ARTÍCULOS 2005 FESTIVAL PAREDES DE COURA

ARTÍCULOS 2005 FESTIVAL PAREDES DE COURA

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2005

 

13º Festival Paredes de Coura. Rock in rio Coura

 

 

Nick Cave

        Las aguas del río Coura vuelven a agitarse para albergar otro Festival Paredes de Coura que este año continúa apostando por los grandes nombres del rock, sin dejar de lado una gran cantidad de futuras estrellas emergentes del panorama musical alternativo que pasarán este año por los escenarios de este interesante evento musical situado al norte de Portugal.

 

        En esta edición la organización del Festival, aparte de la posterior inclusión de nuevas bandas de carácter independiente, coloca a la venta apenas 15.000 entradas en una tentativa de mejorar las condiciones de las ediciones anteriores. Resaltar que el entorno del festival se ubica en un bellísimo anfiteatro natural donde se encuentra el escenario principal, que albergará durante tres días los nombres grandes del cartel, incluyendo un primer día de recepción a los campistas con una fiesta de bienvenida.

 

        El bono para los 4 días con derecho a camping cuesta 80 E y 40 E para un solo día. Paredes de Coura se encuentra 50 kms de distancia de Vigo, a 117 kms de Oporto y a 418 kms de Lisboa.

 

Lugar: Playa Fluvial do Tabuao. Paredes de Coura.

Fecha: 15 a 18 Agosto 2005.

 

Web: www.paredesdecoura.com

 

El cartel desglosado por días es el siguiente:

 

ESCENARIO PRINCIPAL:

a 15, lunes: Fiesta de recepción, con las actuaciones de:

-Sons and Daughters, Trailer Trash y Zigzag Warriors.

a 16, martes:

-Foo Fighters, The Bravery, Kaiser Chiefs, !!!, Death from Above 1979 y MXPX.

a 17, miércoles:

-Pixies, Queens Of The Stone Age, The Roots, The Arcade Fire, Hot Hot heat y The Futureheads.

a 18, jueves:

-Nick Cave and the Bad Seeds, Vincent Gallo, Juliette Lewis and the Licks, Killing Joke y The National.

 

ESCENARIO SONGWRITERS:

 

Escenario dedicado a los sonidos melancólicos de cantautores locales e internacionales.

Con The Unplayable Sofa Guitar, Alasdair Roberts y Woven Hand..

 

ESCENARIO JAZZ NA RELVA:

 

Escenario dedicado a bandas de Jazz nacionales e internacionales que tocarán durante los días 16, 17 y 18 al atardecer, próximas a la orilla del río.

 

ESCENARIO EAST LONDON ELECTRO SCENE:

 

Escenario dedicado a la electrónica y dance, en los que actuarán varios grupos al finalizar los conciertos del Escenario Principal, durante los días 16, 17 y 18 y en clave “after-hours”.

 

Manuel Ángel Martín

 

ARTÍCULOS 2005 ROCK DE LA CARCEL

ARTÍCULOS 2005 ROCK DE LA CARCEL

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ARTÍCULOS 2005


El rock de la cárcel

 

 

         Si el rock es expresión de energía y pasión juveniles, y a veces un suculento negocio, no es de extrañar que genere abusos vitales. Larga es su historia de tragedias personales e incidentes públicos con la ley. Aquí están algunos de los casos más curiosos.

 

         No todos los músicos rock son unos inocentones como los británicos Stone Roses, quienes, cabreados con su primera compañía de discos, pintarrajearon el coche y las oficinas de su antiguo jefe. Ni tan siquiera el temible Marilyn Manson tuvo en realidad excesivos problemas con la justicia. Tipos supuestamente más tranquilos, como Madness o The Farm, han tenido más visitas a juzgados y prisiones. Aunque las andanzas de James Brown, Keith Richards, Sid Vicious, Jim Morrison, Chuck Berry o Jerry Lee Lewis dejarían a todos los anteriores en el más absoluto ridículo.

 

         Sin ir más lejos, Chuck Berry, que tiene la ficha policial más amplia. En su adolescencia pasó dos años en prisión por hurto y robo de coches. En 1959, en la cima de su carrera, fue encarcelado tres años por abusar de una jovencita de 14, de la que él aseguraba que realmente tenía 20 años. En 1977 entró de nuevo tras las rejas por no hacer su declaración de impuestos.

 

         Los problemas con las sustancias prohibidas son ya un lugar común en el rock. El bonachón Ray Charles fue sentenciado a cinco años de prisión en 1964 por posesión de hierba y heroína. Los Rolling Stones, a pesar de ser detenidos en más de una ocasión, siempre se las ingeniaron para librarse de la cárcel en serio.

 

         Menos suerte tuvo Roky Erikson, líder de los 13th Floor Elevators, condenado por posesión de una pequeña cantidad de hachís. Se le dio a elegir entre la cárcel o un psiquiátrico; eligió la segunda opción y se escapó a los pocos días, siendo detenido de nuevo con una sustancia dudosa. Después pasó tres años interno, bajo terapia de electroshock, y ya no volvió a recuperarse nunca más.

         Jimi Hendrix, después de ser detenido en Canadá, admitió en el juicio tomar LSD, cocaína, hachís y marihuana, aunque se le procesó realmente por su adicción a la heroína. Sin embargo, el juez le absolvió de todos los cargos como regalo de Navidad.

 

         Famoso es el episodio de Paul McCartney, detenido en el aeropuerto de Tokio en 1980 con marihuana. Pasó la noche en la cárcel. En este caso, el autor de varias biografías Albert Goldman afirma en su libro Las vidas de John Lennon que todo fue un montaje de Yoko Ono, quien habría contactado con un familiar suyo, funcionario de aduanas, a fin de evitar que Paul se hospedara en el mismo hotel en el que John y Yoko habían dormido unos años antes.

 

         También cayó David Crosby, componente de Crosby, Still & Nash, tras dos detenciones en 1982 por posesión de armas y drogas, aunque sólo fue condenado por conducción peligrosa. Al año siguiente, no pudo evitar una condena de cinco años por posesión de cocaína, a pesar de intentar impresionar al jurado sollozando durante todo el juicio. Más recientemente otros músicos tuvieron que dormir entre rejas por posesión de sustancias prohibidas: Shaun Ryder de Happy Mondays, Adam Clayton de U2, Nick Cave o el mismísimo Boy George, cogido con heroína una semana después de iniciar el tratamiento médico para su desintoxicación.

