ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 FLAMING LIPS: UFO’s At The Zoo, Legendary Concert In Oklahoma City

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 FLAMING LIPS: UFO’s At The Zoo, Legendary Concert In Oklahoma City

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2007


FLAMING LIPS: UFO’s At The Zoo, Legendary Concert In Oklahoma City (Warner)

 

 

Probablemente queden muy pocos que no hayan visto un concierto de Flaming Lips y, si hay alguien, a menos que haya estado en una burbuja aislado del mundo en los últimos años, sabrá de su espectacular parafernalia en directo. El eco se ha ido extendiendo por los cinco continentes hasta llegar a ostentar, sin excesiva competencia, la aureola de banda más entretenida en sus espectáculos.

 

Tras casi veinticinco años de trayectoria, se edita por fin el primer DVD de la banda de Oklahoma. En directo, claro, porque para documentar su carrera ya está el brillante documental The Fearless Freaks que se ha podido ver en algunas pantallas del Estado, cortesía del Festival In-Edit, y que es fácilmente localizable para su compra.

 

“Es como la Navidad”. Así describe uno de los asistentes el concierto que la banda dio en el zoo de su ciudad natal el año pasado. Y no es que los alucinógenos hayan hecho efecto -aunque puede que también ayuden lo suyo-, sino que lo que acaba de presenciar tiene algo de mágico. Desde que el grupo se presenta en el escenario en un platillo volante -sí, como Parliament, la Electric Light Orchestra o Earth, Wind & Fire hace más de 30 años-, el espectáculo se convierte en una auténtica montaña rusa de la que uno preferiría no bajarse. Más que un zoo, lo suyo es un parque de atracciones, con canciones que van desde Transmissions From The Satellite Heart de 1993 hasta At War With The Mystics del 2006.

 

            Confetis, bolas gigantes, Papas Noeles, sangre en la cara, palomas, Batmans, manos gigantes, los animales del zoo, megáfonos, el Capitán América, miles de globos, cámaras tomando primeros planos de la cara de Wayne Coyne con un títere… Hay tanto que parece que ni el realizador sabe muy bien a qué hacer caso, como si fuera imposible trasladar a imágenes el -relativo- caos de uno de sus conciertos. ¿Rock progresivo? ¿Pop sinfónico? En cualquier caso, uno de los mayores espectáculos del mundo, suficiente para olvidar que “todo aquel que conoces morirá algún día”.

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 NICK CAVE DVD

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 NICK CAVE DVD

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2007


Nick Cave, tensión sobre las tablas

 

The Abattoir Blues Tour DVD

 

 

            Suelo leer todo comentario de cine que cae en mis manos, casi con tanto interés como las publicaciones musicales. Entre todos los críticos, había uno con el que a veces coincidía y otras no, un crítico ya desaparecido del diario que más vende en este país, quien de vez en cuando, entre sus artículos, conseguía interesarme como pocos. Una referencia que hacía en contadas ocasiones suscitaba invariablemente mi interés hacia el film que comentaba: se trataba de esas películas que, según él, se iniciaban en lo alto de la ola, en un clímax, y ya no bajaban de ahí durante toda su duración.

 

            Parece difícil, pero algunos lo han logrado. Despertar el interés con una secuencia inicial imborrable y lograr que todo lo que venga detrás supere en intensidad a ese momento inicial. Si en el cine es algo muy especial, casi nunca llegué a encontrarlo claramente en el mundo del rock. Ya, es cierto que en alguna ocasión un disco te sorprende con el corte inicial y también con los le siguen -en la mayor parte de los casos eso suele pasar cuanta menos información tienes sobre el disco-.

 

            Pero, ¿y en el directo? Lo normal es que, por mucho que nos guste un artista o un concierto que presenciamos, no consigamos mantener nuestra atención completamente durante la hora y media que puede durar la actuación, probablemente porque quien está encima de las tablas no logre atraer en todo momento a su audiencia. Entre las contadas excepciones siempre estará Nick Cave, y eso es algo que nos viene a recordar su nuevo DVD.

