LOS FLECHAZOS

Los Flechazos, alta fidelidad

 

Ha pasado un poco desapercibida, como de refilón. Pero la separación definitiva de Los Flechazos -y esta vez sí que podemos estar seguros de que es para siempre- ha dejado un hueco muy grande en los –fieles- seguidores de los sonidos mod y de los años 60. Alex y Elena siguen en el tajo de una manera u otra, y aquí explican muchas de las razones de su disolución. Leer más

GOLDIE

Goldie, desde la pista oscura

 

Pocas figuras hay hoy más carismáticas e influyentes en el mundo de la música de baile que Goldie, de 31 años. Educado musicalmente, como muchos de sus compañeros, con los éxitos del hip-hop que dominaron la primera parte de los años 80, la influencia de Goldie ha cambiado radicalmente la cara anónima de los artistas de ese entorno y su forma de componer. Leer más

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON REM

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON REM

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


REM, fábulas de la reconstrucción

 

 

Bill Berry se ha ido y REM no ha cambiado. Aparentemente, porque con Up han arriesgado más de lo habitual y han salido triunfantes. Michael Stipe, de reciente visita a Madrid, cuenta las razones.    

 

¿Cómo pensabais que iba a ser Up después de que Bill Berry dejara el grupo?

– No creo que ninguno de nosotros pensara que iba a ser tan diferente, ni cuánto cambiaría la dinámica del grupo sin uno de nosotros, especialmente Bill. Más o menos en tres segundos supimos que íbamos a grabar otra vez y creo que ése fue el hecho que nos llevó preguntarnos si queríamos continuar. No quisimos pretender que nada había cambiado. Todo era muy distinto. Y todavía estamos explorando eso.

 

Habéis hecho un montón de discos y todavía parece que embarcarse en uno nuevo es algo muy duro.

– Siempre es duro. Es un desafío. Éste ha sido el más difícil, y no sólo por la marcha de Bill. Teníamos la doble maldición de que Bill había dejado el grupo por sorpresa y de que teníamos que hacer un disco después de New Adventures In Hi-Fi, que los tres pensamos que es el mejor disco que hemos hecho. Y, para colmo, nos propusimos grabar un disco verdaderamente experimental para lo que es REM, algo que fuera radicalmente diferente. 

 

Está claro que el método de trabajo tuvo que ser distinto.

– Cuando nos juntamos en marzo del 97, los tres estábamos preocupados por las mismas cosas, sobre cómo queríamos distanciarnos de lo que habíamos hecho antes y cuáles serían los formas de hacerlo. Creo que no pensamos que llegase a ser tan distinto como ha salido. Nos pusimos a ello con la misma dinámica del grupo y el mismo sentimiento, y ocho meses más tarde éramos un grupo de tres, sin batería. Todo eso nos condujo a buscar algo, nos conmocionó y nos llevó a este estado mental de espiral tumultuosa, caótica, a esta atmósfera, a este ambiente o lo que quiera que sea.

 

Supongo que de lo que hablasteis era de cómo hacerlo si seguíais adelante. 

– Sí. El material ya estaba escrito, así que supongo que estábamos más preocupados con lo que teníamos a mano que con la idea más general. Eso era, todavía, demasiado espantoso como para pensar en ello. Así que, sin Bill, todo era muy experimental a todos los niveles: en el de la amistad, en el de la banda, en el de la composición… Todo había desaparecido y todo era nuevo. Y no exagero. Era como si te dejaran caer en Swazilandia y no tuvieras ni la más mínima idea del idioma, de cómo comprar un paquete de tabaco o de cómo pedir una taza de café. Era realmente difícil.

 

¿Por qué reconocéis continuamente que fue tan difícil?

– Nada podía ser como antes y creo que ninguno de nosotros estaba preparado para ello. Y un proyecto como éste era muy importante, con mucha presión para hacer algo tan bueno o mejor que New Adventures In Hi-Fi. Aquel disco había sido perfecto, temática, lírica y melódicamente; cada canción y la totalidad, el diseño, todo fue una realización asombrosa. De todas formas, en éste Pat McCarthy, el productor, estuvo fantástico. Cuando llegábamos a un callejón sin salida, volvía a empezar de nuevo y hacía que todo continuase.

 

Pero habría alguna indicación de por dónde tirar con Up.