 

Arrebatos que se pagan

 

         La leyenda negra de Jerry Lewis no es un mito. En 1975 fue multado con un buen puñado de dólares tras meter una pistola en la boca de su bajista. Al año siguiente fue arrestado en las puertas de Graceland, la mansión de Elvis Presley, cuando, borracho y con un arma, reclamaba al rey del rock que le mostrara su “culo sangriento”.

 

         Sid Vicious, imagen del punk, fue acusado de matar a puñaladas a su amante Nancy Spungen en el famoso hotel Chelsea de Nueva York en 1978; nunca respondió a tal acusación, ya que murió antes de una sobredosis de heroína adulterada suministrada por su propia madre.

 

         Los excesos de Jim Morrison, reflejados en la película The Doors, consiguieron que fuera condenado por exhibicionismo, comportamiento lascivo, profanación y borrachera en público, después de mostrar sus atributos e insultar repetidamente a la policía en una actuación en Miami.

 

         Otro personaje excesivo, Screamin’ Lord Sutch, se presentó en el número 10 de Downing Street de Londres con cuatro mujeres desnudas para informar al primer ministro británico de un concierto; acabó en prisión sin completar su visita. Por su parte, Dennis Wilson, el único de los Beach Boys que realmente hacía surf, fue acusado de corrupción de menores cuando la policía lo encontró en actitud poco decorosa con una menor en su camerino.

 

 

         Bien conocidos son los líos de James Brown. Tras varios intentos sin que lo enviaran tras las rejas, en 1989 lo consiguió. La primera acusación fue de intentar matar a su mujer, aunque luego ésta la retiró. Sin embargo, tuvo que responder al cargo de intentar escapar a la persecución policial a través de dos estados. Las posibilidades de una rápida excarcelación se diluyeron cuando los guardas encontraron 400.000 dólares en su celda.

 

         Otros preferían apropiarse de lo ajeno. El cantante Lew Lewis atracó a un cartero, y lo pillaron semanas después cuando entró en la oficina de Correos a comprar unos sellos. Merle Haggard, estrella del country, pasó parte de su vida entre reformatorios y prisiones, siendo condenado la última vez por atraco frustrado. Mientras, a Ozzy Osbourne lo que le iba era robar en las tiendas, pero se le notó que no era un profesional: lo detuvieron por sus huellas dactilares, ya que usaba guantes rotos.

 

         Las historias con The Clash no dejan de ser anecdóticas: Paul Simonon y Topper Headon fueron multados pos disparar a las palomas con rifles de aire comprimido, aunque luego Headon pasaría una temporada en prisión por posesión de drogas y Joe Strummer por pintar graffitis en las paredes de la sala de conciertos Dingwalls.

 

Más madera

         También el histórico Johnny Cash fue sentenciado a 30 días de prisión por posesión de drogas en 1956, aunque quedó en libertad condicional. Diez años después, un horrendo crimen logró que lo internaran tras los barrotes: ¡formaba parte de una pandilla que se dedicaba a arrancar flores de parques públicos!

 

         Terence Trent D’Arby visitó los calabozos de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Alemania por desertar en su etapa de soldado profesional. Por su parte, el gran cantante africano Fela Kuti siguió una vida paralela a la de Al Capone en su relación con la justicia. Amenazado, perseguido y juzgado varias veces, sólo cumplió 18 meses en prisión por delitos fiscales.

 

         Cuestión de imagen o de convicciones. El caso es que el rock tiene cierta aureola de vida al límite. Ejemplos no le faltan. Y más si pensamos en todos los que habrán escapado a la ley.

 

Xavier Valiño

(Artículo aparecido por primera vez en el Diario Vasco en 1989)

ARTÍCULOS 2005 SER CRITICO DE ROCK

ARTÍCULOS 2005 SER CRITICO DE ROCK

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ARTÍCULOS 2005


Ser crítico de rock

 

Últimamente he notado una nueva arruga en el paisaje: parece que hay una nueva generación de chicos, cada uno más joven que el anterior, que viven, respiran y sueñan con un sólo deseo: “¡Quiero ser un crítico de rock cuando crezca!”

 

Aunque suene condescendiente, quiero que se sepa que yo una vez fui como ellos; la única diferencia era que, cuando tenía esas aspiraciones, el campo estaba relativamente desocupado: no costaba nada entrar sin llamar la atención y comenzar la masacre. En cambio, ahora el campo está tan cubierto que la última cosa que alguien debería considerar es entrar en este fraude organizado. En primer lugar, no se paga bien y no lleva a ningún lado en particular, por lo que no importa cuán famoso seas en esto, ya que antes o después tienes que decidir qué vas a hacer con tu vida. En segundo lugar, es básicamente un fraude, y no uno particularmente glorioso.

 

Para empezar, es casi seguro que no vas a tener sexo. Puede que los críticos de rock hayan tenido groupies de algún tipo, pero la mayoría fueron los aspirantes a críticos de rock más jóvenes de un sexo o del otro, así que parece que tiene más que ver con la edad que con la actividad.

 

Tampoco te vas a hacer rico: la revista que más paga de la prensa dedicada al rock no da ni para la cena en tu restaurante favorito; una parte paga menos, y la mayoría, nada. Por lo que nunca vas a poder ganarte la vida con esto. Tampoco se te va acercar nadie por la calle y te va a decir “Oye, ¡te reconozco! ¡Tú eres Jon Landau! Cabrón, la última crítica estuvo increíble”. En realidad, mucha gente te va a odiar y va a pensar que eres un gilipollas pomposo sólo por expresar tus opiniones, y te lo van a decir en la cara.

 

A pesar de eso, en el otro lado están los beneficios, que están bien si no quedas atrapados por ellos. La primera cosa grande es que si permaneces en esto el tiempo suficiente, vas a empezar a recibir discos gratis por correo y, si perseveras más aún, puedes terminar en las listas promocionales de todas las compañías del país, lo que no sólo te va ahorrar mucho dinero y te va asegurar el escuchar prácticamente cualquier cosa que quieras, sino que te va ayudar a pagar el alquiler, vendiendo los discos que están empezando a ocupar tu baño en las tiendas de discos usados, variando el precio entre 50 céntimos y tres euros cada uno.

 

Además, en Navidad no necesitas comprarle regalos a nadie si no quieres: sólo dale a tu madre el nuevo disco de Barbra Streisand que Sony te mandó porque Barbra está tratando de ponerse al día; a tu hermana mayor dale una de las tres copias del nuevo de Sinead O’Connor que trajo el correo; a tu hermana pequeña ese disco de Hanson que nunca abriste porque eres demasiado alternativo… Al final, eso te deja con el dinero suficiente ahorrado para estar borracho de buen whisky todas las fiestas de este año.

