GENE CLARK IN THE BYRDS

THE BYRDS: Gene Clark in The Byrds 1964-1973: Set You Free (Raven)

 

¿Otro disco de los Byrds? Pero, ¿es que queda algo por rebañar en los baúles de CBS que no haya sido aireado? Box set, reediciones remasterizadas y ampliadas, los no se cuantos volúmenes Sanctuary de Sundazed en vinilo… Probablemente no queda nada digno de ser publicado, pero todavía hay quien encuentra la manera de escuchar lo que nos sabemos de memoria desde un nuevo ángulo.

 

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ULTRASÓNICA ARTÍCULO RECOPILATORIOS DE FIN DE AÑO

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ULTRASÓNICA

ARTÍCULOS 2004


Recopilatorios, con la resaca de fin de año

 

Como cada año, las compañías volvieron a hacer lo de siempre en el último trimestre del año: editar una buena colección de discos recopilatorios, cajas de varios compactos, discos de remezclas, conciertos en directo, homenajes a algún artista, acústicos, discos de versiones, de duetos, discos colectivos con lo que más ha sonado en las radio-fórmulas, megamixes, discos con lo mejor de cualquier cosa… Una excusa perfecta para saciar nuestra fiebre consumista. ¿Seguro? Repasemos. 

El año discográfico se cuenta por campañas; una se inicia en febrero, de cara al verano y los bolos estivales, y la otra en agosto, de cara a la Navidad. Es en esas entrañables fiestas cuando todos los sellos discográficos se presentan con sus mejores armas en el mercado. Y lo hacen acompañados de grandes campañas publicitarias, con una especial atención hacia la televisión, donde se dejan casi todo su presupuesto, una buena pasta, en publicidad. 

Lo más curioso es que, mientras el resto del año reina una tremenda competitividad entre los sellos, de cara a la época navideña -y al verano- los corazones se ablandan y todos arriman el hombro de alguna manera, cediendo o editando sus canciones en recopilaciones preparados por la competencia. 

Por si fuera poco, muchas recopilaciones preparadas en los USA o el Reino Unido nunca son editadas aquí, ya que sus compañías tienen demasiado material en sus manos para promocionar o porque piensan que no tendrán unas ventas mínimas. Nada del otro mundo en un Estado en el que, esta vez, se ha quedado en el tintero, por ejemplo, la colección de Super Furry Animals. 

Que nadie se crea que son los grupos más críticos con el sistema los que menos se prestan a la jugada. Repasemos. ¿Cuántos discos editaron los rebeldes Pearl Jam? Este año se les puede encontrar en las tiendas por partida triple, ya que, además de un directo acústico -el enésimo, teniendo en cuenta que antes editaron todos y cada uno de los conciertos de su anterior gira-, está disponible un grandes éxitos doble y un recopilatorio de sus caras B también doble. Y The Cure ya casi pueden presumir de ser el grupo con más recopilaciones de éxitos, singles, maxis y remezclas, a lo que se le añade este año una nueva caja de cuatro compactos con las caras B de sus singles. 

Lo más rentable para las compañías es tirar del fondo del catálogo, sin tener que hacer mayor esfuerzo. A veces se hace con cierto gusto, editando cajas tan atractivas como prohibitivas para el bolsillo, como las de Nirvana, Marvin Gaye, The Mamas & The Papas, Simple Minds, Rolling Stones, The Beatles, The Faces, Bon Jovi, Michael Jackson o George Harrison de este año o toda la colección completa de los discos de Caetano Veloso. 

Sin embargo, lo habitual es repetir la misma colección, con escasas variaciones, una y otra vez, cambiando poco más que la portada, y para demostrarlo en estos últimos meses se pueden ver por los escaparates nuevos recopilatorios de Antonio Vega, The Jacksons,  John Denver, Jackson Browne, Tina Turner, Neil Young, Seal, Kylie Minogue, Bee Gees, Triana, John Mellencamp… 

Otros buscan alguna excusa más original para hacer lo mismo, centrándose en una época concreta o en canciones perdidas en caras B, como fue el caso, esta temporada, de Phil Collins, Joni Mitchell, Frank Sinatra, Jean Michel Jarre, Nick Drake, Blondie… 

A su lado están los que son primerizos en este mundo, aunque seguro que no por última vez: Mikel Erentxun, Marilyn Manson, Supergrass, 10.000 Maniacs, Robbie Williams, The Long Ryders, Placebo, Groove Armada, Travis, Everclear, Korn, The Verve, Afro Celt Sound System, Café Tacuba, Keziah Jones, Wu-Tang Clan… 

De poco vale que los artistas con unos ciertos principios levanten sus protestas. Muchos tienen estipulado en sus contratos la absoluta libertad para sus compañías en cuanto a la edición de toda clase de discos recopilatorios. Casi nadie es dueño de su propio catálogo. De las pocas canciones que Stone Roses grabaron para su primera compañía, Silverstone, éstos llegaron a editar hasta tres recopilatorios, utilizando incluso el trabajo artístico de John Squire. Lo cierto es que las protestas vienen acompañadas de suculentos derechos de autor que pasan a engrosar las cuentas corrientes de los compositores, así que tampoco se esfuerzan en denunciarlo. 

Muchas son las fórmulas que explotan las compañías para lucrarse, aunque se les ocurran pocas innovaciones. Los recopilatorios más innecesarios son, significativamente, los de mayores ventas. Ahí estuvieron todas esas mezclas de música de discoteca de sábado noche de saga interminable (Bolero Mix X, Máquina total X…), que explican sus ventas si pensamos que ahorran a muchos pinchadiscos horas de trabajo. 

Además de los discos de duetos -este año Ray Charles o Nancy Sinatra- o de tributo a un artista -Radio Futura, Steve Wynn, Depeche Mode o Echo & Th Bunnymen son los homenajeados esta temporada-, también se puede utilizar el recurso del disco en directo, otra forma de recopilar canciones, que sirve para estimular el ego de los artistas con el respaldo de su público y cerrar los paréntesis creativos de las bandas. Rolling Stones, Aimee Man, Ocean Colour Scene, Dream Theater, Queen, Phoenix o Sexy Sadie fueron los últimos ejemplos de algo que parece no tener fin. 

Quedan aún las grabaciones acústicas -John Lennon-, las reediciones generalmente con añadidos -The Clash, David Bowie, Pavement, The Pogues, Jeff Buckley, Bruce Springsteen, John Lennon, Talking Heads, The Kinks, ABC, Nacha Pop-, los álbumes de versiones de otros artistas -Paul Weller, k d Lang, Joe Cocker, Molotov, David Kitt- los discos de remezclas -Depeche Mode- o de Navidad -Chris Isaak, Dianne Reeves-… Vamos, que si alguien no sabe cómo hacer rentable su negocio, ya sabe a quién dirigirse. 

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA ARTÍCULO TRENES Y ESTACIONES EN EL POP ESTATAL

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Trenes y Estaciones en el Pop Español

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ARTÍCULOS 2004


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

       

INTROGabinete "Camino Soria"... En Tren

Mucho ha llovido desde la publicación de aquel exitoso tema de Andrés Do Barro allá por los años sesenta. Considerado como el primer artista Pop en cantar en galego –si exceptuamos a las orquestas, a los grupos folclóricos y a los cantautores–, constituyó todo un fenómeno musical a nivel nacional. Un nombre reivindicado por los vigueses Siniestro Total a comienzos de los años ochenta. 

Dejando a un lado la arqueología musical, nos centraremos en una época muy concreta del Pop Español, su Edad de Oro: 1978-1992. Sin consultar archivos o listados ajenos al que esto escribe, nos dejaremos guiar por la memoria puesto que la selección final corresponde a lo que uno conoce, posee y ante todo le gusta. Además, la mayoría de los temas no dejan ver en su título ningún aspecto ‘ferroviario’ que las delate. Conclusión: hay que conocerlas, saber que El Tren está ahí, oculto en alguna estrofa. 