– Ya era un reto bastante grande por sí solo, más aún con un nuevo montón de… Iba a decir reglas, pero no hubo reglas. Era más como ‘hora somos libres para hacer cualquier cosa’. Lo que no queríamos era traer a un Bill Berry de repuesto y pretender que nada había cambiado. Todo había cambiado un montón. Bill, en su ausencia, ha estado muy presente en Up.

 

No es muy normal que un grupo así haga un disco tan diferente.

– Depende de lo que quieras decir. Si que hay grupos que hacen cosas creativas, contra la moda, pero no hay muchos que las hagan y que sean tan populares como REM. Aunque tampoco creo que pensemos en ello o en nuestra influencia. Cuando compones una canción, se trata de que consiga nadar o se ahogue. No importa el nivel en el que estés. Será una gran canción o una mala canción, seas el grupo más grande del mundo o alguien en un sello independiente del Sur de California. No importa. Lo que importa es el trabajo y eso es en lo que estamos centrados.

 

Creo que en "Walk Unafraid" Patti Smith tuvo bastante que ver.

– Patti Smith es una gran amiga mía. Hace lo mismo que yo. Conoce lo que es empezar un disco y no estar seguro de adónde va a ir. Me dio una serie de consejos en los primeros momentos de este disco y me dijo que no debía sentir miedo. Tomé sus palabras y las convertí en una canción. Traté de escribir la canción con la misma intención que compuse "Losing My Religion" y "Everybody Hurts", con una idea de universalidad, de modo que cualquiera pueda tomarla como algo suyo, aplicarla a su propia situación y a su propia vida.

 

¿Cómo conseguís que el negocio de la música no se meta por el medio?

– Lo que importa es priorizar, y eso es algo en lo que siempre hemos sido muy buenos. Creo que siempre hemos sabido reconocer que si no hay un trabajo que defender, entonces no vale la pena. Y el trabajo no tiene que ser bueno, sino grande. Tiene que ser el mejor que podamos ofrecer. No quiere decir que siempre lo hayamos conseguido, porque no lo hemos hecho. Pero no puedes permitir que el negocio se entremeta. Te echa a perder.

 

¿Cuáles son los temas principales de Up?

– Mi intención era que pareciera muy real, que tuviera un sentimiento similar al de Murmur, que le gustase a la gente a la que le gustó aquel disco. Pero allí no había sentido; muchas de las canciones eran tonterías que no tenían palabras, pero había un sentimiento que era mucho más poderoso que todo eso.

 

¿Pero hay algo que querías hacer llegar a quien te escuche?

– Hay muchas canciones que han tenido mucha influencia en mí durante 20 años y no puedo ni saber de qué van. De lo que te puedo hablar es de lo que siento cuando las escucho, de lo que sentí cuando las escuché por primera vez, lo que significan para mí ahora. Gang Of Four y Stereolab, ¿de qué hablan? Pero son grandes grupos, y no lo cuestionas. O Young Marble Giants o Patti Smith o el disco entero de Television, Marquee Moon. ¿Tienes idea de qué hablan? Y no importa, porque lo que realmente importa es que son jodidamente reales. No hay ninguna duda en tu cabeza de que lo que comunican viene de algo real. Eso es lo que quería con este disco. Que no hubiera ningún indicio de que me distanciaba a través de la ironía o del cinismo o dejando caer temas como la autocompasión. Todos hemos pasado por eso y ya nos queda lejos en 1998, a todos los que formamos la comunidad musical. Y quería que eso se reflejara en este disco.

 

¿No va a sentir la gente que hay una ventana abierta por la que se puede ver muy dentro de vosotros?

– No tanto. Siento que he dejado bastante claro el edicto -si ésa es la palabra correcta- de que si confundes al cantante con la canción, entonces te estás quedando en lo más simple. Y los verdaderos fans de REM lo saben reconocer. Cuando digo que estas canciones no son autobiográficas… Hay líneas concretas o momentos determinados a lo largo del disco que hablan de cosas reales y personales. Pero ni mucho menos son autobiográficas. Son cosas en las que pienso. Había ciertos temas que quería desarrollar.

 

¿Qué es lo que más os sorprende ahora en relación con vuestros primeros discos?

– Que hayamos sido capaces de seguir hasta aquí. Para mí, eso es lo más sorprendente. Continuar y ser siendo vitales, y yo entiendo que seguimos siendo vitales. Creo que seguimos haciendo cosas grandes e importantes. Por lo menos para mí y para un escogido número de personas, pero es más que suficiente.