 

Otro beneficio adicional que tarde o temprano aumentará si continúas golpeando con críticas rimbombantes, es que serás invitado a fiestas de prensa que se hacen cuando llegan los grandes artistas a la ciudad. Eso te ayuda a vivir en las ciudades grandes, porque hay más cosas que pasan ahí. De hecho, yo conozco a gente que se ha, literalmente, salvado de morir de hambre durante meses comiendo en distintas presentaciones ofrecidas por los medios (sé de gente que se ha montado una carrera sólo por ir a ese tipo de eventos, pero ésa es una historia diferente).

 

La comida va desde la intragable a la magnífica, a no ser que sea para un folkie con vaqueros y la compañía esté tratando de estar a tono sirviendo mierda orgánica inapropiada para las entrañas de un cerdo. Y, si estás en un caso extremo, igual puedes contentarte con asaltar el banquete. Y, aunque todavía vivas en tu casa, o no hayas tenido ningún problema últimamente con alejar el peligro, puedes emborracharte gratis a menudo y eso siempre es muy agradable, incluso si tienes que soportar seguido todo tipo de basura sólo por unos pocos vasos de ginebra.

 

Obviamente, de alguna manera te estás prostituyendo, pero ellos están haciendo lo mismo. ¿Qué son la mayoría de los negocios modernos, relaciones sociales o sexuales sino un proceso de explotación simbiótica? No importa dónde estés, es siempre la misma mierda, por lo que deberías relajarte y pasarlo bien mientras puedas.

 

El próximo gran paso después de las fiestas de prensa es que vas a empezar a recibir invitaciones a recitales, eventos y convenciones de las discográficas en ciudades lejanas. ¡Vacaciones gratis! Los sellos te van a pagar el avión, te van a poner en un hotel con servicio de habitación y te van a alimentar y emborrachar como locos mientras dure tu estadía, todo porque ellos quieren que escribas algo sobre su nuevo artista. Aquí es donde las cosas se empiezan a poner mejor y con menos esfuerzo, porque una vez que hayas publicado lo suficiente como para que ellos estén dispuestos a desembolsar unos cuantos billetitos para que escribas una historia sobre alguien bajo su alero, tú puedes más o menos elegir sobre quién quieres escribir. Bueno, no totalmente, pero todos llegan al nivel en que quieren estar, y los encuentras. Si eres un fanático del heavy metal con las orejas en llamas, ellos te llamarán un día ofreciéndote llevarte a Chicago o Nueva York a ver, oh, tal vez, a los Stooges reunidos. O, por lo menos, a Jukin’ Bone, quienes quiera que sean.

 

El beneficio final (y para algunos, el mayor) es que durante la mayoría de estas fases y mientras el tiempo transcurre, puedes codearte con las estrellas a un nivel casual en aumento: en el backstage en los recitales, en los camerinos tomando su vino, casualmente guiñándoles un ojo a los famosos, los talentosos y los bellos. La mayoría son igual de imbéciles que el resto del mundo, y probablemente no vas a llegar a conocer a muchas superestrellas porque las discográficas no necesitan publicidad para ellos, pero sí vas a hacerte amigo de muchas Estrellas del Futuro. O por lo menos, desconocidas.

 

Ése es el lado positivo. Te lo mostré como es, y si lo quieres, es tuyo, porque después de varios años en esta mafia finalmente decidí que voy a bajar la guardia y le voy a contar a todo el mundo cómo entrar. Podría sacar mucho dinero de esto si quisiera -algunos hemos hablado durante años de inventar la famosa Escuela de Críticos de Rock- pero… ¡a la mierda! Soy demasiado vago para tomarme el tiempo de armar una cosa como ésa y, por otra parte, ya es hora que todos se enteren de los Verdaderos Hechos de la Crítica del Rock ‘n’ Roll. Escuchen bien, y decidan por sí mismos si quieren preocuparse por ello.

 

La primera cosa a entender y llevar en la cabeza todo el tiempo es que esto es sólo una gran triquiñuela desde el mismo comienzo; lo que quiero decir es que sólo se trata de imponerle tus gustos a los demás de una forma explotadora, como predicador fanático. La mayoría de la gente empieza escribiendo críticas porque quieren que a la gente le gusten las mismas cosas que a ellos, y no hay nada de malo con eso, es un impulso muy honesto. Yo pertenecí a todo tipo de sectas todo cuando era más joven, por lo que es algo que ya tenía en la sangre, natural. Pero no te preocupes. Todo lo que tienes que hacer es continuar intentándolo y, tarde o temprano, la gente te va a poner en un brete diciendo cosas como “¿Dentro de tu perspectiva estética general, donde entran los Kinks?”

 

Bueno, en realidad no te van a preguntar esas chorradas, pero vas a estar bastante cerca si llegas a los círculos correctos (o incorrectos, dependiendo del caso). Porque el viejo dicho es cierto: la mayoría de los críticos de rock son unos creídos resabidos. Quizá la mayoría de los críticos son creídos resabidos, pero los críticos de rock lo son especialmente porque están trabajando en un territorio donde no hay absolutamente ningún estándar reconocido o acordado por autoridad. Y tampoco debería haber.

 

Cualquier cosa vale, así que fíngelos cada vez que puedas. Total, el rock’n’roll es, básicamente, un montón de basura, es ruido que está aquí hoy y mañana se va; entonces, la única cosa que puede hacerte tropezar es que acabes dándote cuenta que si la música es tan trivial, ¿puedes imaginarte lo superfluo que es lo que tú haces?

 

Ésta es una buena actitud desde la cual operar, porque permite mantener el factor rimbombante a raya. La mitad de los críticos de rock de este país, no, mejor dicho, el 90% de los críticos de rock en el mundo tienen una gran teoría que quieren imponerse entre ellos y a los demás, la cual, insisten, que explica todo en la historia musical y junta los cabos sueltos. Cada uno de ellos tiene una teoría y todas ellas son pura mierda, pero te haría bien tener una como parte de tu equipaje si quieres aprobar.

 

Prueba éstas: Todas las culturas de rock se plagian unas a otras. Es inherente a su naturaleza. Quizá, si al final el rock es puro plagio, entonces los copiones más extremos, los imitadores de los genios primarios… ¡son más grandes y más válidos que esos genios! Sólo piensa en esto: ¡Los Rolling Stones son mejores que Chuck Berry! ¡Los Shadows Of Night eran mejores que los Yardbirds! El primer álbum de P.F. Sloan era una obra maestra, muchísimo mejor que Blonde On Blonde. (Conozco a un prominente crítico de rock que de verdad cree eso; es un verdadero reaccionario, ¡pero la mayoría lo son!)

