objetiva a lo que de verdad deseo. Y casi todo es una carta de amor a Dios. Muchas de las letras pueden parecer muy sexuales. Sé lo que la gente puede pensar de la frase lay on the top of me (túmbate encima de mí), de ‘Everwanting’, pero para mí es como decirle a Dios: ‘puedes estar aquí, puedes hacerte con el control, siempre esperaré que lo hagas”’.

 

Maxwell empezó a trabajar en el estudio para la grabación del disco en enero de 1998, con los bocetos de las canciones ya escritos en casa. “Cuando trabajo no duermo. Puedo seguir y seguir, me basta con un micro y unos teclados, sigo mientras los demás duermen”, explica. “El proceso de composición y grabación puede llegar a ser agotador porque en cada canción trato de crear dos o tres de esos momentos especiales que hacen que quieras llegar en seguida al siguiente. Pero, en el fondo, estoy a merced de la inspiración. La inspiración llega y me dice: ‘Vale, quiero que hagas esta canción y que la hagas de esta manera’. Yo lo que hago es seguir este tipo de órdenes, no importa qué hora de la noche sea”.

 

La propia experiencia de Maxwell como intérprete fue la inspiración para “I’m You: You Are Me And We Are You”, una aproximación al amor desde al punto de vista zen. “Creo firmemente que, unidos, todos somos Dios. Si pudiese oír a la gente cantando esa canción cada noche, me iría feliz a la cama”, cuenta. “Porque si eres capaz de ponerte en el lugar de otro con amor y compasión, te darás cuenta de que no se trata del color, el género, la sexualidad, la posición económica ni ninguna otra cosa que oculte la verdad, que es que todos somos espíritus humanos”.

 

El primer single de Embrya, “Luxury: Cococure”, ejemplifica una de las facetas de la intención de Maxwell como artista y como persona. “Esa canción es un adiós a la enfermedad de la historia de amor que inspiró Urban Hang Suite y un saludo a la consecución del lujo interior”.

 

Como en casi todos los temas de Embrya, tiene un doble significado y hay una acotación al título. No deja de ser irónico que Maxwell, “la personificación del cantante sensual de soul”, tenga que encontrar aún el amor verdadero. “Lo que hago es muy difícil de entender para las mujeres”, cuenta. “Me meto tanto en mi trabajo que me quedo sin tiempo. Pero he aprendido de las mujeres, he aprendido sobre la sutilidad y he aprendido que la intimidad tiene mucho que ver con la conexión espiritual y mental. Tiene que ver con todo, con tu visión del arte, tu forma de entender la música, el modo de relacionarte con tus amigos o de hacer negocios”.

 

Y sobre lo que vendrá, Maxwell pone como referencia el tema que titula el disco, una pieza instrumental de corte experimental, con cuerdas disonantes y sonidos al revés. “Embrya es una suma de lo que es el disco y un adelanto de lo que está por llegar”.

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SINIESTRO TOTAL

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SINIESTRO TOTAL

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Siniestro Total, a la hora del vermú

 

 

Julián Hernández lo explica. Seguir haciendo discos como Sesión vermú es una diversión, para ellos y para quien los siga. "Lo que queremos sobre todo es seguir disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea, eclecticismo total. Y Sesión vermú es un homenaje a las orquestas de pueblo y ese aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos es toda una putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas, tienen otra actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la alusión no se entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa tradición, e incluso en algunas ciudades gallegas no saben bien qué es la sesión vermú".

 

¿Qué pasó con Cultura popular? ¿Se representó en más sitios?

– La verdad es que no, ni tampoco estaba pensado tampoco para más. El proyecto nació y se puede decir que terminó en Santiago, y no pasó de ahí, ya que era un montaje costoso. A veces recuperamos alguna de sus canciones, como hicimos no hace mucho en un bar de Oviedo.

 

¿Qué ha tomado Siniestro Total para tener un año tan productivo?