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON LOS-PLANETAS

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Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Los Planetas, laboratorio mágico

 

  

Después de dos años de inactividad, Los Planetas regresan con Una semana en el motor de un autobús. Y no, en ningún momento pensaron en dejarlo. “Para nada. Cuando se fue May nos replanteamos todo. Decidimos empezar como de nuevo, con una base diferente, darle un nuevo planteamiento. Si ha pasado un tiempo es porque estábamos componiendo y ensayando y tocando mucho con la gente nueva”.

 

¿Qué gana o qué pierde el grupo con los cambios de formación?

– Se ganan y se pierden cosas, sí. En el caso de May y Pedro, decidieron dedicarse a otra cosa. Cuando llega gente nueva, se pretende que mantengan por lo menos el nivel anterior y que lo mejoren. Ahora están Kieran Stephen al bajo, un chico escocés que tenía un grupo en Edimburgo y ahora vive en Granada, y Eric Jiménez a la batería, que estaba en Lagartija Nick. Ambos aportan su experiencia y Kieran también compone.

 

 

¿Estáis sorprendidos con el éxito de un disco que no tiene canciones tan evidentes como singles?

– Por una parte sí, ya que son más de dos años preparándolo, y que tenga éxito nos recompensa. Cuando iban saliendo las canciones, pensábamos que eran buenas, y el hecho de que no haya un estribillo pegadizo no nos preocupaba, porque nos apetecía hacer canciones de estructura más complicada, que el disco fuera más uniforme. De todas formas hay canciones que pueden llegar a todo el mundo, como "Cumpleaños total", "Desaparecer", "La playa" o "Segundo premio", aunque sean más espesas. No hay un "David y Claudia", como las del segundo disco, Pop, pero tampoco las había en nuestro primer EP, Medusa.

 

¿Y cómo es posible que con el mismo productor los resultados sean tan distintos: del pop del disco anterior al mundo más oscuro de éste?

– Fundamentalmente porque Kurt Ralske tiene un estudio en Nueva York y se siente mucho más cómodo trabajando allí. Nos fuimos a su estudio y estuvo mucho más relajado. Cuando lo hicimos en Madrid estaba más desorientado y las cosas fueron más aceleradas. Aunque hay que tener en cuenta que las canciones de un disco no tiene mucho que ver con el otro.

 

También es curioso que en el que parece el disco más personal se escuche mucho más clara la voz de J.

– Sí, tiene un tratamiento diferente respecto de otras canciones anteriores. Normalmente las voces estaban dobladas o tratadas de forma que a la gente le podía costar trabajo entenderlas. Ahora, a medida que íbamos acabando las canciones, el productor y nosotros nos dimos cuenta de que sin doblar era mucho más clara y no perdía fuerza, y decidimos dejarla así. En los otros discos dejamos la voz más introducida en lo que es la música, y aquí sobresale un poco más, no mucho, aunque es la diferencia más llamativa.  

 

¿Este disco se emparenta con canciones como "Desorden" o "Cielo del Norte"?

– Sí, tal vez haya canciones que recojan esa forma. Una semana en el motor de un autobús tiene mucho de Super 8 y algo de Pop, y puede que se vea más claro por las letras más emocionales, intimistas, amargas o tristes. Hemos metido también una montón de arreglos, como teclados, cuerda, ruidos psicodélicos que crean atmósferas y no sólo sonidos guitarreros.

 

Hace cuatro años citabais a Pavement, Sebadoh o Family. ¿Qué sonidos habéis descubierto recientemente?

– Hay un grupo suizo muy desconocido, que se llaman Spot Guitar, que nos gusta mucho. Siempre volvemos a las cosas que nos han gustado tradicionalmente, como los Beach Boys, que tienen mucho que decir en este disco por los arreglos que meten en sus canciones, que parecen diez en una. También los High Llamas, que les deben mucho, Magnetic Fields por sus melodías, Belle And Sebastian o bandas más guitarreras como Placebo.

 

No os resultaron los experimentos con samplers. ¿Quién marcaría la línea a seguir de intentarlo por ahí?

– No van por ahí los tiros. Trabajamos con los samplers para intentar conseguir unos sonidos más atmosféricos, crear ruidos o ambientes en cada canción, pero no para hacer música de baile. Porque un grupo de rock utilice samplers no quiere decir que pase a ser un grupo de baile, aunque hay varios grupos de baile que nos gustan.

 

¿Os sentís ya relevados de la presión de ser el grupo alternativa a las estrellas de las listas de ventas?

