LOS FLECHAZOS

Los Flechazos, alta fidelidad

 

Ha pasado un poco desapercibida, como de refilón. Pero la separación definitiva de Los Flechazos -y esta vez sí que podemos estar seguros de que es para siempre- ha dejado un hueco muy grande en los –fieles- seguidores de los sonidos mod y de los años 60. Alex y Elena siguen en el tajo de una manera u otra, y aquí explican muchas de las razones de su disolución. Leer más

GOLDIE

Goldie, desde la pista oscura

 

Pocas figuras hay hoy más carismáticas e influyentes en el mundo de la música de baile que Goldie, de 31 años. Educado musicalmente, como muchos de sus compañeros, con los éxitos del hip-hop que dominaron la primera parte de los años 80, la influencia de Goldie ha cambiado radicalmente la cara anónima de los artistas de ese entorno y su forma de componer. Leer más

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON NEIL FINN

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON NEIL FINN

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Neil Finn, melodías para silbar

 

 

Cuando un artista cuyas canciones han sido, por su proyección universal, equiparadas a las de John Lennon y Paul McCartney, Elton John o Brian Wilson, cuando un compositor tan elogiado por su melodías como Neil Finn titula su primer disco en solitario Try Whistling ThisIntenta silbar esto-, hay que sospechar que lo ha hecho con una sonrisa socarrona en la cara.

 

"Sí, hay algo de humor en el título", comenta Neil Finn sonriendo. "Siempre me han puesto la etiqueta de artesano del pop, pero todavía existe la idea generalizada de que hacer rock es mejor o más subversivo. Como digo siempre, no hay nada más difícil que una buena melodía".

 

Hagamos un breve resumen. Siendo muy joven, y recién salido de un fugaz proyecto, Neil fue reclutado por su hermano mayor, Tim, para la banda Split Enz. Siete años después, Neil formó su propia banda, Crowded House, nombre que tomó de la abarrotada casa donde vivían de alquiler en Los Ángeles. Sus cuatro discos, Crowded House, Temple Of Low Men, Woodface y Together Alone, lo consolidaron como consumado compositor, incluyendo entre sus más ardientes defensores a Radiohead, Steven Taylor de Aerosmith o Liam Gallager de Oasis.

 

En 1996 decidió dejar atrás aquella aventura con un gran concierto en la principal ciudad del continente del que partieron a la conquista del mundo, Sydney, en Australia. Antes de embarcarse en este proyecto en solitario, aún tuvo tiempo para grabar otro disco más con su hermano Tim. "Me gustan las bandas, son un gran invento y siempre son más que la suma de sus componentes. Recuerdo que me uní a Split Enz cuando era muy joven y he pasado la mitad de mi vida en bandas. Aunque la vida como artista en solitario pueda ser… solitaria, también hay algo de liberador en el hecho de trabajar por mi cuenta y ser responsable sólo ante mi mismo y mi familia".

 

Inmediatamente después de Crowded House, y de grabar de nuevo con su hermano, Neil necesitaba un descanso, escapar de la presión que conlleva componer y actuar, y sintió la tentación de tomar un largo descanso lejos de la civilización. "Un amigo mío sugirió que podíamos ir al campo durante unas semanas y pintar. En aquel momento era un buen consejo, significaba dejar de pensar en la música o en lo que hacer después, y simplemente dejar fluir la música naturalmente".

 

"Por las noches, después de todo un día chapoteando en pintura, Robert y yo hacíamos pequeñas sesiones. La primera noche salió una canción que parecía querer decirme algo: "hay un hambre dentro que no se va… cuanto más te escondas, más lo niegas". Llegó un momento, poco después, en que me di cuenta de que estoy destinado a salir y tocar música, es algo profundamente arraigado a mí. Negarlo sería absurdo".

 

De aquellos días surgió Try Whistling This, un disco que se empezó a gestar en una playa paradisíaca del continente australiano y que se completó en un estudio de su propia casa. Las letras son todas suyas pero, como siempre, se resiste a hablar sobre el significado de las canciones. "El sonido es tan importante como el significado. Cuando te viene a la cabeza una canción, tienes unas cuantas frases y luego tienes que seguir tu instinto. Así es una canción… Es algo misterioso que no puedo explicar, por mucho que me preguntes".