 

Bastante suntuoso, ¿no? Bueno, da la casualidad que ésa es una de mis teorías básicas, aunque yo, en realidad, no creo en lo que puse ahí (lo cual no hace la más mínima diferencia), y puedes apropiártela si quieres para modificarla o mutarla tu antojo. O puedes inventar tu propia teoría de mierda. Igual es bueno tener esas discusiones nocturnas furiosas que no llevan a ningún lado. Mira, todo el asunto es una gran pérdida de tiempo, pero los accesorios son divertidos y, por lo demás, a todos nos ha gustado siempre hacer gilipolleces.

 

De verdad puedes impresionar a gente que quieras cargarte diciendo cosas como “John Stewart Mill no podía escribir rock’n’roll, pero Dylan debería haber escrito un ‘Ensayo sobre Comprensión Humana’. ¡Sólo él podía haberlo llamado Like a Rolling Stone! De hecho, una vez alguien me dijo eso, a mí, a toda la gente que vivía con nosotros y a todos con quienes hablaba por teléfono durante un mes. Sólo imagina decirle eso a una chica hermosa. ¡Se va a volver loca! ¡Va a pensar que eres un genio! Es eso o que piensen que eres un capullo resabido. Pero en este negocio, como en cualquier otro, ganas y pierdes un poco. Persevera, chico.

 

¿Dónde estábamos? Ah sí, también deberías saber que la mayoría de tus colegas son algunos de los mayores neuróticos del país, por lo que deberías acostumbrarte ahora mismo al hecho que te van a escribir cartas incendiarias de cinco a diez páginas en espacio simple injuriándote por haber tratado poco amablemente a una banda que ellos probaron que son los nuevos Stones. Es todo muy incestuoso, como un gran club demencial lleno de gente que, probablemente, fue el niño raro de la clase, con el acné y las gafas gruesas, muy introvertido, y que se quedaba en casa todas las noches durante la universidad escuchando sus discos mientras todos los otros se iban de parranda y se acostaban al amanecer. 

 

Mala suerte: la genialidad es dolor. O estrellas del pop frustradas, todos los críticos de rock lo son, deberías verlos cantándose a sí mismos cuando nadie los ve. ¡Y qué siúticos se ponen! ¿Melodramáticos? ¡Uf! De hecho, algunos van tan lejos como para invertir sus ahorros de toda la vida en guardarropas de estrellas del rock a la moda, y algunos son tan monomaníacos como para ir más lejos que eso y formar su propia banda. Y puedes descansar tranquilo teniendo por seguro que todos escriben canciones y fantasean constantemente, de día y de noche, con grandes contratos, poniendo a los pequeños sellos como última opción.

 

Hablando de invertir tus ahorros, otra buena manera de hacer que toda la gente del barrio se entere de que eres un crítico de rock es salir y gastar mucho dinero comprando discos viejos en la sección de ofertas. Tienen esos vertederos de ofertas en casi todos las tiendas de segunda mano o hipermercados, llenos de porquerías del año pasado y cosas más antiguas con precios de todo tipo. Si visitas esos antros regularmente, pronto vas a empezar a construir una Colección Definitiva de Discos de Rock’n’Roll, lo cual es un deber para cualquiera que quiera tomarse esta vida realmente en serio. El objetivo es simple: debes tenerlo TODO, no importa cuán viejo o malo sea, porque todo entra en el gran baluarte del Rock. Así que sal ya y entrega todo tu dinero, es una buena inversión. Vas a llenar tu casa de memeces, pero qué importa: ¿cuánta gente que tú conozcas tienen el disco de Battered Ornaments? Bueno, no saben lo que se están perdiendo.

 

Conozco a un crítico de rock que sacó todo su dinero y condujo durante varios días, parando en todas las tiendas y secciones de oferta de las poblaciones que conocía en el camino. Ése era el propósito del viaje: visitar las cubetas de discos en oferta. Ahora, este tipo está obviamente loco y fuera de sí, pero puedes ver adónde te lleva este negocio si tienes suerte y te esfuerzas: a callejones sin salida.

 

Hablando de este mismo lunático, me acuerdo de otra cosa que es esencial tener si quieres ser un crítico de rock pasado de rosca. Tienes que encontrar una banda en algún lugar que tenga hasta dos o tres álbumes, quizá, y que hasta sean medianamente buenos, pero la cosa importante es que mientras más antiguos mejor, tiene que ser algo que absolutamente nadie en el mundo conoce o le interese, excepto a ti y a dos personas más (el manager del grupo y la madre de uno de los miembros).

 

Lo que debes hacer es hablar de un montón sobre estos oscuros desconocidos y de su disco (o discos) como si fueran la cosa más candente de la historia de la música. Tienes que armar la cosa de manera que se vean realmente grandes, ellos son tus hijos, sólo tú puedes percibir su grandeza genuina, por lo que tienes que ir contándole a todo el mundo que ellos son mejores que los Rolling Stones, que avergonzarían a los Beatles, que ellos son la fuerza musical más profunda y significativa del mundo. Y, algún día, su grandeza será reconocida y tú vas a ser revindicado como una persona que podía ver más allá de su tiempo.

 

Algunas veces esta treta puede resultar de verdad, siempre que elijas a unos Captain Beefheart o Velvet Underground mucho antes que se hagan famosos, aunque ellos no son realmente elegibles porque tu banda tiene que ser tan oscura que puedan sacar todo tipo de discos y nadie les preste atención, sólo tú, y estarían pudriéndose por ahí sino fuese por tu devotos esfuerzos.

 

El Lunático (de los párrafos anteriores) tiene una joyita en relación a este tema, en realidad son dos: de lo único que habla es de Amon Duul II, y de Bang y Budgie. ¿Haz escuchado a alguno de ellos? Eso es lo que pensé. Y probablemente nunca los escuches si él no está cerca de ti molestándote hablando sobre ellos. Amon Duul II fueron una banda psicodélica experimental avant-garde free jazz electrónica con sintetizadores space-rock de Alemania. Sacaron discos allá; hasta hay dos grupos con el mismo nombre, Amon Duul I y Amon Duul II, pero casi nadie ha escuchado nada de ellos. ¡Aunque estoy seguro que un montón de gente los va a escuchar si Lunático continúa con su campaña personal en pro de ellos! En realidad, son bastante buenos, pero eso no tiene que ver con el asunto.