– Mucho ácido lisérgico. No, fuera bromas, es un poco una casualidad que se haya editado todo este año, pero no es que haya existido una mayor creatividad. Por ejemplo, lo de Cultura popular estuvo preparándose durante dos años y el disco en directo editado en Latinoamérica son canciones nuestras de siempre, y surgió un poco para darnos a conocer allí.

 

¿Entienden la profundidad de las letras en Sudamérica?

– Las palabras cambian mucho de un lugar a otro y lo que en un sitio se entiende, en otro no se entiende o tiene un siginificado distinto. Su forma de acercarse a las letras es mucho más estudiantil, de curiosidad, están menos maleados. Con los topónimos, aunque se imaginaban que se referían a lugares, no dejaban de preguntar e interesarse por lo que eran.

 

¿Qué países tomasteis al asalto?

– Estuvimos en Argentina, tal vez el lugar con más tradición y mayor número de grupos rock. También en Perú, que tienen un humor muy especial. En México, donde el humor es mucho más sarcástico. En Chile, un país muy tranquilo porque en cada esquina hay dos policías. Algunos de estos países viven bajo dictaduras encubiertas. Y por último en los USA, en Miami y Nueva York, donde hay mayor comunidad hispana".

 

¿Cómo circula allí el disco en directo Así empiezan las peleas?

– Las tiradas son cortas, para irnos introduciendo. Pero hay mucha receptividad e interés por el rock en castellano. En algunos lugares circulan las casetes piratas, y en la ciudad de México hay un mercadillo en el que te puedes encontrar de todo, incluso los grupos más impensables como Desechables.

 

¿Y para cuándo un Siniestro latino?

– Lo nuestro es más nórdico. Lo del rock latino está bien en algunos grupos que tienen un acercamiento muy sincero, como Los Fabulosos Cadillacs, que son muy buenos, pero hay otros más falsos.

 

¿Qué queríais decir de nuevo con Sesión Vermú?

– Sobre todo seguir disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea, eclecticismo total. Y también un homenaje a las orquestas de pueblo y ese aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos es toda una putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas, tienen otra actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la alusión no se entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa tradición, e incluso en algunas ciudades gallegas no saben  qué es la sesión vermú".

 

¿Es "Chusma" el "Acción mutante" del rock contra la gente guapa?

– Pues no eres el primero que nos lo comenta. Nosotros no lo tuvimos en cuenta, pero hay una frase en la canción que habla de darse pena, de darse asco, y en la novela de Álex de la Iglesia de la que parte la película hay una palabra que es ‘penasco’, o sea que algo debe de haber en esa casualidad.

 

¿Cómo conseguisteis la colaboración de Robin y Batman para interpretar vuestras canciones?

– Nosotros queríamos a Pedro J. y a Exuperancia para comentarlas, pero ya ves… Nos pareció mejor llamar a Gothan City y pedirles a Robin y a Batman que nos ayudaran a comentar las canciones, y la verdad es que no lo hacen del todo mal. ¡Quién lo iba a decir!

 

¿Es "¿Quién vengo siendo" la versión actualizada de "¿Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos?"?

– Uf, ahí entramos en cuestiones de filosofía trascendente y no sé yo… En aquélla había toda esa serie de preguntas que todos se hacen y en ésta es algo más de introspección, más concretamente de crisis de personalidad.

 

Javier Krahe con los Teleñecos. ¿Cuál puede ser la próxima pareja en manos de Siniestro?

– Supongo que Pedro J. con Exuperancia. Lo que se trata es de hacer canciones distintas, aunque imagino que el intentarlo no es conseguirlo y que siempre acabamos mezclando a los Kinks con el blues que tanto nos gusta.

 

¿Entenderá la monarquía vuestras canciones?

– Personalmente creo que la monarquía no entiende absolutamente nada. De todas formas la canción "Joder Cristina" es bastante amable, me parece a mí.

 

¿Y si Aznar os escuchara realmente en privado, sería el final de Siniestro?