 

Después de tener las canciones, y como pensaba que no estaban lo suficientemente pulidas, se llevó a su familia a Nueva York durante un par de meses. "Nunca había trabajado allí antes y pensé que sería un buen contraste con el ambiente del Pacífico Sur. Quería que la música reflejase el mundo y no solamente un ambiente concreto"

 

Nueva York fue como una inyección de adrenalina. "Fue un período fantástico y productivo: de camino al trabajo atravesaba el bullicio de las calles y escuchaba la música que salía de los altavoces. En gran parte los ritmos se lograron en Nueva York, sobre todo por el modo en que el bajista apuntaló todo de una forma muy eficaz".

 

Ahora, con el álbum en la rampa de salida, Neil no se ha desanimado por la perspectiva de volver al combate con este nuevo disco. "Sabes, lo peor es la duración de los vuelos de Nueva Zelanda a cualquier otro lugar del mundo. Estoy deseando conocer la reacción de la gente y volver a la carretera. Sé que la música pop es un negocio muy voluble, pero pienso que también hay mucha buena voluntad. Y tengo la maravillosa impresión de que todo es posible".

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON THE MYSTICS

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON THE MYSTICS

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


The Mystics, tras el carro del brit-pop

 

 

The Mystics perdieron su oportunidad hace unos tres años y ahora editan aquel disco que muy bien podía haber triunfado con el esplendor del brit-pop. ¿Qué será ahora de ellos? El tiempo lo dirá.

 

¿Qué fue lo que pasó después de grabar vuestro primer disco?

– Después de grabarlo, editamos un single llamado "Come To" en el sello Fontana. Al principio parecían apoyarnos mucho y estar en nuestra misma línea pero, poco después, nos dimos cuenta de que no sabían qué hacer con nosotros en cuanto a promoción, sobre todo internacionalmente. Así que les pedimos que nos devolvieran el disco y acabamos por editarlo en el sello Rotation, que nos va mucho mejor.

 

Pero antes no eran así.

– No. Parece que hace un tiempo era un buen sello para que la gente pudiera hacer buenos discos. Recuerda, por ejemplo, a Cocteau Twins o The House Of Love. Teníamos bastante fe en ellos, sobre todo en la persona que nos fichó y que nos apoyaba. Pero no es más que una pequeña parte de una gran compañía, Polygram, que está bastante afectada por la política de una multinacional y la falta de un enfoque concreto. Parece mentira, pero en todo el tiempo que estuvimos con ellos no pudieron conseguirnos una sola edición internacional. Y ahora, en un par de meses, hemos conseguido editarlo en muchos países. Ahí es donde se ve el amor por la música y creo que hemos aterrizado en el lugar adecuado.

 

Así que hubiera sido mejor empezar con una independiente con aquel disco.

– Sí, pero cuando empiezas una relación con alguien, te basas en la intuición. Las cosas parecía que podían ir bien y sentíamos una cierta presión por firmar y tener un objetivo. El disco es el mismo que grabamos entonces y nos parece tan relevante como cuando lo grabamos hace tres años. De todas formas, ahora nos hemos tomado un descanso, estamos con proyectos paralelos, y vamos a dejar que el disco hable por nosotros. Tenemos compuestas más canciones, unas diez o doce, pero todavía tenemos que darle rodaje a las canciones antiguas.

 

¿En algún momento os pareció que había que tirar la toalla?

– En tal caso, lo que hubo fue una sensación de que teníamos que dejar la multinacional, que esa situación estaba matando el futuro de la banda. Necesitábamos un cambio radical. Y tan pronto como lo hicimos, supimos que había que volver al trabajo. De todas formas, pasamos mucho tiempo intentando editarlo y ahora estamos orgullosos de lo que tenemos para mostrar.

 

Y ahora sucede que las compañías se han deshecho de un buen montón de grupos.