Canciones que hablan de despedidas que todos hemos vivido en un andén o de un amor fugaz que se nos esfuma por la vía. El Tren como metáfora del amor que no volverá; el Tren como válvula de escape para una vida asfixiante y monótona. Esto es lo que retrata el febril mundo del Pop, muy al contrario de lo que ocurre con la denominada canción de autor

El grupo Mermelada nos invitó a coger El Tren de las tres y diez mientras el ínclito Sabina nos paseaba por la Línea 1 del Metro madrileño: Tirso de Molina-Sol, Gran Vía-Tribunal…. Los cantautores urbanos sufren el ahogo de la gran ciudad pero no huyen de ella, su relación suele ser de amor-odio.
El Pop por el contrario detesta lo acomodaticio, se rebela y sueña con escapar a paraísos cercanos, tiene la visión de la eterna adolescencia, a veces truncada en seco por una sociedad demoledora en la que no cree.
El Tren como metáfora del viaje por la vida, a veces sin retorno y en la mayoría de los casos teñido de un romanticismo llevado al límite.  

Esto es lo que refleja esta selección de canciones personalísima en la que sin duda faltarán muchas, pero las que están todavía me provocan una sensación que se correspondería con la definición que alguien hizo de la nostalgia: un veneno agridulce, irresistible pero letal.

¡Que el viaje os resulte placentero! 

 PARTE I.
21  CANCIONES  PERSONALES: 1978-1992

 1)   “GALICIA EXPRESS”. Os Resentidos (Gasa-1988).

La que más elementos ferroviarios contiene. Cuando no existían las compañías aéreas privadas, el viaje en Tren a Madrid era inexorable. Lo más sorprendente del tema quizás sea la mezcla explosiva que hace entre nuestra Rosalía de Castro

—“Castellanos de Castilla tratade ben ós galegos” —  Antón Reixa y sus secuaces

y el mejor Dylan ‘revisitado’
               —
“How does it feel like a complete unknown, like a rolling stone”

Para viajeros impenitentes que añoren las mantecadas de Astorga, los Expresos Rías Bajas, los núcleos ferroviarios y las largas paradas nocturnas en desiertas estaciones donde se efectúan extrañas maniobras. Inspiradísimos Resentidos, como en todo su Lp ‘Fracaso Tropical’. Inspiradísimo Antón Reixa.

2)      “EN LA ESTACIÓN”. Rico (Polydor-1992).

Superproducción sonora a cargo del indispensable productor Jesús N. Gómez emulando el majestuoso Manchester Sound, tan de moda a principios de los años noventa. Nacho G. Vega en su mejor momento. Nostalgia del viejo amigo en las siguientes estrofas

—“La vida nos separó, yendo en el mismo viaje, en el mismo tren,
la distancia aumentó, pero el tren ralentizó, y poco a poco se paró.

En la estación, uno se bajó, pero el tren nunca se movió”

Combinación metafórica del paso del tiempo superpuesta en un recorrido vial. Una de mis preferidas, muy aplaudida en su momento por sus arreglos en forma de arpegios.

3)      “EL LARGO VIAJE”. Episodio (recopilatorio MR-1983).

Como tema recurrente, las despedidas o reencuentros en las estaciones son irremplazables. Hasta que el uso masivo del automóvil terminó con estas agonías

 “Me quedé pensativo en la estación recordando aquella cara y su expresión.
Todo el mundo se marchó, extraña sensación de mí se apoderó.

Solo en la estación, nadie a mi alrededor, nadie más que yo”

Pero como en un cuento de hadas, en el fondo de la estación el protagonista de la canción ve a su añorada caminando hacia su encuentro. Entonces el cuento cambia sustancialmente

—“Todo el mundo se marchó, solos ella y yo,
quedamos en la estación…”

Normalmente esto no ocurre en la realidad, pero la canción acaba bien; ojalá nos pasara a nosotros, pensamos… Pero las despedidas en los andenes suelen ser la mar de tristes. La melancolía que produce ver alejarse un tren que se lleva a tu ser querido nos produce una tremenda desazón; se va y no puedes remediarlo, desaparece por la vía.
Como también desapareció del panorama musical el grupo
Episodio dejando este tema con unas guitarras muy pero que muy aceptables.

4)       “EL TREN DE LA COSTA”. Enemigos (Dro-1986). Los Enemigos en Malasaña

Madrid, situémonos en el ocaso de La Movida. Una nueva hornada de grupos con un sonido más contundente hacía su aparición. Los Enemigos animaron la escena durante años gracias a un público entusiasta y fiel. De su primer Lp ‘Ferpectamente’ producido por Paco Trinidad son las siguientes estrofas

 

–“Me dirigía yo hacia la costa, en la estación, sentada allí,
con la mirada ya fija en mí, me gritó, que escuchara por favor:
< corre niña ves al tren o marchará >
[1]
ves al tren por favor, que no quiero verte más”

5)      “EL VIEJO CAMINO DE LA VÍA DEL TREN”. Duncan Dhu
         (Gasa-1989).

Esto ya son palabras mayores. El sonido de este tema, recogido en su doble Lp ‘Autobiografía’ (la obra maestra de los Duncan Dhu), recuerda mucho a las Ronnetes de Phil Spector. Tenemos una historia muy poética: una vía abandonada, quizás cubierta de vegetación, lo que provoca cierta nostalgia por cuanto por allí atajaban los estudiantes para ir a clase, y quizás surgiese entre sus traviesas algún enamoramiento juvenil…

Homenaje al doble blanco de los Beatles“Hoy al volver me la encontré, sin pensarlo recorrí, vi el camino viejo allí,
ya no es joven como tú. El hierro se oxidó en la vía de ese tren y ya no vi a nadie allí.
La gente ya no va a la Universidad por donde fue

el viejo tren;
aquel camino que ya no recorres hablando sin   desayunar,

la gente al salir de clase de latín nunca va   ya por allí”

Magnífica estampa romántica, de lo mejorcito de Duncan Dhu.

6)      “A PARÍS”. Ciudad Jardín (Fonomusic-1985).

En plena efervescencia pop capitalina surgieron pero nunca tuvieron excesiva fama fuera del ambiente ‘modernillo’ siempre ansioso de novedades. El tren no es que salga mucho, pero sale lo justo

–“Subiendo al tren quise solicitar – pedir, que permitieras que no me quisiera ir;
ya no suelo ir a París, ya no hay quien vaya allí, ya no se estila ir…”

París era un destino clave para ir en tren desde la península. Aquellos inventos del Chequetren o del Eurobono joven para recorrer Europa hacían furor (todavía el coche era minoritario). Este tema reniega de todo eso a contracorriente, como casi todo lo que grababan Ciudad Jardín. De su primer disco ‘Falso’.

7)      “CUATRO ROSAS ESTACIÓN”. La Frontera (Polydor-1985).Una foto del propio Javier Andreu

El Ayuntamiento de Madrid organizaba cada año un concurso para grupos Pop-Rock. En una de sus ediciones triunfaron La Frontera con sus historias vaqueras sacadas de las novelas de Estefanía; polvorientos retratos del Viejo Oeste. En esta ocasión imaginamos una estación de madera testigo de una frustrada boda por culpa de un forastero que se lleva a la novia. Parece mentira pero esto gustaba lo suyo en 1985. Hoy no sé yo…

8)      “CALLAO”. Cardíacos (Dro-1987).

Versión del tema de The Kinks Victoria. Aquí abrimos un merecido apartado dedicado al Metro madrileño, al fin y al cabo un tren urbano donde es posible el reencuentro, el enamoramiento fútil

—“En Callao te encontré, te apeabas en Sol;
vaya flash que me dio   dentro de aquel vagón…”

La obsesión perdurable fuera del oscuro túnel llevará a una búsqueda desesperada por toda la red

—“Desde entonces ya no duermo bien, me despierto dentro de aquel tren;
para verte compré   un abono de un mes.
Gran Vía, Ciudad Lineal, viajando sin parar…”

Simpático tema del grupo leonés que nunca tuvo la suerte que mereció. Pop ecléctico sin etiquetas, con buenos juegos de voces. Curiosidad del Lp ‘Teloneros’.

9)      “VIVA EL METRO”. Kaka de Luxe (Chapa-1978).