– Eso fue en el momento en que Aznar iba a ser nombrado Presidente del PP. Supongo que lo que paso es que quiso quedar de moderno y le preguntó a sus asesores o estos le aconsejaron que citara a algún grupo de entonces y le soplaron los nombres de Mecano y Siniestro Total y los dejó caer cuando seguramente no sabe ni quienes somos.

 

¿Influyen en los viejos Siniestro los nuevos grupos gallegos?

– Todos tienen su lugar y puede que sí, que el tema "Así a todo aínda menos mal" parezca una de las más cañeras. Pero no es necesario recordar que estamos ahí. Y esta canción en concreto habla de fútbol.

 

¿Cuántos grupos quedan aún por piratear en el mundo de Siniestro?

Unos cuantos, aunque volvemos a lo de antes: por mucho que queramos abarcar, siempre acabamos en lo de siempre. Aunque para dar algunas pistas ya contamos con las explicaciones de Robin, más o menos acertadas según las canciones y las indicaciones que da.

 

¿En qué estilo os creéis especialmente incapaces de hacer nada?

– Está claro que con el jazz no podemos, aunque hicimos un pequeño intento en Policlínico miserable, nuestro disco anterior. Que éste haya salido más ecléctico no quiere decir que nos sintamos capacitados para todo.

 

¿Qué satisfacciones esperan Siniestro de la música?

– Sobre todo, el divertirnos nosotros mismos al ensayar y tocar y que haya una respuesta de la gente, una receptividad que se transmita de vuelta al grupo. Y por ahí va nuestro próximo disco, una idea que tenemos desde hace mucho tiempo, que es recuperar clásicos del blues. Aunque al final será un disco mixto: mitad de canciones de blues y mitad canciones nuestras.

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MOLOTOV

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MOLOTOV

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Molotov, espoleados por la censura

 

 

Bien, bien. No fue la portada del compacto, tan explícita que no necesita comentario -una adolescente con el uniforme que llevan todas las estudiantes de secundaria en México, en el interior de un coche y con la ropa interior a la altura de las rodillas-. Ni tampoco su título, ¿Dónde jugarán las niñas?, una ironía sobre el título más inocente de los exitosos y más inocuos Maná, ¿Dónde jugarán los niños? Fue su contenido, como era de esperar. Las letras han causado un revuelo tal en México como sólo se puede ahora imaginar que supuso el principio del rock’n’roll o lo que sucedió con los cantautores bajo el régimen franquista.         

 

En cualquier caso, la censura más que acallar ayuda a difundir, y eso es una buena noticia, porque lo suyo es un potaje de rap, funk, hard rock y hip-hop en castellano -con alguna concesión al inglés- que encuentra sus antecedentes más directos en Red Hot Chilli Pepers y que debería servir de lección, modelo y acicate a los grupos estatales.

 

Cuando apareció el disco de debut de Molotov, la cadena de tiendas más importante de México se negó a venderlo. “No fueron ni las tapas ni los tacos de las canciones. Lo que molesta es que la gente se identifique tanto con las canciones, porque nosotros hacemos una crítica social muy intensa. Hablamos de situaciones muy reales, muy crudas, muy cotidianas, que la gente no está acostumbrada a escuchar.”

 

La banda no se amilanó y salió en persona a la calle a vender su disco. Y en un día despacharon 500 copias. “Una vez le pasó a un periódico de México, que los voceadores se negaron a venderlo. Entonces veías a la gente que trabajaba para el diario de traje, vendiendo en la calle. Y les funcionó tanto que ahorita es uno de los principales. Pues nosotros hicimos lo mismo, porque nos afecta que una de las tiendas más grande no nos venda.”

 

En ese aspecto consideran que van abriendo camino. “Para mucha gente, esas tiendas son el único acceso a nuestro disco. Entonces, esa cadena no tiene por qué negarle a la demás gente la libertad de comprar una cosa. Lo bueno es que hace unas pocas semanas, en las cámaras de senadores y diputados, declararon que desde ahora todo lo que digas es libre. O sea que vamos avanzando junto con el país.”