– Justo, parece que ahora es incluso peor. En el último año, muchas bandas se han quedado sin contrato y eso indica en qué situación está la industria. Gastan mucho dinero en ellos y no tienen la suficiente visión, no saben cómo desarrollarlas… Los sellos independientes ven mucho más claro que es una carrera a largo plazo, en la que hay que dejar que los grupos se desarrollen artísticamente.

 

La crisis se acentúa con los festivales que han sido cancelados y las grandes bandas sumidas en la mediocridad.

– Sí, lo que era lógico después de que el globo del brit-pop, hinchado artificialmente, ha acabado por desinflarse. Nunca significó nada para nosotros ni para muchos grupos, sólo fue una invención de los medios. Esa etapa fue muy conservadora en términos musicales. Ahora es el momento para grupos más interesantes y subversivos. O sea que eso ha llevado a algo más saludable, aunque el estado de la industria no sea precisamente saludable.

 

¿Y los medios?

– Lo que sucede es que estas cosas van y vienen con el clima que se crea, con las modas. Si está dentro de esa moda, el grupo tendrá una cobertura amplia; en caso contrario, será ignorado. En nuestro caso, tuvimos cierta repercusión con el primer single, pero luego tuvimos el problema con la compañía.

 

¿Qué clases de ecos del pasado hay en vuestra música?

– Son muchos, no hay un estilo único. Tenemos influencias que van desde el hip-hop hasta el noise, pasando por la forma de componer puramente pop. Pero no hay una consciencia en ello, sale de forma natural. No se nos puede encuadrar en un estilo o meternos en una categoría.

 

¿Qué otras bandas de Oxford os gustan?

– Por supuesto que me gustan mucho Supergrass. No en vano yo les produje su primer disco. Obviamente, respeto a Radiohead por lo que son, creo que han intentado llevar las fronteras del rock más lejos. Al mismo tiempo, tengo un proyecto con Mark Gardener, que estaba en Ride, y nuestro grupo se llama Arnold House.

 

¿No es más fácil estos días para las bandas electrónicas?

– Puede que sí, pero de lo que se trata es de ideas y del mensaje que quieras transmitir. Y eso es algo individual y siempre será algo contemporáneo, que no tiene que ver con cómo te expresas. Ahora mismo yo estoy muy interesado en la música de baile y los cruces con las guitarras eléctricas. De hecho, lo que más escucho es música de baile y hip-hop. The Mystics somos una banda de guitarras, pero los ritmos y las estructuras sónicas están condicionadas por la música de baile que escuchamos.

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON PATTI-SMITH

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON PATTI-SMITH

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Patti Smith, rebeldía adulta

 

 

 

Su disco del año pasado, Gone Again, logró devolverla a los estudios de grabación después de ocho años. Era un trabajo solemne inspirado por las muertes de su marido, el guitarrista de los MC5 Fred ‘Sonic’ Smith, su antiguo amante Robert Mapplethorpe, su hermano Todd Smith, su teclista Richard Sohl y amigos como Allen Ginsberg y Williams S. Burroughs. Un año más tarde Peace And Noise la coloca en arenas más eléctricas y rockeras, con canciones políticas que suenan más como sus primeros y rebeldes discos.

 

Hubo demasiada tragedia en tu vida antes de Gone Again. ¿Te enfrentaste a Peace And Noise de distinta forma?

– Fred y yo habíamos decidido hacer un disco más concienciado socialmente. Pasamos muchas horas discutiendo la clase de disco que haríamos después de Dream Of Life. Cuando murió, no tenía el corazón en forma para hacer un disco como el que pensamos. Enfoqué Gone Again como recuerdo de Fred pero, a medida que me fui volviendo más fuerte otra vez, decidí continuar el trabajo que habíamos pensado para nosotros. Conozco las cosas que significaban algo para él y las que son importantes para mí. Gone Again fue un disco muy específico. Este disco es el primer disco que he hecho en mucho tiempo en el que todas las ideas vienen de mis propios pensamientos.

 

¿Y la música?