Sin este grupo seminal nada hubiese sido lo mismo. Machacados por la crítica y hasta porViva el Metro y Viva Kaka de Luxe su productor Mariscal Romerocon aquello de “no saben tocar…” tan sólo consiguieron publicar un EP de cuatro canciones, santo grial para los coleccionistas de imposible consecución –menos para un servidor que lo encontró ‘tirado’ por los suelos de A Coruña–. Pero vayamos a lo que nos concierne; su letra sarcástica y corrosiva destroza el mito y la visión que los poetas del Rock Urbano tenían de este transporte

Qué ilusión que tengo, el subir al Metro,
qué felicidad que sea tan caro, el metro más feo de Europa.
De Portazgo a Plaza de Castilla, bajándome en cada estación,
Me gasté más de veinte duros, el metro es mi pasión.
Y he abandonado todos mis vicios, ni hachís, ni Whiski ni Bacarrá;
Ni muchachitos, ni muchachitas, el metro todo lo suplirá… —

10)     “HORA PUNTA EN EL METRO”. Mamá (Polydor-1981).

El Metro resulta todo un filón de historias, de nostalgias empecinadas en volver, de pequeños ‘fuegos fatuos’. Tierna juventud de calcetines blancos y coletas. Para todo esto y más da el metro. El grupo MAMÁ prometía mucho con temas como éste pero se disolvió como un azucarillo en un café tras un desastroso e incomprensible segundo Lp. Luis Cobos, ¡nunca te lo perdonaré! Analicemos esta gema impagable de su primer disco

“Bajaba el andén   y me la crucé; llevaba prisa, ella también, hora punta en el Metro.
Diez años atrás, junto a su portal, el primer beso   a mi me dio,
quizás lo haya olvidado.

¿Me reconoció? ¿O tal vez no? Hora punta en el Metro.

Si alguien no se emociona con esta canción es que no se emociona con ninguna.

11)   “TRENES SIN DESTINO”. Los Limones (Dro-1990).

Estos ferrolanos no están para ternuras y nos lo dejan claro reflejando como nadie la cruda realidad del subsuelo madrileño

–“Lejos del mar, del silencio, siempre es igual. Nada es cierto y todo es real.
En trenes sin destino, se juntan los caminos   que van al corazón”

Músicos que empiezan, gente con un futuro incierto deambulando todo el día por las líneas del metro, en ese extraño mundo, inhóspito pero más real que el que transcurre por encima, implacable y de un olor imborrable a vida y a fracaso, donde el calor humano no existe. Sólo el calor de la calefacción.

12)   “LA PRÓXIMA ESTACIÓN”. Cristina Marcos (Rca-1982).

            Sí, es la mismísima Cristina Marcos que hoy triunfa en el Cine y en la TV. Por aquellos años todavía era una chiquilla, la protagonista de la película de Antonio Mercero de igual título que trata de unos adolescentes que no aceptan la rígida intransigencia del seno familiar, en una época de fuerte choque generacional –La Transición–, y que terminarán fugándose temporalmente de casa. Esta es para mí LA MEJOR canción de todas, otra joya de coleccionista. En un oscuro horizonte, la estación semeja dar comienzo a una nueva vida

—“Siempre hay una próxima estación, siempre hay un lugar donde llegar,
escápate conmigo, que siempre hay una próxima estación.Un single histórico
Siempre hay un minuto donde pega el sol,

siempre quedará… la próxima estación.” —

También con mensaje para padres autoritarios

 —“Al final sólo un billete, un adiós de andar por casa, un ‘qué tal’ un ‘qué te pasa’ un ‘no’;
un ‘te quiero’ que no quiere, o te escapas o te mueres,
tu razón no es nunca la razón”

Violines, orquestación auténtica… El Fairlight acabó con estas producciones de  lujo.

13)      “TREN DE MEDIANOCHE”. La Frontera (Polydor-1987).

Canción que da nombre a todo un Lp, constituye un ejercicio memorable de sencillez y belleza; si obviamos la letra nos llega a evocar un paisaje genuinamente americano Forajidos de leyendapropio de una época donde se generaron grandes esperanzas y grandes desilusiones, como las plasmadas en papel por el gran escritor John Steinbeck. La América de la Gran Depresión, del sueño californiano, la imagen de cientos de infelices viajando en trenes de mercancías miles de kilómetros en busca de una tierra de promisión con las estrellas como compañeras de viaje…

14)   “LA CAZADORA”. Los Pistones (Mr-1982).

¿Quién no ha ido a despedir a un ser querido? Uno desearía que el tren se retrasara o que no saliese nunca. En esta canción (otra de mis preferidas) él llega tarde a la estación, pero su añorada ya ha partido, puntualmente

—“Sólo es llegar y preguntar, de que vía se va a marchar;
sólo es llegar y descubrir, que tu ilusión voló.
Y el tren se fue y nunca más la volverás a ver.
Se marchó, pasado ya un minuto en el reloj”
El horario del tren es implacable. De Los Pistones recordamos su éxito de 1984 ‘El Pistolero’.

15)   “EL PLAN”. Alaska y los Pegamoides (Hispavox-1982).

Nuevamente las escapadas juveniles casi siempre frustradas como filón estilístico recurrente, reflejo de tiempos convulsos y aunque parezca mentira, intransigentes

— “Tiene un plan para poder escapar, ella no aguanta más,
sabe que aunque grite nadie la escuchará. Se escapará, tiene su plan.
Etapa "Bote de Colón"
Él la espera cerca de la estación, cogerán el tren que va a Gijón;
creen que al escaparse todo se arreglará, se escaparán, tienen su plan…”

Hoy ya son muy pocos los que se escapan. Un hogar protector con Internet, paga mensual, móvil propio, y si hace falta, la Visa de papá, son razones de peso que  prevalecen sobre cualquier otro arrebato inconformista de índole generacional.

16)   “ÉL SE VA”. Dr. Livingstone supongo” (Dro-1990).

Grupo de efímera existencia, también incidió en las escapadas hacia no se sabe dónde. Como siempre, alguien que se despide de los amigos, de la familia, y se marcha con lo puesto (atención a la ‘vocecita’ de Ana Torroja)

— “Aún es de noche en la estación, él se va con el sol.
No llorará cuando salga el tren, empezará una nueva canción;
la tristeza se quedó en el andén”

Y su familia no entiende nada

—“¿Cómo ha podido hacernos esto? Si siempre le dimos lo mejor,
si nunca sacó los pies del tiesto. Era sólo un niño… o tal vez no”

17)   “NO ME OLVIDO” Nacha Pop (Polydor-1985).

Aunque el tren salga de pasada este tema merece estar aquí por méritos propios; con una letra infranqueable a descifrar por el oyente, ¡ay! que recuerdos me trae…

—“Muñecos en la pared, el viejo que me mintió, el incendio en verano;
un rumor, el ritmo de la ciudad, la inquietud o la ansiedad,
la espera en una estación, ah! y tu andar.
Momentos que de pronto 
Portada de "Dibujos Animados"vuelven, nunca se pierden,
porque no, no me olvido.
Cosas que acaban, y para nada se apagan”

Magnífica píldora pop de Nacho Gª. Vega, anclada para siempre en mis tórridos veranos de playa y disco-pubs, parece que hayan pasado siglos desde entonces. Buenas segundas voces de Antonio. De su Lp ‘Dibujos animados’.

18)   “EL TREN” Cómplices (Rca-1991).  

Relaciones de pareja rotas, tristezas y desavenencias varias. Pero siempre hay un lugar para la esperanza

—“Abre tu corazón y abrázate a mí, sabes que
sale un tren todos los días,
hacia el amor;
y por favor, no me dejes aquí”El Tren de Cómplices

De melancólica sonoridad y apariencia triste, la mención al tren como metáfora del destino resucita el optimismo por lo venidero. Borrón y cuenta nueva. Uno de los temas más sentidos del dúo Cómplices, y uno de los más desconocidos (con letra de David Summers).