 

Pero cuando atacan la realidad de su país, Molotov no se andan por las ramas: “De lunes a viernes transmites al aire / te pasas hablando como una comadre / Recibes propinas de Carlos Salinas / transmites en vivo / nos dices pamplinas”, dicen en “Que no te hagas bobo Jacobo”.

 

“Es una referencia a Jacobo Zabludovzky, un periodista que lleva como veinticinco años en la televisión y que es muy respetado. Bueno, hasta que llegamos nosotros. Era una de las personas que tuvo la credibilidad de toda la audiencia mexicana durante mucho tiempo, que trabaja en una de las televisoras más importantes del mundo, Televisa, y que tiene un prestanombres que es el dueño de las tiendas que se encargaron de censurarnos.”  

 

El cóctel de influencias tiene su explicación. “Yo escucho rock chicano, tipo Los Lobos; a Paco -bajo- le van más Living Colour y Randy sólo escucha hip-hop. De ahí sale Molotov. Pero hasta ahora hacemos todo en vivo: nos gusta más tocarlo que tenerlo sampleado. Estamos como casados con nuestros instrumentos”, asegura Tito, el guitarrista de la banda.

 

También es atípico el modo en que el grupo se formó y se estableció. Micky y Tito eran parte de una banda llamada Candelaria, “que es muy buena pero… como Frank Zappa: es un desmadre y nadie los ha grabado. Nos salimos de ahí para hacer este proyecto y dijimos que sí trascendía de alguna manera nos íbamos a dedicar de pleno.”

 

Tito recuerda los primeros pasos: “Nos metimos en un concurso que organizó Coca-Cola en que había que pagar diez dólares y podías ganar cinco mil. Además, mientras duraban las eliminatorias bebías gratis en diferentes bares. Nos apuntamos por las borracheras. Y mientras más colocados estábamos, más le gustaba a la gente. Llegamos a la final en un teatro muy importante, el Teatro de la Ciudad. Estaba lleno de señoras y padres de familia y todas las bandas eran más o menos rockeritas. Allí salimos nosotros gritando nuestras cosas, a capella y todo mal. Y, de repente, el primer premio. No lo podíamos creer. Cuando nos llamaron al escenario, no podíamos ni hablar de la risa. Y enseguida nos salieron tocadas por todos lados, pero nada más teníamos tres canciones. Las repetíamos y contábamos chistes para hacer más largos los shows.”

 

Otro de los puntos de controversia de ¿Dónde jugarán las niñas? es el tema “Puto”, aunque la banda afirma que la canción no tiene nada que ver con la homofobia. Por un instante, Tito se pone serio para aclararlo y todo se reduce a un problema de diferentes significados para las mismas palabras: “En México, cuando le llamas puto a alguien es como decirle cagón, que no tiene valor, que se echa para atrás. La canción no tiene nada que ver con los homosexuales, y no tenemos nada en contra de ellos.”

 

Como si no les alcanzara con el revuelo que provocó su álbum debut, los Molotov han grabado una particular versión de “Bohemian Rapsody” de Queen, para un disco de tributo latino. “Le dimos directamente en la madre. Queen tenían buenas cosas, aunque no éramos fans. Cuando nos llegó el fax, cometieron el grave error de ponerle ‘versión libre’. Entonces hicimos una versión muy libre que se llama “Rap, soda y Bohemia”, porque aquí en México hay unas cervezas llamadas Bohemia.”

 

Y también en esta ocasión, una vez más, la censura alcanzó al grupo. “Randy y yo tuvimos que ir a Nueva York a cambiarle la letra, porque a los caretas de Hollywood Records les molestaban algunas palabras. Pero la censura deja mucho. Por ejemplo, cuando nos censuraron la vez pasada, salimos a vender discos a la calle y nos ganamos una lana”, sonríe Tito. “Y ahora nos mandaron a Nueva York a cambiar esto, así que nos ha funcionado.”

Xavier Valiño
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