– Claro, ahora están Dover. De todas formas, sigue existiendo, aunque yo no la palpo, pero se está esperando a ver hasta dónde podemos llegar. A nosotros nos encantaría llegar a donde han llegado Dover, pero no fulminantemente, poco a poco. Al llegar allí, de esa forma, sólo te espera la cuesta abajo, es difícil mantenerse. Es un fenómeno extraño, irrepetible, y preferimos crecer como grupo antes de que nos suceda eso. A mí también me gustaría que Los Planetas o algún grupo similar tenga éxito, en el sentido de decir que esto es lo que nos gusta y también se lo merece, que la gente compre nuestros discos porque les gusta la música y no para regalarlo por el cumpleaños de alguien.

 

¿Creéis que ya habéis creado escuela: La Habitación Roja, Cecilia Ann…?

– Está claro que grupos como estos han escuchado una clase de canciones pop, guitarreras, y también a Los Planetas, y si hay algo de nosotros en ellos me parece inteligente. Para eso sirve la música: si nosotros nos dedicamos a esto es porque nos gustan determinados grupos y no pretendemos evitarlo. Si hay otros grupos que se acuerdan de Los Planetas pues mejor.

 

Una curiosidad: ¿qué es Venus?

– Es un compacto pirata que editó alguien, no sabemos quién, en la Comunidad Valenciana, en la que se recogen las caras B de nuestros singles, grabaciones en directo… Apareció después de la gira del segundo disco. Lo tuvimos en nuestras manos y nos dio buen rollo que alguien se preocupara de editar un pirata nuestro, aunque los avisamos de que deberían tener cuidado para que no los pillen.

 

¿De qué canción de las que no está en vuestros tres discos estáis más contentos?

– De la versión de Nick Drake, "Cielo del Norte", o de la de este último single, "Algunos amigos". También la versión demo de "Espiral". Muchas. O de las versiones, algunas que grabamos, como las de Felt, TV Personalities y Joy Division u otras que sólo hicimos en directo: "Tomorrow Never Knows" de los Beatles, Blondie, Buzzcocks… En esta gira no haremos ninguna, porque tenemos demasiados temas nuestros que no queremos dejar fuera, aunque no estamos cerrados definitivamente a incorporar alguna.

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SINIESTRO TOTAL

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SINIESTRO TOTAL

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Siniestro Total, a la hora del vermú

 

 

Julián Hernández lo explica. Seguir haciendo discos como Sesión vermú es una diversión, para ellos y para quien los siga. "Lo que queremos sobre todo es seguir disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea, eclecticismo total. Y Sesión vermú es un homenaje a las orquestas de pueblo y ese aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos es toda una putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas, tienen otra actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la alusión no se entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa tradición, e incluso en algunas ciudades gallegas no saben bien qué es la sesión vermú".

 

¿Qué pasó con Cultura popular? ¿Se representó en más sitios?

– La verdad es que no, ni tampoco estaba pensado tampoco para más. El proyecto nació y se puede decir que terminó en Santiago, y no pasó de ahí, ya que era un montaje costoso. A veces recuperamos alguna de sus canciones, como hicimos no hace mucho en un bar de Oviedo.

 

¿Qué ha tomado Siniestro Total para tener un año tan productivo?

– Mucho ácido lisérgico. No, fuera bromas, es un poco una casualidad que se haya editado todo este año, pero no es que haya existido una mayor creatividad. Por ejemplo, lo de Cultura popular estuvo preparándose durante dos años y el disco en directo editado en Latinoamérica son canciones nuestras de siempre, y surgió un poco para darnos a conocer allí.

 

¿Entienden la profundidad de las letras en Sudamérica?

– Las palabras cambian mucho de un lugar a otro y lo que en un sitio se entiende, en otro no se entiende o tiene un siginificado distinto. Su forma de acercarse a las letras es mucho más estudiantil, de curiosidad, están menos maleados. Con los topónimos, aunque se imaginaban que se referían a lugares, no dejaban de preguntar e interesarse por lo que eran.

 

¿Qué países tomasteis al asalto?

– Estuvimos en Argentina, tal vez el lugar con más tradición y mayor número de grupos rock. También en Perú, que tienen un humor muy especial. En México, donde el humor es mucho más sarcástico. En Chile, un país muy tranquilo porque en cada esquina hay dos policías. Algunos de estos países viven bajo dictaduras encubiertas. Y por último en los USA, en Miami y Nueva York, donde hay mayor comunidad hispana".