– La mayor parte de la música fue escrita por el miembro más joven de la banda, Oliver Ray. Todo el disco está orientado hacia un sonido de banda, todo está hecho por la banda, excepto en "Last Call", en la que Michael Stipe canta al fondo. La mayor parte está hecho en directo y un corte fue totalmente improvisado, "Memento Mori". Improvisamos durante 11 minutos y así es como quedó al final. Trabajamos en un antigua fábrica de hélices, ahora estudio, en el que tienes sobre tu cabeza esos grandes ventiladores que parecen hélices. Me recordaban la parte de arriba de los helicópteros, como aspas. Improvisé sobre eso. La canción es un recuerdo de alguien que murió en un accidente de helicóptero en Vietnam y que fue amigo de la infancia de mi desaparecido marido.

 

Acabas de trasladarte a Nueva York, ¿cómo te sientes?

Es como volver a casa. Mi hijo y mi hija se están acostumbrando aún. Es muy distinto a vivir en un canal en Michigan, pero les gusta. Vivimos en el distrito del Soho. Nueva York es la ciudad más acogedora de aquellas en las que he vivido. Puedo salir y sentarme en el portal de mi casa. La gente me saluda. Los dependientes de las tiendas acaban por conocerte. Verdaderamente me gusta porque es muy internacional.

 

Recientemente has colaborado en los conciertos de apoyo al Tibet. ¿Cómo te involucraste?

– Estoy comprometida con la situación del Tibet desde 1959, cuando fue invadido. Tenía entonces 12 años, estaba en el colegio y recuerdo que estaba haciendo un trabajo sobre el tema. Y entonces fue invadido. Como niña que nací después de la Segunda Guerra Mundial creí que todas las guerras se habían acabado. No pensaba que algo así pudiera pasar.

 

Un buen montón de canciones parecen estar relacionadas con las últimas noticias y ser muy de su momento. Como "Last Call", en la que se habla del suicidio colectivo de la secta ‘Puerta del cielo’.

– Es muy difícil para mí reconciliarme con la idea del suicidio como algo conceptual, especialmente en la gente joven. He visto demasiada gente morir de SIDA o morir cuando no tenían otra elección. Como soy muy espiritual, no me siento capacitada para juzgar la espiritualidad de los demás. Pero no sentía que su líder tuviera ninguna autenticidad. Más y más gente no valoran su fuerza vital como debieran. Aceptan muy rápidamente perderla o tomar la fuerza vital de otros. La gente valora su propia estima según lo que tienen. Pero la fama y la fortuna son cosas muy efímeras.


¿Tanto te preocupa el materialismo en la sociedad?

– El crecimiento de la cirugía estética en nuestro país mete miedo. El crecimiento del diseño de moda, todo el concepto de los videos musicales… Lo encuentro angustioso. Creo que los 80 fueron un momento muy importante. Tener una estrella del cine elegante, desinformado, rico, materialista, amable, divertido y carismático como presidente fue algo malo, muy malo para nuestro país. No creo que fuera un hombre malo. Creo que era un ingenuo idealista. No estaba cualificado y, de hecho, hizo creer a los USA que, como en la guerra, en lugar de tener un pollo en cada olla, había que tener una bicicleta en cada garaje. No venimos a este mundo para merecer cosas materiales. Merecemos respeto, comida, cosas de la tierra, derechos civiles. Pero no necesitamos realmente una bicicleta.

 

¿Ves alguna solución?

Como personas podemos despojarnos de nuestras pieles. Somos muy reacios. Pero tenemos que desear abandonar nuestra piel. Estamos caminando hacia un nuevo siglo y es el momento perfecto. Estaba viendo el funeral de la Madre Teresa de Calcuta y había un montón de gente pomposa involucrada, pero también había un sacerdote bastante humilde. El reportero dijo: ‘¿Quién va a llenar su vacío?’ El sacerdote se lo pensó un momento y contestó: ‘Todos nosotros’. ¿Y qué hicieron? Enviaron millones de dólares a su Fundación para caridad… De todas formas, hay un buen montón de cosas positivas en el mundo. (Se ha editado un nuevo disco de Bob Dylan!

Xavier Valiño
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