 

            Grabado durante la gira del disco del 2004 Abbatoir Blues / The Lyre Of Orpheus, y con formato doble, aquellos que tuvimos oportunidad de verlo en su visita a España con esta gira sabemos bien de qué hablamos. En el primero de los Vds., grabado en el Brixton Academy de Londres el 11 de noviembre del 2004, está bien documentada esa clase de actuación que se vio en Benicassim. Nick Cave empieza en todo lo alto con “Hiding All Away” y, desde ese primer momento, no se baja nunca de lo alto de la montaña.

 

            En formación de lujo, a pesar de la reciente deserción de Blixa Bargeld, la banda se ve empujada y engrandecida por un coro gospel que también le daba nuevos aires a aquel disco doble de hace un par de temporadas. Ahí radica la fuerza, antes alcanzada por los Bad Seeds con sus tormentas eléctricas, de su reciente cancionero, el que cubre gran parte de su actuación, culminando en una versión apoteósica de “Stagger Lee”.

 

            El realizador de la grabación, Mark Rainsforth, prefiere no desplegar ningún alarde, dejando que sea la música y la fuerza del grupo los que se hagan dueños de la cinta. Tampoco interfiere a la hora de recoger lo que fue aquel concierto y lo más que se permite son imágenes de la sombra de Nick Cave amenazante sobre las paredes del recinto, como si de una cinta expresionista se tratara.

 

            Para el segundo de los DVDs, registrado en esta ocasión en el Hammersmith Apollo de Londres el 7 de junio de 2003, se ha dejado la cara más tranquila de Cave, la que imperaba en sus discos de los últimos tiempos. El propio Cave explica que los dos discos que editó conjuntamente en el 2004 vienen marcados por una diferencia sustancial: en el primero de los discos, Abbatoir Blues, es la batería de Jim Sclavunos la que marca un hilo en común entre las canciones, más eléctricas; mientras, en el segundo, The Lyre Of Orpheus, la batería de Thomas Wylder, más enraizada en el jazz, impone un aire más sosegado al álbum.

 

            Algo parecido ocurre en el DVD. A pesar de que ambos baterías están en las dos actuaciones, la segunda es en la que se han seleccionado los momentos en los que se encuentra al Nick Cave más crooner, sentado gran parte del tiempo frente a su piano. Tan sólo la aparición de Chris Bailey de The Saints, con su imponente voz para cantar juntos “Bring It On” y el apoteósico final del último tema recogido, “Wild World”, rompen esta sensación de intimidad. Los añadidos en este segundo DVD -videoclips, un corto documental sobre el rodaje de “Bring It On” y otro documental, también de escaso minutaje, en el que se comenta la grabación de ambos discos en el 2004- poco aportan frente a la rotundidad de las actuaciones.

 

En cualquier caso, tanto en el formato más eléctrico del primer DVD como en el otro más acústico, además del indudable carisma de Nick Cave, la palabra clave en una actuación del australiano es la tensión, que se mantiene desde el primer momento sin ceder en ningún momento, tal y como se puede comprobar en este The Abbatoir Blues Tour. ¿Puede ser eso precisamente aquello a lo que se refería aquel crítico?

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 GUÍA ESENCIAL DE LA NUEVA OLA ESPAÑOLA

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 GUÍA ESENCIAL DE LA NUEVA OLA ESPAÑOLA

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2007


Se publica la Guía esencial de la Nueva Ola Española

 

 

        Decía Elvis Costello, hace unos años, que “la nueva ola nunca existió: fue un invento de la prensa”. Puede que así lo vea Costello, hoy en otras muchas cosas, además de continuar haciendo canciones que le deben mucho al sonido con el que se dio a conocer. Hay otros que piensan que la mejor forma de quitarle la razón al señor Costello es pasarse meses y meses dándole forma escrita a aquello que él no vio, aunque formara parte de su lanzamiento. 

 

        Rock Indiana, pequeña discográfica española que vende todo su catálogo a cinco euros, se decidió hace unos años a editar también dos publicaciones escritas en las que quedara constancia de aquello que se conoció como nueva ola. Primero fue la Guía esencial del punk y la nueva ola, un volumen centrado en los grupos y solistas que empezaron a grabar o tuvieron su momento más destacado entre finales de los 70 y principios de los 80, con el pop de guitarras como nexo de unión. Ese volumen, publicado a principios de los 90, se reeditó hace un par de años, corregido y ampliado.