19)   “NATALIA”. La Unión. (Wea-1988)

Erre que erre, el choque familiar de nuevo; “Si te vas no vuelvas más”. Si es una hija, mucho peor (el ‘qué dirán’). Una convivencia enrarecida de la que conviene huir de manera optimista

—“Hay al final de una triste canción una luz llena de esperanza;
la vida, el hogar, dentro de una maleta van.
Sentada en el andén esperando a que llegue el tren”
La Unión, sobre las vías

En otra ciudad es posible rehacer la vida y enfrentarse a nuevos desafíos

—“Una nueva ciudad, un viejo sueño a realizar
allí has de encontrar una habitación que mire al mar”

Canción sencilla y bien resuelta incluida en ‘Al este del edén’, aunque la sección de viento sea un ‘sampling’.

20)   “EN EL ANDÉN”. Duncan Dhu (Gasa-1989).

Ya los arreglos sugieren el traqueteo de una locomotora de vapor. Diego Vasallo, más impresionista y fotográfico que nunca, nos describe un paisaje reconocibleDiego Vasallo, a la derecha

—“Viejos que al correr   persiguiendo el tren, van y se caen;
sentirán el sabor, áspero y cruel   del sucio andén.
Hoy he vuelto allí, bajo tierra un vagón que se va, en la triste oscuridad;
hoy también bajarán   hasta allí   a las sombras del andén”Mi humilde aportación gráfica (estación de Vilagarcía)

Si llevásemos una libreta y un bolígrafo a una estación y nos sentásemos a esperar seguro que algún personaje pintoresco nos sugeriría un relato o una canción tan aquilatada como ésta. Pero como vamos de paso nunca nos fijamos en los detalles mundanos que ocurren en los andenes. En la estación de A Coruña se reúnen todos los días un nutrido grupo de personas mayores para observar el tránsito de trenes y viajeros; no pierden detalle de todo cuanto acontece y aprovechan para relacionarse unos con otros y para contarse sus vidas. Todo un ejemplo de comunicación.

21)   “CIGARRAS PANAMEÑAS”. Los Negativos (Victoria-1986).

Bajo este extraño título se esconde una especie de paraíso cercano accesible en tren

—“Hay un tren para ir allí, nunca va a su hora oficial,
depende de si el conductor
se ha comido un pez”

Psicodelia, alucinación? Sí, Los Negativos recuperaron los ‘sesenta’ mas ácidos y caleidoscópicos. Procedentes de Barcelona, desaparecieron pronto; la nueva psicodelia no cuajó, esto no era Londres, no estábamos para tales lujos. Sin embargo tres años más tarde  llegaría la moda de las camisas de flores, las amebas estampadas y los colores chillones. Estos chicos se adelantaron a su época y lo pagaron caro.

       PARTE II.
CONTINÚA EL VIAJE.

                     HACIENDO MEMORIA.

Todavía hay que recurrir a la década de los ochenta para encontrar en los gruposTodo un clásico españoles el ansia de libertad expresado como metáfora en los trenes y en las estaciones. Metáfora que algunas veces se transforma en sentimiento agrio por cuanto, en general, la mención al Ferrocarril no trae nunca nada bueno: vidas frustrantes, amores desagradecidos, ciudades inhabitables… Pero siempre hay la excepción: el viaje de vuelta. Esto es lo que nos cuenta el clásico de Andrés Do Barro ‘O TREN de finales de los sesenta. La vuelta al paraíso mitificado del ausente obligado, el cuál supone que todo continúa igual desde su partida, y que el único en cambiar ha sido él. La letra no tiene desperdicio

"El tren que me lleva por la orilla del Miño me lleva y me lleva por mi camino,
el tren va andando pasito a pasito,  y me va llevando hacia mi destino.
Puede ser que alguien me espere en la estación,  en la tierra de la felicidad;
el tren que me lleva camina va echando humo, corre por la vía,
en el tren poco a poco vuelvo a mi Galicia.

Ha sido mucho tiempo lejos de aquí, fueron mil noches llenas de soledad."

No lo tienen tal fácil los habitantes de las grandes ciudades, o mejor sería decir urbes; no es de extrañar que en períodos estivales se produzca la ‘gran evasión’ de éstas hacia la montaña o la playa. Por un mes te hacen creer que eres libre y huyes. Lejos. El grupo madrileño Mermelada, uno de los más desdichados y olvidados del panorama nacional por no practicar un sonido comercial (reconozcámoslo ya, el Rock en este país no está valorado). Estos chicos deberían de haber sido británicos y surgir a finales de los sesenta. Su canción más recordada es de su primerísima época del sello Chapa, ‘COGE EL TREN’, y contiene estrofas que bien podrían pertenecer a los cantautores o al llamado Rock Urbano

"Mucha población, contaminación; esto es un follón,
coge las maletas,  no pagues más letras; coge el tren,

coge el tren de las tres y diez."

¡QUE SE NOS CUELAN LOS TRANVÍAS!

En la década del Hedonismo sin fin, el vendaval posmoderno cubría todas las tendencias artísticas renegando de escuelas oficialistas como lo hicieran las vanguardias de principios de siglo. En el ámbito que nos interesa, y aunque algo tarde, se produjo un cambio en los gustos musicales de este país. Los cantautores, una vez que su misión en La Transición concluyó, cayeron en el ostracismo y esta década casi los sepultó definitivamente. Algunos se reciclaron, otros se refugiaron en sus cuarteles de invierno a esperar tiempos mejores, y de otros nada se ha vuelto a saber. Víctor Manuel, por ejemplo, desde su casa de discos, apoyó a muchos grupos nuevos.

Gabinete Caligari, una de las excelencias musicales de la independencia madrileña, tocaron el cielo con su álbum ‘Camino Soria’, y hasta fueron nombrados hijos predilectos de esa ciudad. El triunfo absoluto en 1987. Un año antes, desde su disco ‘Al Calor del Amor en un Bar’ recordaban a los ‘progres’ que había otro tranvía al que subirse: el de la modernidad

"Una vez que fueron todas las ‘estacas’ arrancadas,
fueron haciendo cola en la parada.
Gran portada de "El Hortelano"
¿A qué tranvía esperas tú?
 No hay nada que esperar, por que ha pasado ya el último tranvía.
Y apenas han pasado unos cuantos años de esos días,
son malos tiempos para la rebeldía.
Y una vez que han comprendido que no ‘tiene que llover’ nada,
va creciendo la cola en la parada.

Se pierde tiempo en la cola,
por que ha pasado ya…

el último tranvía” —

En la letra se alude a dos autores que lucharon por traer la paz a este país: Lluis Llach y Adolfo Celdrán. Y otro que se nos cuela es el controvertido Joaquín Sabina. En su larga discografía abundan las alusiones a los trenes y al Metro madrileño sobre todo (“Yo me bajo en Atocha”, “Pongamos que hablo de Madrid”), pero en ninguna derrocha tanta inspiración como en ‘CALLE MELANCOLÍA’

—“Ya el campo estará verde  debe de ser primavera.
Cruza por mi mirada un tren interminable.
El barrio donde habito no es ninguna pradera

desolado paisaje de antenas y de cables.  Vivo
en el número siete, Calle Melancolía
quiero mudarme hace años, al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento
ha salido ya el tranvía;

en la escalera me siento a silbar mi melodía"—

CAMBIANDO  DE  AIRES

     Para desintoxicarnos de la polución, el estrés y el agobio de la gran ciudad, nada mejor que cruzar el charco y dirigirnos rumbo a la dorada California, y concretamente a San Francisco. Los leoneses Cardíacos nos invitan a retroceder treinta y tantos años para revivir el  ‘Verano del amor’, el que tuvo lugar allí en 1967. Make Love, Not War era la consigna. Irrepetible momento de paz y concordia juvenil, de flores en el pelo que pretendían cambiar el mundo, de comunas y predicadores pro-LSD. El último gran sueño dos años antes de que en Woodstock se diera el carpetazo a esta época dorada. La canción ‘LA COSTA OESTE’, originaria de un Maxi-45, posee una fuerza monstruosa apreciable únicamente en este formato (surco amplio, graves fulminantes inalcanzables para un CD, arreglos dignos de John Phillips…) que unida a la  inspirada letra conforman para mí el mejor tema del grupo

—"Si me voy alguna vez, no lo dudes, búscame en  La  Costa Oeste.
Toma un avión, ven en el tren,  practica  Auto Stop,
no lo pienses , vente; yo no vuelvo más,

San  Francisco  me  pierde.
Recoger las flores marchitas, desertar en guerras perdidas…” —

Para los que preferís el otro extremo de la costa, os invitamos a callejear por el Nueva York más céntrico, el de las grandes avenidas, los taxis amarillos y los rascacielos. Los donostiarras Puskarra formaban parte de la escudería del recién creado sello Shanti Records, junto con Mogollón y UHF, que por cierto tampoco llegarían muy lejos. El cuarteto reflejó en plan Lorca la grandiosidad de La Gran Manzana

—"Descubro el hormigueo, me tienta el acero,
es la gran escultura del hombre como lluvia.