 

Y Bang y Budgie, sus otras dos monomanías mascota, son dos bandas que imitaban a Black Sabbath, una de Florida y otra de Inglaterra, una bastante buena y la otra más o menos.  Pues él y otro crítico se mandan largas cartas insultándose entre ellos, de ida y de vuelta, diciéndose mutuamente lo imbéciles que son, porque a uno no le gusta Budgie o algo así. ¿Captaste la idea?

 

Yo convertí a Lunático a Can, la banda psicodélica alemana que tiene un montón de canciones improvisación de 17 minutos. Él escuchó una vez un trozo de uno de sus discos y me dijo: “¿No crees que Can son mejores que los Stooges?” ¿Ves a qué me refiero? Cuando todo lo que ha hecho en la semana ha sido decir cosas como “¿No crees que Amon Duul II son el mejor grupo de la historia?” y “¿No crees que Dance of the Lemmings (uno de sus álbumes, que contiene títulos como “Dehypnotized Toothpaste” -“Pasta de dientes deshipnotizada”-, “Landing in a Ditch” -“Aterrizando en una zanja”- y “A Short Stop at the Transylvanian Brain Surgery” -“Una parada corta en la cirugía de cerebro de Transilvania”-) es el mejor disco de todos los tiempos?”, y yo sigo diciendo que no, él no acepta eso como respuesta. ¡Está claro que es un hombre con un Plan! Un cruzado al servicio de un Genio Descuidado.

 

Entonces, descubres la clave: perseverancia. Conviértete en un plasta total, y la gente te va a empezar a tomar en serio. O por lo menos van a dejar de mirarte como si no estuvieses ahí. Y si él quiere continuar este oscuro viaje en montaña rusa, hay billones de bandas alemanas más: por ejemplo, Guru Guru o Floh de Colgne. Estas bandas califican como dos de las mejores elecciones en el área de Obras Maestras Antiguas de la Historia; en realidad, de verdad lo son, porque los discos de las dos bandas se consiguen de importación y ¡no puedes ni siquiera encontrar un single de Floh de Colgne o Guru Guru sin tener que pedirlo a Alemania! Así que nadie sabe como suenan y tienen que escuchar a Lunático. Entonces, como puedes ver, así es como Lunático consigue meterse en un tema muy candente, pero las oportunidades como ésas llegan solo una vez en la vida.

 

Eso cubre más o menos los requisitos. ¿Te gusta lo que ves? ¿Quieres darle una oportunidad? Bueno, entonces prepárate, porque los buenos tiempos están a la vuelta de la esquina. La única cosa que queda por mencionar antes de que te embarques en tu carrera como crítico de rock es que el talento no tiene absolutamente nada que ver con el asunto, por lo que no te preocupes si no sabes escribir. Ni siquiera te preocupes si no puedes armar una simple frase. Tampoco si firmas con una X. Cualquiera puede hacer esta mierda; todo lo que requiere es un alto nivel de inconsciencia (y tu acabas de terminar de leer una sesión de expansión de la inconsciencia) y cierta habilidad para dejar caer tus paridas. 

 

Además, las imbecilidades ya vienen listas, ni siquiera tienes que pensarlas; todo lo que tienes que hacer es tener a mano un procesador de textos. Igual, todas las palabras y frases que necesites ya fueron escritas, están en ediciones amarillentas de las revistas que se te ocurran, por lo que sólo siéntate a leer y releer las malditas críticas todo el día, y bastante pronto vas a memorizar párrafos enteros de críticas de viejos discos, lo cual no sólo es algo excelente para impresionar a la gente en fiestas y a chicas a las que estás tratando de interesar con tu erudición, sino que también te permite plagiarlas.

 

Y no te preocupes por ser atrapado, porque nadie en el negocio tiene memoria, y por lo demás son todos plagiadores y todas las críticas parecen ser la misma cosa. Yo las aprendí a escribir de la revista X, que es la misma cosa que la Y o la Z, la misma cosa en todos lados. Sólo revuelve y arréglalo de vez en cuando. Saca una línea y pégala a la otra; y si te cansas de la forma en que eres crítico de rock, acuérdate de William Burroughs y sus métodos de recorte, y piensa en lo que es ser alguien con ganas por epatar. Yo hago eso todo el tiempo.

 

Ya, ahora es tiempo de que escribas TU PRIMERA CRÍTICA ORIGINAL de un disco. Es fácil, todo lo que tienes que hacer es escoger. Primero, elige el título del disco:

a. Naranjas en el Exilio

b. Blues Afuerinos & Deudas Enormes

c. La Fiesta Bailable de la Cítara Cajún

d. Niños Hambrientos de Babilonia

e. Cómete el Helado

 

(¿Lo captas? La próxima parte es tan fácil como la otra. Sólo completa los espacios en blanco). Ésta es la última entrega de___________

a. Dan Harmónica y su Zona Roja

b. La Silla Armada Para Buses

c. Patos en Invierno

d. Los Cuatro Tipos Gordos

e. Arturo de Córdoba

 

Se trata de _____________________________________

a. Una clara consolidación de su movida artística que fue por primera vez planteada en forma de tentativa en su anterior álbum.

b. Una verdadera desilusión después de la obra maestra que fue el álbum y single anteriores que nos ayudaron a pasar el verano y nos mantuvieron calentitos en el otoño.

c. Importante sólo en cuanto a que delinea los contornos del actual malestar para los futuros historiadores del rock, si es que con la contaminación que existe ahora éstos llegan a existir.

d. Definitivamente el disco del año.

e. Un montón de mierda.

 

(¿Cómo vas hasta el momento? ¡Mira qué fácil es! ¡Continuemos! Elige una de las siguientes para la próxima frase).

a. Con relación a este disco, ha llegado el tiempo por fin de hablar  sobre las responsabilidades, si es que existen, que cualquier artista que esté haciendo rock’n’roll le debe a su público, y específicamente esas responsabilidades que surgen de la situación política en la que nosotros, todos, y por fuerza el rock’n’roll, nos vemos empujados a asumir por el hecho de vivir aquí hoy.

b. En realidad no pienso que estos tipos/este gallo/la mina en cuestión/el perro cantante pueda defender el hecho de sacar música que ha probado ser pésima, y en continuo crecimiento, soltando muletillas rancias como “expresión personal”, “experimentación”, “una nueva libertad artística”, o cualquier excusa pobre como ésa.

c. Es tanta la emoción que me embarga porque este álbum haya finalmente salido, y que finalmente lo tenga en mis manos, que tiemblo entero mirando el impresionantemente bello dibujo de M.C. Escher en la portada con las increíbles canciones que encierra y que ahora vienen ondeando por el aire desde el viejo tocadiscos, que en realidad no sé si voy a eyacular o ponerme a llorar.