 

¿Cómo circula allí el disco en directo Así empiezan las peleas?

– Las tiradas son cortas, para irnos introduciendo. Pero hay mucha receptividad e interés por el rock en castellano. En algunos lugares circulan las casetes piratas, y en la ciudad de México hay un mercadillo en el que te puedes encontrar de todo, incluso los grupos más impensables como Desechables.

 

¿Y para cuándo un Siniestro latino?

– Lo nuestro es más nórdico. Lo del rock latino está bien en algunos grupos que tienen un acercamiento muy sincero, como Los Fabulosos Cadillacs, que son muy buenos, pero hay otros más falsos.

 

¿Qué queríais decir de nuevo con Sesión Vermú?

– Sobre todo seguir disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea, eclecticismo total. Y también un homenaje a las orquestas de pueblo y ese aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos es toda una putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas, tienen otra actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la alusión no se entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa tradición, e incluso en algunas ciudades gallegas no saben  qué es la sesión vermú".

 

¿Es "Chusma" el "Acción mutante" del rock contra la gente guapa?

– Pues no eres el primero que nos lo comenta. Nosotros no lo tuvimos en cuenta, pero hay una frase en la canción que habla de darse pena, de darse asco, y en la novela de Álex de la Iglesia de la que parte la película hay una palabra que es ‘penasco’, o sea que algo debe de haber en esa casualidad.

 

¿Cómo conseguisteis la colaboración de Robin y Batman para interpretar vuestras canciones?

– Nosotros queríamos a Pedro J. y a Exuperancia para comentarlas, pero ya ves… Nos pareció mejor llamar a Gothan City y pedirles a Robin y a Batman que nos ayudaran a comentar las canciones, y la verdad es que no lo hacen del todo mal. ¡Quién lo iba a decir!

 

¿Es "¿Quién vengo siendo" la versión actualizada de "¿Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos?"?

– Uf, ahí entramos en cuestiones de filosofía trascendente y no sé yo… En aquélla había toda esa serie de preguntas que todos se hacen y en ésta es algo más de introspección, más concretamente de crisis de personalidad.

 

Javier Krahe con los Teleñecos. ¿Cuál puede ser la próxima pareja en manos de Siniestro?

– Supongo que Pedro J. con Exuperancia. Lo que se trata es de hacer canciones distintas, aunque imagino que el intentarlo no es conseguirlo y que siempre acabamos mezclando a los Kinks con el blues que tanto nos gusta.

 

¿Entenderá la monarquía vuestras canciones?

– Personalmente creo que la monarquía no entiende absolutamente nada. De todas formas la canción "Joder Cristina" es bastante amable, me parece a mí.

 

¿Y si Aznar os escuchara realmente en privado, sería el final de Siniestro?

– Eso fue en el momento en que Aznar iba a ser nombrado Presidente del PP. Supongo que lo que paso es que quiso quedar de moderno y le preguntó a sus asesores o estos le aconsejaron que citara a algún grupo de entonces y le soplaron los nombres de Mecano y Siniestro Total y los dejó caer cuando seguramente no sabe ni quienes somos.

 

¿Influyen en los viejos Siniestro los nuevos grupos gallegos?

– Todos tienen su lugar y puede que sí, que el tema "Así a todo aínda menos mal" parezca una de las más cañeras. Pero no es necesario recordar que estamos ahí. Y esta canción en concreto habla de fútbol.

 

¿Cuántos grupos quedan aún por piratear en el mundo de Siniestro?

Unos cuantos, aunque volvemos a lo de antes: por mucho que queramos abarcar, siempre acabamos en lo de siempre. Aunque para dar algunas pistas ya contamos con las explicaciones de Robin, más o menos acertadas según las canciones y las indicaciones que da.

 

¿En qué estilo os creéis especialmente incapaces de hacer nada?

– Está claro que con el jazz no podemos, aunque hicimos un pequeño intento en Policlínico miserable, nuestro disco anterior. Que éste haya salido más ecléctico no quiere decir que nos sintamos capacitados para todo.

 

¿Qué satisfacciones esperan Siniestro de la música?

– Sobre todo, el divertirnos nosotros mismos al ensayar y tocar y que haya una respuesta de la gente, una receptividad que se transmita de vuelta al grupo. Y por ahí va nuestro próximo disco, una idea que tenemos desde hace mucho tiempo, que es recuperar clásicos del blues. Aunque al final será un disco mixto: mitad de canciones de blues y mitad canciones nuestras.

Xavier Valiño
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