Mil caras en el Metro, con humo en el aliento;

taxis esperan citas  negocios en almuerzos.

Nueva York , jaula preciosa de exageración"—

VUELTAS  CON  EL  METROEl tal "Andrés y punto"

Si  el Consorcio de Transportes madrileño se animara a editar un disco con todas canciones ambientadas en sus túneles, se encontrarían con la ingrata tarea de seleccionarlas entre cientos o quizás miles de ellas. Porque si en mi limitada colección aparecen tantas –sin coleccionarlas expresamente– no me imagino lo que habrá registrado en la SGAE. Me topo para mi sorpresa con un single de un tal Andrés y Punto cuya Cara A se titula ‘INDECISIÓN’  y cuenta lo siguiente

"Quiero concentrarme en este libro y no me deja leer,
puede ser coincidencia o una confusión,
pero desde que me senté estoy notando tu presión;

y no quisiera que este Metro se parara en tu estación,
y así tener algo más de tiempo y vencer mi indecisión.
Ya no se como ponerme que postura tomar,
cada vez tengo más nervios casi no puedo controlar;
tengo que decidirme para ver la mejor ocasión,
aunque puede ser un corte… si no pretendes lo que yo.

Y no quisiera que este Metro se parara en tu estación"—

Las miradas, el roce… Lo que en la calle sería un escándalo, dentro de un vagón se tolera por la premura y la estrechez de espacio. Aquí ya no existe la  ‘burbuja personal’, que diría Flora Davis en su libro ‘La comunicación no verbal’. El contacto está permitido mientras dure el viaje, así hay tanto aprovechado, y las miradas se consienten puesto que no hay otro sitio hacia donde dirigir la vista; eso sí, miradas fugaces, pero suficientes para que alguien te haga ‘tilín’. ¿Le diré algo? No, ¿Qué pensará?. Cuanta  indecisión, cuanto silencio hay en los trayectos. El Metro es el peor sitio para hacer amigos (Ver el cortometraje ‘El Columpio’).

En Barcelona nunca ocultaron la envidia por todo lo que se cocía en Madrid. Nunca tuvieron Movida, pero sí muchos grupos, de estilos distintos: Rockabilly, Salsa-rumba, Fusión… y por supuesto, los Mods.

A éste último movimiento pertenecían Telegrama. En 1982 sacaron el single  ‘CHICA  DEL  METRO’; cómo no, más oportunidades perdidas por no atreverse a ‘entrar’.

Volviendo a la capital y al concurso del Ayuntamiento para nuevos grupos, tenemos a Electroshock, ganadores de una de las primeras ediciones. Con un sonido muy a lo Police, el tema ‘SOÑADORA’ retrata situaciones propias de quién está atrapado en las  telarañas de la ciudad deshumanizadaUna banda mítica (y olvidada)

"No puede desayunar ni siquiera peinar su pelo,
se olvida del ascensor y baja la escalera al vuelo;
taxis no ve pasar, el autobús va lleno
ya no hay otra solución a mano que coger el Metro.
No la distraigas cuando comience a andar, ella echará a volar,
no la entretengas y déjala soñar, déjala soñar,
no la detengas y déjala volar.
Le gustaría viajar y conocer tierras lejanas

y se ha de conformar con ver el sol cada mañana"

Pero para historias espeluznantes, la del grupo Los Coyotes. De Tuy a Madrid, su líder, Víctor Aparicio Abundancia, a la par gran pintor y dibujante de Cómics, creyó ver un argumento de terror mientras recorría la línea azul del suburbano. Su primer EP contenía este tema,  ‘LA  ESTACIÓN  FANTASMA’

"Viajando en dirección  Iglesia miras por la ventana,
tú conocías ya  aquella estación.
Pegado al cristal te devora el horror,
nada te puede salvar pero chillas;
algo raro había allí en esa estación.
Tus sospechas eran ciertas ahora lo sabes,

el terror surgió de pronto en la estación fantasma"

Pensándolo bien no iban muy desencaminados. En la Línea-1 del metro madrileño existió la estación de Chamberí, hoy desaparecida, pero que se conserva intacta incluso con sus carteles publicitarios (ver la peli ‘Barrio’, de Fernando León de Aranoa); por su aspecto macabro se podría rodar una película terrorífica de Serie B, y para redondear el misterio, justo encima hay un parque donde juegan felices los niños.

El suburbano conforma un modo de vida y te lo rige. El hoy acomodado Ramoncín lo recorría en hora punta leyendo un periódico chino y al revés para provocar (o eso dicen). Otros músicos lo utilizan mientras llegaban la fama y el éxito. Es el caso de MAMÁ, de cuyo primer  LP es el corte  ‘EL  SHOW  EMPIEZA’

"Coge el Metro y de nuevo a ensayar los nuevos temas;
el concierto la semana próxima, equipo no habrá.

Vete y compra seis cervezas en el bar mientras se afina la guitarra"

SALIENDO  A  LA  SUPERFICIE

 Huyendo de la claustrofobia nos dirigimos hacia ‘La Movida Atlántica’ [2], que no es otra que

la que tuvo la ciudad de A Coruña. El grupo escogido nos viene que ni pintado, ya que se

llamaba Metro. El tema de 1982, lleva por título ‘NO QUIERO IRME’

"Camino de la estación donde me espera ese tren,
voy pensando que una vez si puedo volveré.

El tiempo escapa del reloj y se para algunas veces,
mientras miro alrededor y me meto en el vagón"

Una gran banda de GijónEn Vigo existió el grupo Trenvigo. En Madrid, Estación Victoria y Suburbano. En Gijón, La Banda del Tren.
Del circuito catalán y del sello Edigsa salieron
Edison, compañeros de escudería de otros pioneros del pop de los ochenta como Los Auténticos o Liquid Car. Su primer single contenía en la cara B ‘NO ME RESULTA FÁCIL’
                                         —"Paranoia en el andén, de pie en la estación,
                                                  mirando el tren que se lleva mi razón.
                                               No me resulta fácil tenerte que olvidar"

Más recordada es la cara A del mencionado single: ‘El Rock del Diario Hablado’.

  DE  LEÓN  A  MADRID

Si varias veces hemos mencionado a los Cardíacos como grupo leonés, de la misma ciudad era Deicidas, que intentaron traer el ‘Far-west’ a la Maragatería. Influenciados por La Frontera, no pasaron de ser teloneros de otros grupos más famosos. Si no fuera por que es de 1987, el tema ‘CUATREROS’ colaría como actual por los temas de índole ganadero que trata. Del Lp ‘Teloneros’, la letra no tiene desperdicio

"Hay mafia en la feria de ganado, el precio de las vacas disparado;
un hábil forajido vende caro, lo que a otros tratantes ha robado.

Cuatreros de ganado en el tren de Matallana,
ganadero revisor salta por la ventana;
las reses mugen locas mientras saltan del vagón.
ni Texas ni Arizona el Oeste está en León.
Billy el cafre se ríe a gusto en su guarida, de la FEVE el comisario y las batidas,

mientras pica otro billete con maestría, y es que el tren de Matallana es su vida"

Dejamos atrás  el  Oeste y  bajamos  hacia  la  capital. Allí  nos  esperan los cuatro últimos grupos con sus historias sobre raíles. El primero  es sin duda el más triunfal y  vendedor de la historia del Pop Español. Con todos Vds, Mecano. Inquietantes sombras se ciernen bajo la inocente letra del tema del tema ‘LA ESTACIÓN’

—"Todos los recuerdos  de mi habitación,
están escondidos al fondo de la estación.