d. Es tan jodidamente aburrido tener que abrir todas estas mierdas todos los días; gastas tu tiempo, te rompes las uñas, la mitad de las veces es el mismo disco que llegó ayer, que ya casi no puedo esforzarme. Una vez  los saco del sobre y rompo el envoltorio, terminan apilados en distintos lugares por toda la casa, hasta que son movidos a un rincón por los gilipollas de mis amigos, y después de eso casi ya ni soporto pararme e ir a poner las malditas cosas en el tocadiscos. Me gustaría que se rompieran para no tener que escucharlos nunca más (¡Que buena ésta, tiene más de una frase!) Bueno, la cosa es que pongo esta mierda igual que todos los demás a excepción de los que nunca me llegan. En este momento lo estoy escuchando y, ¿adivinan qué? Estaba en lo correcto. ¡Es una bosta!

e. No me acuerdo cómo llegué hasta acá, de quién es esta casa o de dónde salió este ordenador, pero en todo caso este nuevo disco fue hecho por la mejor banda de rock’n’roll del mundo entero / por el baladista más talentoso y sensible de su generación al cual muchos de nosotros estamos llamando el Nuevo Dylan / por la cantante más dulce de este lado del río que ha salvado mi vida nuevamente tal como todos los otros discos lo hicieron, por lo que no me importa donde estoy, si me robaron anoche, si asaltan este lugar o si se acaba el mundo porque el mensaje cósmico de verdad y unidad que la música me está trayendo me ha hecho sentir completo por primera vez desde sabe Dios cuándo.

 

(Bueno, eso no fue nada difícil, ¿o sí? ¡Ya está escrito un párrafo entero! Pero no podemos parar: lo más divertido está por llegar).

 

La primera canción del disco ____________ (elige una)

a. “Cielo Catalina”

b. “Rayos de muerte en tus ojos”

c. “Quisiera ser un Clavo Oxidado”

d. “La dama de Whitewater”

e. “Nixon come”

 

(Elige nuevamente) _____________________________

a. Es una hiperventilada marcha de apertura con un alto espíritu.

b. Empieza el asunto con una energía extremadamente alta.

c. Marca la pauta y el tono del disco de manera atmosférica.

d. No ganará ningún Grammy este año.

e. Me recuerda a mi abuela vomitando el jerez que se tomó esa noche que comimos pescado que se había echado a perder cuando  yo tenía tres años.

 

La primera cosa que llama tu atención es ______________
(elige una)

a. Ese solo de guitarra vicioso y flagelante.

b. Las líneas de bajo, profundas y vibrantes.

c. La manera en que se integra esa voz dulce, sensible, casi dolorosamente frágil a los acordes españoles de esas cuatro guitarras Gibson.

e. Que los platillos no entran a tiempo.

e. Que la mezcla es un fracaso y este disco tiene, probablemente, la peor producción de todo el año.

 

El impacto total de lo que está pasando en la grabación no te va a llegar a la primera, pero si sigues escuchándola un par de veces al día durante una semana o dos, especialmente con auriculares, finalmente, como un azote, se te revelará que______

a. Estabas malgastando tu tiempo.

b. Estás escudando a una obra maestra del rock que trasciende el ‘rock’ como lo hemos conocido, y que lo más probable es que la mayoría de la gente no reconozca su grandeza hasta por lo menos diez años después.

c. Los instrumentos están desafinados.

d. Deberías haber comprado uno de The Band en su lugar.

e. Te quedaste sordo de un oído.

 

La segunda canción es__________________________ (elige una)

a. Un buen cambio de ritmo.

b. Más del mismo rollo.

c. Definitivamente estimulante.

d. Interesante, por lo menos.

e. Insultante para el oído humano (a mi perro tampoco le gustó).

 

por el hecho de que_____________________________

a. Fue producida por el primo de Nueva Jersey de Phil Spector.

b. Sólo dura dos segundos.

c. Las letras dicen más, y de manera más concisa, sobre lo que le hemos hecho a nuestro medio ambiente que cualquier otra cosa escrita en la década pasada.

d. Bobby Keyes, Jim Price y Boots Randolph se montan una jam como en los viejos tiempos.

e. Me pegué un trago y lo hizo sonar tanto mejor.

 

A pesar de eso, siento que el verdadero significado de estas letras, un tanto densas y mutantes, sólo puede ser aprehendido a través de _____________________

a. La compra de un audífono para sordos.

b. La lectura de los textos que vienen con el disco.

c. Retroceder y escuchar “Menphis Blues Again”, volver a escuchar esto ¡y ver si no vuela través de la puerta!

d. Un curso de alemán.

e. Tirar a la basura esa chorrada y salir a tomarse una cerveza a un lugar donde probablemente estén pinchando algo bueno.

 

(Ya es hora del párrafo tres ¡Enhorabuena! Ya casi llegas).

Este disco ha inspirado tal_________________________

a. Cantidad de sentimientos ambivalentes

b. Adoración incontrolable

c. Desprecio y veneno

d. Indiferencia

e. Sed en mí

 

que__________________________________________

a. No puedo lograr describir el resto de las canciones. Igual, las críticas canción por canción son una lata, y el disco cuesta lo justo en las tiendas correctas, por lo que sal, cómpralo y descubre por ti mismo si te gusta o no. ¿Quién soy yo, quién es cualquier crítico o cualquier ser conciente en este planeta, para decirte cómo suena un disco? Sólo tus oídos pueden escucharlo como tus oídos lo oirían. ¿Estoy en lo correcto, o no? Por supuesto que lo estoy. Sólo sé que voy a seguir escuchando este disco hasta que me muera de cáncer.

b. Voy a salir y voy a lanzar esta ofensa a mis ojos al incinerador apenas termine de escribir este vómito.

c. No puedo olvidar la magnífica oportunidad que me han dado aquí en X para compartir este disco tan especial, y mis más profundos sentimientos al respecto con ustedes, que si no lo saben, son personas muy especiales a quien amo muchísimo a pesar de que no nos hayamos visto nunca, no sepa sus nombres, y que estoy absolutamente seguro de que no me importaría si parecen cerdos.

d. Rompería este disco en la cabeza del próximo loco que se crea Jesús o un jodido Hare Krishna que vea en la calle, ¡sólo por la emoción de hacerlo!

e. Que me voy a dormir y me voy a despertar al día siguiente con la capacidad de apreciar esta expresión poética con oídos frescos.

