CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON LUCINDA WILLIAMS

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON LUCINDA WILLIAMS

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2003 


Lucinda Williams, la esencia del arte

         Ya pasados los 50, Lucinda Williams se ha convertido en una de las mejores cantantes y compositoras de los EEUU, con discos que cabalgan entre el rock y el country. Ahora publica World Without Tears. 

“Estoy realmente contenta con este disco porque no se parece en nada a lo que haya hecho anteriormente”. Habla Lucinda Williams, una de las artistas más completas del country-rock acerca de su último trabajo, el esperadísimo World Without Tears. “Creo que se nota una progresión. Se nota el esfuerzo”. 

Tanto como si eres fan como si te acabas de incorporar a la cautivadora forma de trabajar de Lucinda Williams, World Without Tears es una joya eléctrica que va directa al corazón. Además, que su máximo logro es huir de las definiciones, porque desafía a esas definiciones. Es, por igual, un disco de blues, de folk, de country o de rock, basado en la poética forma de escribir las letras que van directas a los sentimientos más universales del ser humano: la pérdida, la alegría, la redención. 

Precisamente, las letras han sido el fuerte de Lucinda desde siempre. Conocida antes por ser la hija menor del poeta Miller Williams, Lucinda grabó dos aclamadísimos discos para Smithsonian / Folkways antes de que, en 1988, fichara por Rough Trade. “Todo el mundo de la industria discográfica pareció tomar buena cuenta de mi forma de componer y, en poco tiempo, las versiones de las canciones de las artistas de country Patty Loveless y Mary-Chapin Carpenter (“The Night Is Too Long” y “Passionate Kisses”, respectivamente) fueron directamente a lo alto de las listas de éxitos americanas, lo que le permitió a Lucinda ganar su primer Grammy en 1992. 

Ese mismo año, Lucinda editó Sweet Old World, que también contó con buenísimas críticas y que la situó de inmediato a la cabeza de la música de raíz americana. Así, en 1998, se abrieron las compuertas del éxito con el disco Car Wheels On A Gravel Road. A este le siguió, en el año 2000, el disco Essence, un disco que provocó que el Time Magazine nombrara a Lucinda “La mejor cantautora de USA”. Y, ahora, llega el  esplendoroso World Without Tears

“Cada canción tiene un sabor diferente y reflejan muchas de mis influencias,” dice Lucinda de su trabajo. “Supongo que parece que el disco refleja una buena mezcla de estilos.” Por ejemplo, está muy presente esa crudeza y esa sexualidad tan instalada en el rhythm & blues de “Righteously”, que cuenta con un riff de guitarra que bien podría haberlo firmado Jimi Hendrix. 

“Supongo que la canción “Atonement” es un curioso jaleo que puede llevar desde ZZ Top hasta Howlin’ Wolf,” apunta. Y, finalmente, está ese dylaniano “Sweet Side” y esa herencia de los Stones del Exile On Maine Street de “Real Live Bleeding Fingers And Broken Guitar Strings”. 

Una de las pistas más reveladores de este World Without Tears es “American Dream”, una canción que nos puede recordar a los Doors más añejos y en la que Lucinda engancha una letra devastadoramente personal: “A pesar de todo, sí, es un país maravilloso éste en el que vivimos pero, al mismo tiempo, hay una serie de problemas que necesitamos solucionar”, dice Williams de este tema en concreto. 

“Para la grabación, llamé a Mark Howard, que también estuvo detrás de los controles con Bob Dylan y U2.” Como ya ha hecho con otros artistas a los que ha grabado, Mark convenció a Lucinda de que conseguiría un toque muchísimo más cálido e íntimo si grababa en directo las canciones.  

“Todo fue espontáneo y emocionante”, subraya Lucinda. “Fue maravilloso. Grabamos todo en una mansión del 1920 justo en el centro de Los Angeles. Y grabamos de la forma que grabaría una banda de directo”. Y esa banda eran: Doug Pettibone a la guitarra, Jim Christie a la batería, la percusión y los teclados y Taras Prodaniuk al bajo. 

“Y eso hizo que este disco sea tan especial: personas que llegan a crear algo absolutamente original de influencias de todas partes”. Definitivamente, Lucinda Williams ha captado el espíritu y la esencia del arte.

Xavier Valiño

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