Todos los momentos que pasé leyendo cuentos,
están solos… en el fondo de un vagón"

A Los Elegantes nunca les ha sonreído demasiado la fortuna, como a sus colegas de  Mermelada. Soul potente se destila del tema de su disco de 1991 (‘A fuego Lento’) titulado
HAZLO, POR UNA VEZ’

Su penúltimo gran disco...

"Sólo por una vez intenta vivir como has soñado,
la suerte nunca llega al que no se la ha jugado.

Por que los años pasan sin perdón, quieras tú o no,
la vida pasa como un tren que escapa en otra dirección"

Remesas incesantes de novedades invadían el mercado discográfico en forma de recopilatorios. Del doble Lp ‘Madrid Pop’ salieron estos gamberretes, Lo Camuñas –sí, Lo– que también mencionan al tren, y ¡de qué manera! (la letra me la reservo, es un poco fuerte). 

Al que de nada le valió buscar la escapada fue al desdichado Enrique Urquijo, alma junto con su hermano Álvaro de Los Secretos. En 1987, fecha del siguiente tema, aún creía salvarse de la quema. No fue así, y tuvo un triste final en un triste portal de Malasaña. Atrás quedaban sus Discos de Oro, su prematura fama, sus extraordinarias canciones, como ésta,  ‘LA ESTACIÓN’, perteneciente a su disco ‘Continuará’

"Mirando en la estación salir los trenes, quiero dejar mis problemas atrás.
Deme un billete hasta donde me llegue, huir es mi última oportunidad.
Por que sólo tengo deudas me buscan en la ciudad,
por que nunca me conformo con las cosas que me dan.
No quiero estar cogido en esta trampa, mañana quizás sea tarde ya;
por que creo que el problema está escondido en la ciudad,

cojo todo lo que ofrece pero siempre quiero más"
Los Nacha en 1980

Pero para terminar como se merece, lo haremos con los Nacha Pop, el más glorioso grupo que Madrid haya parido jamás, increíblemente olvidado en los años ‘movidos’ (no tenían imagen, y eso en los ochenta era un crimen). Todavía los puedo ver en la sala Jácara despidiéndose –Oct-88–. De su primer LP es el tema que lo cierra y que también cierra esta segunda parte, ‘MUJER DE CRISTAL’, donde por una estación cualquiera deambula esta peculiar… chica

"Dicen que te vieron rondando la estación,
pillando
nueve gambas
por ponerte en acción, [3]
tus ojos encendidos rompen mi corazón… de cristal.
Deja que te cuente que dijeron de ti endulzando con la basca el aire de Madrid,
que tienes el aspecto de un dragón de marfil, y que ofreces tu cuerpo a cambio de vivir.

Las luces desenfocan tu mirar, mujer… de cristal"

 

Aquí se cierra, de momento, este mini-estudio relacionado con el Tren y el Pop, no sin antes plantear la siguiente cuestión: ¿Por qué expresan todas estas canciones insatisfacción? Respuesta: los años 80 no fueron tan felices como hoy nos quieren hacer creer, lo mismo pasó con los 60 y los 70. El paso del tiempo distorsiona los hechos y el tamiz que se aplica filtra la memoria según qué intereses. Lo mejor es pensar…

—"Yo estuve allí para contarlo"—  

                 Fin del viaje       

APÉNDICE I

NUEVAS CANCIONES SUELTAS CON TRENES Y ESTACIONES

Joaquín Sabina:  “Con la frente marchita”
Comité Cisne:
“Amar es como un tren”
Los Sirex:
“El Tren de la Costa” (1965). La misma de Enemigos.
Moris:
“Tarde en el metro” (Chapa, 1978)
Andrés Calamaro:
“Otro amor en Avellaneda” (80’s, etapa argentina)
Micky y Los Tonys:
“La Gallina” (1966)
Duncan Dhu:
Mi tierra, mi casa y una mujer”, “El ritmo de la calle” y “Rosa gris”
Mikel Erentxun: “A un minuto de ti”
La Frontera: “Nacido para volar”, “Vivo o muerto”, “Diez minutos de pasión” y ”Tu Ángel caído”
Los Secretos:
“Buena chica”  y  “Por el túnel”
La Trampa:
“Volver a casa” 
(gran videoclip en la estación del Norte)
Radio Futura.
“No tocarte” (1985)
Cardíacos:
El Expreso de Bengala” (Mini Lp raro)
Gabinete Caligari:
“Tren especial” (maqueta, del Lp de Dro ‘El pecado original’)
La Guardia:
“Mil calles llevan hacia ti”
Nacha Pop: “
Enganchado a una señal de Bus”
(versionada en 1993 por Los Secretos)
El Último de la Fila: 
“Barrio triste” (metro)

Loquillo & Intocables: “Esto no es Hawai”
Un Pingüino en mi ascensor: “La balada de Benito Carrizosa”
Cristina y los Subterráneos: “Pulgas en mi corazón”
Trastos:   “El loco de la línea 5”. CBS-1980. (Metro madrileño)
Leño: “El Tren”
V Congreso:
  “Gina”
Los Elegantes: “El sol a tu espalda
TAM TAM GO! :
“El sitio más prohibido”
Jeanette: “Por qué te vas”
Serrat: “Mi niñez” (tren de hojalata roto) y “Penélope”

CANCIONES MÁS ACTUALES

Guaraná y su Pop latino se apuntan con “La casa de Inés”
Víctor Manuel
titula su disco del 2001 “El hijo del Ferroviario”
Antón Reixa y su Nación:
“Píntame azul” y “Encuentro con Sarri en Nación Reixa”
Seguridad Social.
Su versión del “Acuarela”
J. Texi Band:
(Ex-Memelada): En el Lp“ Buenas noticias” hay un tema con trenes.
M-Clan:
“Perdido en la ciudad”
Antonio Vega:
“Estaciones” (2001)
Mikel Erentxun:
“Próxima estación” del disco country  ‘Te dejas ver’ (2001)
Niza:
“Parasol” (Elefant, 2003)
Gasca:
“Pensando en ningún lugar” (Elefant, 2001)
Nosoträsh & Nacho Vegas:
“Tres tristes tigres” (Elefant, 2003)
La Casa Azul:
“C’est fini” (Elefant, 2003)
Nacho Vegas:
“El extranjero” (versión del tema de Leonard Cohen)
Pablo Perea
(Ex-La Trampa): Nuevo single (2004) con ‘Estación y Tren’

CURIOSIDADES:

 En el Cómic de tapa dura “POP ESPAÑOL” aparecen dos historietas con trenes como protagonistas, las dedicadas a Ciudad Jardín y Rosendo.

La Unión versionó con gran éxito el “Tren de Largo Recorrido” de los Doobie Brothers, que dio nombre a una gira del grupo, a un doble disco en directo y al vídeo del mismo.

 

[1] Incorrección lingüística del tipo de: "Ves a coger el Tasis"
[2] El Ayuntamiento de A Coruña también tuvo su concurso pop-rock, aunque sólo duró dos   ediciones: 1982, ganadores: METRO. 1983, ganadores: RADIO OCÉANO).
[3] Nueve gambas = nueve billetes de cien pesetas de los de entonces

 Manuel  Guinarte 
más en: www.guinarte.org

 

                                          

ULTRASÓNICA ARTÍCULO ELVIS PRESLEY ALOHA FROM HAWAII

ULTRASÓNICA ARTÍCULO ELVIS PRESLEY ALOHA FROM HAWAII

ULTRASÓNICA

ARTÍCULOS 2004


Elvis: Aloha From Hawaii

 

         Se acaba de editar en DVD el mítico especial televisivo de 1973, Elvis: Aloha From Hawaii. Elvis estaba ya en los últimos años de su carrera, pero aún mantenía su magnetismo. ¿Recuerdas la historia del rey del rock?  