 

Entonces antes de firmar al final de la página e ir a buscar el cheque que los tipos que manejan este pasquín no me van a pagar, quisiera dejarles este pensamiento:_________________

a. Hoy es el primer día del resto de sus vidas.

b. Somos muchos más aquí que pensamos que la vida es una broma.

c. Los indígenas perdieron su tierra por usted y por mí.

d. El rock’n’roll está muerto. Larga vida al rock’n’roll.

e. Ya que los capullos que son los suficientemente estúpidos como para imprimir este desvarío no me pagan nada, ¿por qué no lo haces tú? Yo probablemente te he hecho interesarte por un montón de discos buenos durante años, ¿y qué saco de eso? ¡Nada, sólo una pena enorme! ¡Un montón de malos tratos de cretinos que no pueden entender que el rock’n’roll ES la Revolución! ¡Un montón de sanguijuelas cagadas en mi camino! ¡Estoy con los “Yer Blues”! ¡He pagado con mi sangre y alma! ¡Por lo que mándame dinero, por tus muertos, o nunca más voy a escribir una sola palabra mientras viva!

 

Tu corresponsal fiel,


____________________________________ (sólo firma aquí y pon tu dirección)

 

¡Lo hiciste! ¡De verdad lo hiciste! Ahí está, ves, ¿no fue tan difícil, o sí? Ahora TÚ TAMBIEN estás oficialmente ordenado y completamente calificado como crítico de rock, sin siquiera tener una publicación en tu haber. Sólo recorta la crítica, si terminaste de llenar los espacios en blanco, y mándala a la revista de rock de tu elección en un sobre con sello y tu dirección o por e-mail. Si te la mandan de vuelta, ¡mándales otra! ¡Sé tenaz!  ¡Sé un ‘voyalograrlo’! ¿Tú crees que alguna vez dejó Jon Landau que un rechazo lo detuviera? ¡No! Y si la mandas a todas las revistas de rock que hay, alguna de ellas estará dispuesta a publicarla tarde o temprano, porque la mayoría está dispuesta a poner la parida más asquerosa en el mundo si piensan que las va a hacer parecer rompedoras. Puedes mandarles un manual de reparación de un cortacésped, escribir el nombre de algún disco que esté de moda de algún artista famoso en la tapa, firmar al final de la última página, ¡y la van a publicar! ¡Van a pensar que eres un genio!

 

¡Y lo eres! Y cuando todo el dinero que le pediste en esta crítica a tus lectores vaya llegando, ¡vas a ser rico! ¡David Geffen te va a invitar a su casa de veraneo el fin de semana! ¡Te van a ceder el paso en la calle! ¡Van a escribir canciones sobre ti! ¡Te van a incluir en películas! ¡Te vas a ir de gira con los grandes, leyendo tus críticas más famosas a grandes multitudes de fans rabiosos! ¡Vas a ser una celebridad internacional y te vas a morir a los 33! ¡Aprobaste el curso! ¡Eres ahora un crítico de rock, y mañana serás uno de los más importantes de este país! ¡Felicidades y bienvenido al club!

 

Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2005 CONCIERTO EELS

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ARTÍCULOS 2005


Eels en concierto

 

(World Forum Theatre, La Haya, 3 de octubre de 2005)

 

 

¿Es Mark Oliver Everett (E) el Tim Burton del pop? Ya, ya, que por contrato habría que situarlo más en la órbita de Steven Spielberg. Pero su particular mundo atrapa e hipnotiza tanto o más que el de ese niño grande del cine que es Tim Burton. Por si sus discos y sus portadas no fuesen suficientes pruebas, en directo lo ratifica.

 

         Para empezar, su nueva gira huye de los convencionalismos y de los recintos al uso, celebrándose sus actuaciones en teatros. Él mismo reconoce que eso fue lo que le motivó de nuevo a ponerse en la carretera, después de varias giras eléctricas y rockeras, sintiéndose mucho más emocionado y motivado con la idea en esta ocasión.

 

 

En esta gira no hay teloneros, pero es que el Sr. E sabe cómo entretener a su audiencia y, sobre todo, sorprenderla. Antes de que salga a escena, en una pantalla gigante se proyecta un corto de animación digno de Tim Burton, en el que un animal semejante a un oso de peluche llamado Cheburashka, un cocodrilo y una viejecita vengativa cruzan sus caminos y corren varias aventuras juntos en la estepa rusa, camino de Moscú.

 

         Durante los 25 minutos que dura, uno tiene la impresión de que todo es idea del Sr. E, pero los créditos finales sólo muestran nombres en ruso, por lo que, a falta de otra explicación, queda la duda de su verdadera autoría, aunque no la sintonía con el personaje principal de la noche. 

 

 

         Tras un paréntesis de unos quince minutos, de nuevo se apagan las luces. Pero la pantalla de proyecciones sigue ahí. Esta vez, con lo que parece un trailer de un documental titulado Rock Hard Times y centrado en el grupo, con apariciones en televisión, imágenes de sus clips y trozos de las partes más desbocadas de sus conciertos. ¿Megalomanía o autocrítica? Pues se supone que un poco de todo.

 

El mejor momento lo pone Mr. E contestando a las preguntas estúpidas de una reportera que, parece, no sabe a quién se enfrenta:

“Presentadora: La reciente muerte de Aaliyah ha conmocionado mucho a la gente por aquí. ¿Cómo ha sido para ti como americano?

E: Ha sido una noticia horrorosa. Habíamos planeado un dueto juntos y ahora no se va a producir nunca. Creo que su muerte ha sido más trágica, probablemente tres veces más trágica que la de Kurt Cobain.

Presentadora (descolocada y con ganas de acabar): Siento decir que se nos ha acabado el tiem…

E (interrumpiendo): Creo que ha sido más trágica que las muertes de Kurt Cobain, Hank Williams y Elvis Presley juntas.”

 

 

 

         Por fin se levanta la pantalla y, tras el “In The Wee Small Hours Of The Morning” de Frank Sinatra, una voz anuncia: “Señores y señoras, niños y niñas, contengan su respiración y pidan un deseo”. Ahora sí, por fin, hace su entrada la banda. Pero también se trata de algo especial: Eels with strings, o sea, Eels con cuarteto de cuerda femenino.