 

Después llegó la Guía esencial de la Nueva Ola Española, en 1994, un salto cualitativo verdaderamente importante en los libros dedicados al pop y rock de los editados en España en los últimos tiempos. Más que nada por la auténtica voluntad enciclopédica del trabajo, que bien podría competir con la Enciclopedia Británica en exhaustividad, aunque el objeto de sus trabajos sea bien distinto. 

 

        Tres personas -Fito Feijoo, Pablo Carrero y Pepe Palau- se encargaron en su momento de la recopilación de datos en la Guía esencial de la Nueva Ola Española, que ahora se reedita, 13 años después, convenientemente actualizada, corregida y ampliada, una vez cubiertos los escasos huecos u olvidos que podía contener en su primera edición.

 

El trabajo asusta por su envergadura. Son, en total, 202 páginas repletas de información sobre las bandas que comenzaron a partir del 76 y tomaron las guitarras como arma principal, teniendo en cuenta que muchas de ellas tuvieron una existencia efímera y que las nuevas generaciones probablemente desconozcan casi todo de estos grupos.

 

        Cada ficha, en riguroso orden alfabético, se ocupa de glosar las aventuras y desventuras de los grupos, con su historia, atinados comentarios críticos, reseñas, trabajos recomendados y selección de reediciones, explicando cuáles están aún disponibles, así como alguna ilustración gráfica de sus portadas. Puede que contenga algún que otro error, algo que no sería nada extraño en una recopilación tan completa, aunque para encontrarlo hay que pasarse horas. 

 

       De todas formas, eso no le quita mérito. En plena era de Internet, en la que casi todo se puede encontrar en la red, conviene resaltar que gran parte de lo que este libro contiene no tiene el más mínimo reflejo en la red, y ése es su gran mérito. Veamos un ejemplo de uno de los grupos que se recogen:

 

“ESQUELETOS

 

Es una de esas bandas que solamente graban un sencillo, pero ¡qué sencillo! Fundamental para disfrutar de la buena música hecha por estos lares. Los Esqueletos eran originalmente un trío madrileño que se llamaba RPM. Con este nombre circuló una maqueta por las radios nacionales que contenía una joya llamada “Radio 222”. Una afortunada mezcla de influencias de los Clash más bailables y los Ramones con un estribillo demoledor.

 

         Tan evidente pedazo de tema llamó la atención de Hispavox, que los firmó con su subsello Flush, una especie de campo de pruebas para grupos nue­vos. Para ello tuvieron que cambiarse el nombre a Los Esqueletos pues exis­tían problemas legales (otra banda) con el anterior.

 

En esta compañía editaron un single en 1983 de tres canciones con el men­cionado tema como estrella, aunque tampoco estaban nada mal el power­pop acelerado y ultra energético de “Solo necesito un poco de diversión” y la algo más calmada pero igualmente buena “Intrusos en mi jardín”.

 

Tristemente, la nula promoción de la compañía y su desinterés en la conti­nuidad de la banda hizo que ésta se deshiciera. Su líder, José Battaglio, fue a parar a los Seres Vacíos y posterior­mente a la Frontera, y el bajista Enri­que Martín a Las Ruedas.

 

Discografía esencial:

Radio 222 (Sg, Flush-Hispavox, 83)

 

CONTACTO: Rock Indiana. Apdo. 150.257. 28080 Madrid. Teléfono: 91-3838664. www.rockindiana.biz 

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 NICK LOWE

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 NICK LOWE

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2007


NICK LOWE: At My Age (Yep Rock/Proper-Dock)

 

 

         “En mi vida he hecho cosas de las que no estoy orgulloso / Y demasiado a menudo he visto cómo mis sueños se convertían en arena / Pero parece que he doblado una esquina / Haces que quiera ser una mejor persona”. Esto es lo que dice Nick Lowe a su edad (At My Age). 58 años, los suficientes para convertirse en un maestro del clasicismo pop y la economía de medios: todo suena en su nuevo álbum a gloriosos standards olvidados, sin una nota de más, nada sobreactuado.