Elvis Aaron Presley, conocido en todo el mundo sencillamente como Elvis, está considerado una de las figuras más importantes de la música y la cultura del siglo XX. Cambió para siempre el panorama musical norteamericano con un sonido y un estilo que combinaban diversas influencias artísticas muy diferentes entre si, convirtiéndose además en una auténtica revolución musical que dio paso a una transformación cultural de dimensiones mundiales.  

Elvis era un apasionado de una amplia variedad de ritmos y estilos. Sus influencias incluían desde baladas pop a la música country que se hacía en su época, pasando por las composiciones gospel que solía escuchar en la iglesia (de las que solía ser testigo en sesiones que se prolongaban durante toda la noche), e incluyendo asimismo el sonido de rhythm & blues realizado por artistas de color que escuchaba durante sus años de adolescencia, en la histórica calle Beale Street de Memphis.  

Su mayor aspiración fue siempre asimilar las canciones que tanto le gustaban y extraer de ellas un estilo propio y original. Por aquel entonces nadie podría haber imaginado hasta qué punto Elvis haría realidad aquel sueño, ni el enorme impacto que ejerció en la música y en la sociedad. Supo mezclar una gran variedad de estilos e influencias, creando un sonido que hasta ese momento nunca se había escuchado en ningún otro lugar.  

Durante ese proceso, se convirtió en el representante más famoso del mundo del rock and roll, ofreciendo a toda una generación un sonido propio e innovador. En la carrera de Elvis destacan dos períodos que definieron su historia musical: 1955-56, cuando adquirió una enorme popularidad en Estados Unidos y en el resto del mundo con un sonido que recogía influencias procedentes de distintos estilos, y los años 70, cuando, tras haber regresado en dos ocasiones tras otros tantos alejamientos del mundo artístico, recuperó su imagen de mito gracias a sus giras de conciertos. Hoy, 25 años después de su muerte, el éxito que consiguió como artista se mantiene tan impactante como el primer día, y Elvis Presley sigue siendo el indiscutible Rey del Rock and Roll.  

La carrera de Elvis, sin embargo, no nació con el rock & roll. En sus primeras grabaciones realizadas con Sam Phillips en el sello Sun Records en 1954, Elvis cantaba balada tras balada. Aunque parezca increíble, por aquel entonces no consiguió impresionar a Phillips, quien pensó que el talento de Elvis nunca podría compararse con el de estrellas como Eddie Fisher, Dean Martin o Johnny Ray, los grandes baladistas de aquella época.  

Un buen día, Elvis, durante un descanso en la grabación de uno de sus discos, interpretó, sin ensayar previamente, una versión del tema “That’s All Right”, de la estrella de blues Arthur Crudups. Aquel sonido, formado por la voz de un cantante blanco influido por la música negra, era exactamente lo que Phillips estaba buscando para promocionar un nuevo estilo. El sonido que Elvis creó en 1954-55, justo antes de lanzarse al estrellato al año siguiente, resultó revolucionario ya desde sus primeras interpretaciones.  

Elvis añadía un toque de rhythm & blues al estilo country, y viceversa, mezclando géneros musicales que hasta entonces se mantenían totalmente independientes. Criticado precisamente por haber eliminado la línea divisoria entre el pop y el country, Elvis estaba abriendo las puertas de lo que significaría un nuevo género que a partir de entonces sería conocido en todo el mundo como rock & roll.  

En 1956, Elvis ya era una gran estrella en toda Norteamérica, y estaba considerado como el líder del rock and roll. Aquel nuevo género encontró un nuevo hogar en el sello RCA, al que Elvis se incorporó aquel mismo año. Con el lanzamiento de “Hound Dog” en 1956, Elvis profundizó aún más en aquel nuevo sonido que incluía toques de pop, rhythm & blues y gospel en sus grabaciones. Al hacerlo, alcanzó un nivel de éxito mayor del que hasta entonces había conseguido ningún otro artista.  

Su primer lanzamiento con RCA, Elvis Presley, se convirtió en el disco más vendido de la época. En 1956, Elvis llegó a tener al mismo tiempo hasta 10 singles de estilos diferentes en listas. Sin embargo, fue el rock and roll lo que le convirtió en una estrella conocida en todo el mundo, admirada y criticada a la vez. Aquel nuevo sonido, el rock and roll, se convirtió en el auténtico catalizador de una importante serie de cambios a todos los niveles.  

Elvis proporcionó a la juventud de los años 50, una generación con unos enormes deseos de cambio que buscaba una alternativa a la música que escuchaban sus padres, un sonido y un estilo que podían considerar como algo propio. La música de Elvis, con el cambio radical que supuso respecto a las baladas que solían dominar en el mundo de la música antes de su llegada, y su impactante personalidad, proporcionaron a sus fans el estilo fresco e innovador que esperaban desde hacía tiempo. A lo largo de aquel proceso, sus críticos, incluyendo a sus padres, muchos medios de comunicación y otros artistas, le dedicaron adjetivos como “rebelde”, “peligroso” o “lascivo”. Irónicamente, Elvis nunca se planteó hacer música como un método para iniciar una revolución social. Su único objetivo era entretener al público.  

La fiebre del rock and roll empezó a decaer en 1958, cuando Elvis fue llamado a filas. En aquella época, el sello RCA publicó tres singles de éxito mientras Elvis cumplía el servicio militar. A pesar de ello, la popularidad del rock and roll fue disminuyendo a medida que el género evolucionaba y los fans empezaban a escuchar nuevas canciones. Cuando salió del ejército en 1960, el sonido y el estilo de Elvis habían cambiado.  

El primer álbum que publicó después de licenciarse, Elvis Is Back, mostraba una nueva voz más controlada y madura después de haber pasado dos años en el ejército. Todo ello, unido al desarrollo de nuevas técnicas de grabación, hicieron que la voz de Elvis sonara mejor que nunca. En su primer lanzamiento después de dos años de alejamiento, incluyó no sólo rock and roll, sino también pop y gospel. Además de su afición por la música, Elvis deseaba fervientemente convertirse en actor. Su mánager, Colonel Parker, le animó en su aspiración como medio ideal para aumentar la popularidad de Elvis entre el público.  

En los años 50 y principios de los 60 aspiraba a convertirse en actor dramático. Sin embargo, el público se mostraba mucho más interesado en su música. Eso hizo que Elvis se viera encasillado a interpretar películas musicales, algo que siempre le hizo sentirse enormemente frustrado. A lo largo de los 60, alternó su carrera como actor con su faceta como cantante, pero mientras su participación en el cine resultó todo un éxito, las canciones que grabó para sus películas no conseguían tanto éxito como se esperaba de ellas.  

Para solucionarlo, Elvis siguió grabando discos que incluían canciones nuevas, totalmente independientes de las que interpretaba en sus películas. En la etapa entre 1961 y 1968, Elvis había conseguido triunfar tanto en el cine como la música. Con el tiempo, sin embargo, la popularidad de Elvis empezó a decaer. Su música ya no incluía la originalidad y espontaneidad de su primera etapa.  

Al mismo tiempo, la invasión de la música británica en 1963, que se vio empujada al éxito en los años 50 precisamente gracias al éxito del norteamericano, empezó a dañar la carrera de Elvis, lo mismo que ocurrió con el éxito que alcanzaron otros artistas estadounidenses. Grupos como The Beatles, The Rolling Stones y The Doors, y cantautores como Bob Dylan entraron a formar parte del mundo de la música, y se convirtieron en una nueva alternativa para los fans más jóvenes. En 1968, las cosas cambiaron cuando Elvis protagonizó un espectacular regreso.  

Aunque en un principio se pensó como un programa navideño, Elvis, un especial televisivo que supuso su regreso a la actualidad en 1968, empujó su figura a un nuevo nivel. Tomando buena parte de su repertorio de los años 50, junto con algunas nuevas canciones, aquella actuación se convirtió en una excelente retrospectiva de su imagen anterior, tanto en sonido como en lo que se refiere a su imagen y estilo. Vestido con un traje de cuero negro, Elvis mostraba el mismo carisma y la misma energía que cautivaron a toda una generación diez años antes. Su espectacular interpretación ofreció nuevas energías a un público que había olvidado la fuerza y el dinamismo de Elvis Presley.  