 

Además del cuarteto, acompañan a Mr. E un contrabajista con cresta, Alan Hunter, que también tocará piano y mandolina, así como Chet Lyster (Chet Atkins III), un multiinstrumentista que casi se convierte en el rey de la noche, tocando la guitarra, la slide, piano y una percusión formada por cubos de basura y maletas…

 

         Evidentemente, no puede superar a la verdadera estrella, el Sr. E, que aparece de traje, corbata, sombrero, con bastón y fumando puros, algo que le mantendría ocupado todo el concierto. Si su carisma cautiva, sus canciones interpretadas en formato diferente al habitual subyugan. Falta la electricidad, como bien reconoce él, pero el grupo lo suple con una intensidad a la que sólo le falla un poco la cascada voz de Mr. E. Así, con la voz ronca y esta extraña banda de acompañamiento, Mr. E recuerda también a Tom Waits -invitado, por otra parte, en su última grabación-.

 

 

         El recital se nutre, principalmente, de su nuevo disco Blinking Lights And Other Revelations, aunque hay también lugar para versiones de Bob Dylan (“Girl From The North Country”) y Prince (“I Could Never Take The Place Of Your Man”). Una de las canciones más coreadas de la noche es “I Like Birds”, aunque la versión de cuerda de “My Beloved Monster” y una interpretación más veloz de “Hey Man “Now You’re Really Living)” sorprenden más. Pero el mejor momento llega al final de “Flyswatter”, con todos los músicos creando sonidos angustiosos durante unos cinco minutos, y su engarce con un más breve y saturado “Novocaine For The Soul”.

 

Al final, cuatro bises, uno de ellos cuando ya las luces se han encendido y casi todo el mundo ha abandonado el auditorio. A la salida se vendía un disco en directo de edición limitada con diez canciones, titulado Sixteen Tons (Ten Songs) y grabado en 2003 en la emisora KCRW. Así es Mr. E, distinto en todo, ingenioso (en un momento dijo “siento mucho haber tardado tanto tiempo en volver, aunque no recuerdo haber estado aquí nunca antes”) y poco acomodado. Lo sabe, y se aprovecha de ello, consiguiendo que todos caigan rendidos a su propuesta.

 

Texto y fotos: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2005 ELVIS COSTELLO DVD

ARTÍCULOS 2005 ELVIS COSTELLO DVD

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ARTÍCULOS 2005


Elvis Costello, vivo en Memphis

Live In Memphis DVD

 

 

         Todos quieren volver a los pequeños clubes en los que empezaron. Los Rolling Stones lo hacen a menudo, para presentar sus giras o, simplemente, para darse el gustazo. Prince lo hace después de sus conciertos, para verse liberado de las imposiciones que tiene el pasearse por los grandes recintos. Los grandes del pop británico reciente -Oasis, Coldplay…- lo necesitan para oxigenarse. Una buena parte de los artistas pide tocar en pequeñas salas cuando hay que presentar un nuevo disco.

 

         ¿Y Elvis Costello, qué? ¿Qué pinta un artista con gran aprecio de la crítica y de una entregada minoría de aficionados de vuelta a un pequeño local si, seguramente, nunca ha pisado un gran escenario al aire libre con él como único reclamo? Pues dar un concierto para que quede registrado para la posteridad en DVD con el nombre de Live In Memphis.

 

         Mientras estaba de gira rodando su último disco, Elvis Costello programó una parada sorpresa -tras el correspondiente anuncio en una emisora local- el 17 de septiembre de 2004 en el Hi Tone Café de Memphis, para que 200 seguidores tuvieran la oportunidad de su vida de verle actuar bien cerca en un pequeño club a cambio de solamente veinte dólares.

 

         Una ocasión así merecía la mejor calidad, por lo que el concierto se grabó en Alta Definición y con sonido surround. Estar allí debe haber sido una experiencia única, sin duda, pero la grabación es tan perfecta y cercana -las cámaras también parecen tener poco sitio para moverse en un espacio tan reducido- que nada distrae de lo más importante: las canciones y la interpretación.

 

         El listado de 24 canciones interpretado en aquellas dos horas incluye parte de los temas más memorables de Elvis Costello, así como dos terceras partes de su nuevo álbum, disco que en directo muestra su valía y complementa perfectamente el material de antaño.

 

         Tras comenzar con tres clásicos como “Waiting For The End Of The World”, “Radio Radio” y “Mystery Dance”, el grupo no concede un respiro hasta la sexta canción, “Country Darkness”. A partir de ese momento, el repertorio alterna los temas más poderosos, como “Blame It On Cain”, “Peace Love And Understanding”, “Pump It Up” o “High Fidelity”, con baladas como “Either Side Of Town” o “Alison”, esta última unida al “Suspicious Minds” de Elvis Presley.

 

         Por si quedaba alguna duda de lo bien que le ha sentado grabar en Memphis, Costello también deja claro su particular devoción por la música sureña al contar con la participación de Emmylou Harris, junto a la que canta cinco canciones que ganan con la interpretación a dúo.

 

         El mérito de que todo suene impecable hay que otorgárselo a su trío de acompañamiento, The Imposters, de los que dos componentes llevan junto a Elvis Costello toda su vida, desde su aparición en 1977, aunque entonces se hacían llamar The Attractions. Steve Nieve se pasea por su teclado como un Jerry Lee Lewis poseído, aunque siempre al servicio de la canción. Cada vez que el batería Pete Thomas aparece en imagen, su forma de tocar reclama inmediatamente la atención. Y en cuanto al nuevo bajista, Davey Faragher -anteriormente componente de Cracker-, además de estar perfectamente integrado en el grupo, muestra estar dotado de una segunda voz idónea para acompañar a su líder.

 

         Si el concierto merece la pena, el material extra de este DVD es de los que justifican por sí solos su existencia. Se trata de un documental de 53 minutos de un tal Tad Pireson, que se presenta como ‘etnógrafo de la carretera’. En su Cadillac de 1955 se dedica a pasear a Elvis Costello y Pete Thomas por Memphis (en el Estado de Tennessee), Oxford (en el Estado de Mississippi) y Helena (en el Estado de Arkansas).

 

         Durante su recorrido visitan el local en el que Robert Johnson estaba tocando la noche que fue envenenado por un marido celoso, los campos de algodón y los barracones en los que trabajó y vivió Muddy Waters antes de dedicarse por entero al blues, un par de estudios de grabación, el museo de la compañía Stax Records y lugares con una importancia decisiva en el devenir de la música sureña.

 

         Lo más relevante está en los comentarios que Elvis Costello y Pete Thomas van dejando caer mientras se dejan guiar: discuten sus influencias del soul, el blues y el sello Motown, comparan la ciudad sureña de Helena a su Liverpool natal y proporcionan tal cantidad de detalles sobre su carrera y su filosofía musical que bien parece que estemos más ante unas memorias por adelantado que ante una simple excursión en coche.

Xavier Valiño

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