 

         Suponemos que se lo puede permitir, porque lo hace como nadie. Puede sonar como el americano más clásico de Memphis o Nashville (Al Green, Glen Campbell, Dean Martin, Joe South…) grabando con colegas ingleses (el guitarrista Steve Donnelly, el teclista Geraint Watkins y el baterista Bobby Irwin) y en Londres, aunque algo se le habrá quedado después de años viviendo en los USA junto a Carlene Carter (hija de June Carter Cash). Él sí que vale como imagen del blue-eyed soul, y no hay más que escuchar “Hope For Us All”, tal vez el momento más emotivo de sus nuevas doce canciones -nueve originales y tres versiones: Charlie Feathers, The Ubiques y Farron Young- para ratificarlo.

 

         Desde 1994, Lowe viene reivindicándose sin levantar la voz, comenzando con The Impossible Bird y siguiendo con Dig My Mood (1998) y The Convencer (2001), -con un álbum en directo por el medio, Untouched Takeaway (2004)-. Y, como los viejos vinos criados en barriles de roble, Lowe gana con los años. Si lo ponemos al lado de McCartney, que editó disco el mismo día que Lowe el pasado 24 de junio, no hay color. Mejor quedarse con otra de sus -vividas- reflexiones: “Incluso si yo, un hombre irresponsable / Que ha malgastado todas las oportunidades que ha tenido / Puede encontrar a alguien que vigile su caída / Entonces debe haber esperanza para todos nosotros”.

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 HOWE GELB EN CONCIERTO

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 HOWE GELB EN CONCIERTO

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ARTÍCULOS 2007


Howe Gelb en concierto

 

(Sala Capitol, Santiago, 5 de mayo de 2007; Promotor: Heineken. Público: 300 personas)

 

 

         Las tormentas son siempre un buen augurio para un hombre del desierto. Y Howe Gelb debería saberlo. Cuando en el 2003 fue invitado a actuar en el Otawa Bluesfest en Canadá, en el que había sido programado junto al cantautor Jim Bryson en una iglesia, se sorprendió de que su actuación estuviera en medio de la de un coro gospel y, aunque no lo sospechara por entonces, esa coincidencia le serviría de inspiración para su siguiente álbum.

 

Cuando Howe Gelb volvió a la habitación del hotel, con la intención de reflejar de algún modo la experiencia que acababa de vivir, y el cielo rompió en una tormenta impresionante, lo interpretó como una señal. Así que contactó con el grupo Voices Of Praise y grabaron siete canciones nuevas, además de tres viejos temas de Giant Sand que él siempre había pensado que pedían a gritos un coro, y tres canciones de su desaparecido amigo Rainer Ptacek. Durante la grabación de ‘Sno Angel Like You el invierno siguiente en Otawa, Howe Gelb se inspiró en la belleza radical de la nieve y un frío no muy frecuente en Tucson.

 

Pero ese frío no se transmitió en su actuación en Compostela. No podía ser así, porque el coro gospel le da otra dimensión a su música, esa dimensión que es la que ha conseguido que ese disco se haya convertido en el más vendido de su trayectoria, en el que más gente acerca a sus conciertos y en el que le ha traído un respaldo crítico aún mayor que el que suele tener.

 

 

Howe Gelb reconocía en su día: “Me cautivó esa sensación, me pegó al asiento. Nunca había escuchado nada igual, nunca me había sentido así, y cuando llegas a mi edad y algo te llega de esa manera a la cabeza y el corazón, lo celebras y te regodeas un poco en ello. Me impresionó físicamente”.

 

Más o menos, así se sale de un concierto suyo con Voices Of Praise. Howe Gelb, convertido en maestro de ceremonias, mostró en Compostela una interpretación cercana a Lou Reed y un cierto parecido al Bob Dylan de hace 20 años, haciendo chistes con los pimientos de Padrón y las camisetas de Zara, y versiones del “Inmigrant Song” de Led Zeppelin y el “Lay Lady Lay” de Dylan.

 

En todo momento el coro brilló con luz propia, transmitiendo y contagiando optimismo, y pasando de las canciones más contundentes, soul y gospel, a los momentos más reposados, aunque igualmente intensos, con un gusto exquisito. Uno de los momentos más emocionantes fue la interpretación de Spiral, con Gelb al piano recordando al Lou Reed de Berlin. Si en solitario gana en intimismo, con el apoyo de las voces negras del coro consigue poner la carne de gallina. Y no hubo tormenta esa noche aunque afuera llovía.

 

Xavier Valiño
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