La increíble reacción del público y las excelentes críticas que recibió aquel especial animaron a Elvis a intentar recuperar la posición de líder en el mundo de la música. Para empezar, cambió su estilo de grabación por primera vez en casi una década. Dejó a un lado los estudios de Nashville que fueron su hogar entre 1960 y 1968, y un mes después de la emisión de aquel famoso especial televisivo de 1968 empezó a grabar en Memphis, contando además con un nuevo grupo de músicos. De nuevo, Elvis se resistía a dejarse encasillar por las barreras musicales de su época, y se volcó en el desarrollo de un estilo propio.  

Lo mismo que hizo con las canciones que interpretó tras su regreso del servicio militar, From Elvis in Memphis, el álbum que publicó en 1969 incluía varios géneros muy distintos entre si. El disco ofrecía nada menos que 12 personalidades musicales totalmente independientes. Apoyado por el éxito de los singles “In The Ghetto” y “Suspicious Minds”, las canciones contaban además con letras más maduras y con un mayor compromiso social. Elvis acababa de iniciar una nueva e importante etapa de su carrera.  

El programa especial de 1968 también le ayudó a conseguir la interacción con el público que había echado de menos desde su etapa en Hollywood. En agosto de 1969, Elvis volvió a iniciar una serie de espectaculares conciertos en directo, empezando con cuatro actuaciones con lleno absoluto en el International Hotel de Las Vegas, lo que supuso todo un récord en aquella época en lo que se refiere a asistencia de público a un concierto. Tras realizar nuevas actuaciones en Las Vegas, inició una gira con la que recorrió las principales ciudades de Estados Unidos. Entre concierto y concierto, Elvis siguió grabando nuevos discos.  

En enero de 1973 volvió a hacer historia, confirmando su éxito mundial, con la emisión de Elvis: Aloha From Hawaii, un programa especial que fue presenciado por más de 1.000 millones de espectadores en 40 países. Aunque Elvis siguió actuando en directo a lo largo de los años 70, sus conciertos fueron perdiendo fuerza. Durante aquel período, su repertorio estaba formado sobre todo por baladas que se centraban en los momentos más duros de su vida, incluyendo su fracasado matrimonio (Elvis y Priscilla Presley se divorciaron en 1973).  

Hacia el final de su carrera, Elvis aún disfrutaba cantando en directo, pero mostraba síntomas de cansancio en lo que se refiere a su carrera como artista discográfico, hasta tal punto que insistió en grabar desde su propia casa. De hecho, nunca asistió a su última sesión de grabación, prevista para el mes de enero de 1977 en Nashville. Después de haber alcanzado más éxito que ningún otro artista, Elvis empezó a aburrirse y se propuso empezar a descubrir nuevos retos. Al mismo tiempo, su salud fue empeorando, enfrentándose a numerosos problemas y a una creciente dependencia de las medicinas.  

A pesar del trágico final que alcanzó su vida y del repentino final de su carrera, los logros conseguidos por Elvis se mantienen como auténticos hitos históricos. Sin ir más lejos, es la única persona que ha conseguido formar parte de los tres “halls of fame”, es decir, los dedicados al rock and roll, country y gospel.  

Hoy, 25 años después de su muerte, sigue siendo una de las figuras más influyentes de la música y la cultura norteamericanas y, lo que es aún más importante, sus logros han sido reconocidos por varias generaciones, que han dedicado a Elvis Presley un lugar permanente no sólo en Estados Unidos, sino también en la historia de la música y del resto del mundo.

Xavier Valiño

ULTRASÓNICA ARTÍCULO CONCIERTO RED HOT CHILI PEPPERS

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ARTÍCULOS 2004


El día que vi tocar a los Peppers


Exigían puntualidad y empezaron con algo de retraso. El viento pegaba fuerte pero Flea no sentía el frío y salió sin camiseta. Crónica de cómo los californianos Red Hot Chili Peppers dieron un concierto para abrir el verano-Xacobeo.

“Ahí están”. Ovación ensordecedora. Al escenario del Monte do Gozo salen Anthony Kiedis, Michael Bazary (Flea), John Frusciante y Chad Smith. Ante 30.000 personas en Santiago de Compostela van a cerrar su gira europea los Red Hot Chili Peppers. Sólo podía ser un milagro del Xacobeo. La tan cacareada exigencia de puntualidad no se cumple. Pero da igual. Ahí están.

“Can’t stop addicted to the shin dig…”. La canción dedicada por los californianos al tratamiento con ozono pone a saltar a todo el mundo y el corazón, a cientos de metros del escenario, se sale del pecho. Es difícil contenerlo. Son los Peppers. Son ellos. Has pagado los 28 euros (con la historia de pillar la entrada por Internet y no sé qué gaitas), has ido hasta Santiago (gracias otra vez, Edu), te has colado en uno de los autobuses que subían al Gozo (gracias por el descaro, Evita), has echo cola para entrar en el recinto y el sitio que has pillado está a cientos de metros del escenario (y gracias).  

Pero son ellos. El “Hola, gente” de Kiedis sabe a gloria. A la chica que portaba el cartel de “Marry me, Anthony”, a gloria bendita. Se ha vuelto a dejar el pelo largo, esta vez con flequillo, el cantante de los Peppers. Sale con americana y corbata. Acabará enseñando su famoso torso. El bajista Flea, que no siente el frío, lo hace desde el primer momento. Frusciante lleva sus brazos de tatuajes quemados tapados por una camisa. En medio del concierto, se pondría un gorro. Mi cartel (que sólo era mental) ponía. “You’re my inspiration, John”.

Van cayendo las canciones. Toca repaso de grandes éxitos. La gente corea los hits: “Californication”, “Otherside”, “By the way”… Para los bises quedaría “Under the bridge” y “Give it Hawai”. Los orígenes quedan lejanos. Ya no permanece casi nada de los amigos de instituto (Kiedis y Flea) que tenían un grupo en el que salían a tocar desnudos con medias tapando lo único que no querían enseñar del todo. Frusciante era sólo un fan. Sin él, hoy simplemente no son. 

Kiedis canta muy bien. Su voz suena genial en directo. Quedan en la memoria los ecos de 30.000 gargantas ladrando como él propuso desde el escenario. Es habitual (lo dicen los DVD). “Mamamaé”, canta. Y todos detrás. Quedan en la memoria las parrafadas que soltaron. Quedan los esfuerzos de Flea presentando en castellano una versión de una banda amiga de California.

Queda él mismo pidiéndole a la gente que perdonase a Bush. “Fuck George Bush”, le contestaron desde las primeras filas. Queda Frusciante dedicándole “Havana affair” a Joey Ramone (ahí sí que te ganaron, Marta). Queda Chad Smith antes de empezar los bises (dos horas clavadas duró el concierto) haciendo de las suyas en la batería. “Buddy you’re a boy…”. Momentazo.

Pero los momentos grandes, grandes de verdad, vinieron de la mano de Flea y John Frusciante. De sus cuatro manos. Uno frente al otro. Solos con el bajo y la guitarra. Sobrábamos todos. Cómo se aplaude algo así. Yo no sé. Y ahí sí era oficial: éste era un gran concierto, por encima del montaje audiovisual que derrapó al principio, por encima del pésimo sonido que iba y venía según pegase el aire, por encima de pagar los casi 30 euros para cansarse de ver invitaciones VIP colgadas de cuellos (VIP ¿de qué?), por encima de fuegos artificiales que sobran (la pirotecnia no hace falta con un grupo como éste), por encima de los parones entre canción y canción (por Dios bendito si llevan tres días repitiendo concierto en High Park, ¿qué se comentaban?), por encima de obviar un guiño como sería tocar “Cabrón”.  

Allí estaba John Frusciante para hacerlo olvidar todo, de rodillas, tocando con los ojos cerrados, como si no hubiese nada más. No lo había y (casi) no lo hay.

Belén López

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