CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON KINGS OF LEON

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ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2003 


Kings Of Leon: “Hay pastores y adictos al crack en nuestra familia”

Esta misma semana está de gira por nuestro Estado la banda revelación del 2003 en cuanto a rock clásico se refiere. Sus canciones remiten a Creedence Clearwater Revival, Allman Brothers y buena parte del rock sureño de los 70. Kings of Leon presentan su primer disco, Youth & Young Manhood y nos cuentan la historia del grupo. 

Kings of Leon es una joven banda del estado americano de Tennessee. Son tres hermanos: Caleb (voz y guitarra), Nathan (batería) y Jared (bajo) Followill, además de su primo Matthew Followill en la otra guitarra. Su primer disco Youth & Young Manhood muestra que sus canciones se basan en emociones brutas y ritmos básicos. Kings of Leon (que tienen ese nombre porque tanto su padre como su abuelo se llamaban Leon) es una banda diferente, más clásica.  

Ellos mismos cuentan su historia. “Nuestro padre era misionario da iglesia Pentecostal, lo que nos hizo crecer en la carretera entre Oklahoma City y Memphis, para allá y para acá, hasta 1998. Jared y yo nacimos en Memphis, Nathan y Matthew en Oklahoma,” comenta Caleb. 

“No teníamos una casa de verdad,” continúa Nathan. “Nos quedábamos con parientes en las dos ciudades. Vivíamos en el asiento de atrás de los coches. Durante cuatro años tuvimos un trailer y, durante otros diez, o la iglesia nos alojaba en un hotel o nos quedábamos en la casa del pastor. Fue lo que hicimos durante toda la vida. Nuestro padre trabajó en una iglesia en Mumford, en Tennessee, de 1986 a 1992. Está a 30 minutos de Memphis. Allí frecuentamos la misma escuela durante unos cuatro años, con los mismos colegas, por primera vez. Además de eso, teníamos clases en casa.”

Su primer contrato estaba al caer. “De allí marchamos para Nashville, hace dos años y medio,” prosigue Caleb. “Comenzamos a componer y, un año después, la RCA nos contrató.”

         La actividad de su padre no fue en vano. “Comencé a tocar en la iglesia a los siete años, en la batería,” asegura Nathan. “Mi madre tocaba el piano antes de los sermones de mi padre. Caleb comenzó a tocar, al verme, también en la iglesia.” Caleb continúa: “El sonido en la iglesia es bueno, parece blues. Las personas no siempre tocan bien, pero con todos juntos siempre se logra un sonido espectacular.”

          Nathan también tiene su versión. “Nuestra música tiene muchos de esos elementos. A la iglesia la gente va por el culto, no por la música. Uno se aproxima mucho a quien toca con él, no existe una presión, nadie va a ser recriminado por equivocarse. Eso hace más fácil nuestro trabajo como banda. No tenemos esa preocupación de equivocarnos. Estamos allí sintiendo la música, en vez de preocuparnos. Era maravilloso tocar en la iglesia: canciones de 15 minutos y las personas juntas, bailando.”

          Curioso detalle, el de Kings Of Leon como adeptos a las músicas de color. “Es nuestro tipo de música, el gospel; parece los Rolling Stones con un cantante diferente en cada canción,” apunta Caleb. Nathan insiste: “No desistimos de nuestra música; estaba con nosotros todo el tiempo. Pero que conste que Aretha Franklin era miembro de la Iglesia y Al Green también. No queremos que nos vean como una banda de iglesia, pero no tenemos miedo de admitir que nuestras influencias tienen mucho que ver con nuestro pasado. Ahí descubrimos la libertad de ver la religión de la manera que nos pareció mejor. Fue cuando  profundizamos más en Led Zeppelin, los Stones, Tom Petty… Cuando oigo a los White Stripes me sorprendo porque pienso que podemos hacer eso, y, tal vez, hacerlo bien.”

         No todo es religiosidad. También hay experiencias mucho más terrenas en su música. “Molly’s Chambers” trata de una joven de las que, si aparece en tu vida, no puedes dejarla pasar. Ellas pueden complicar tu vida, mas vale la pena. La música intenta reproducir el sentimiento de como ella te puede,” dice Nathan. “Wasted Time” habla de las personas que intentan ser lo que no son, y “Wicker Chair” va de ver a alguien autodestruirse, sabiendo que no se puede hacer nada al respecto. Es algo melancólico. “Holly Roller Novocaine” es nuestra canción más personal.”

         ¿Y cuál es su interés al componer o grabar discos? “No pensamos en lo que va quedar en el oído de las personas,” dice Nathan. “No es eso. Nos preguntamos cuál es la mejor manera de poner lo que sentimos en la canción.” Caleb añade: “Nuestro interés es grabar discos. Si ves una buena película, oyes canciones lentas y rápidas. Si la película es mala, todas las canciones serán rápidas. Si la película es exagerada, todas serán lentas. Quiero que nuestros discos sean como buenas bandas sonoras: quiero que esté todo allí, todas las partes de la vida.”

          Además de serlo, se sienten diferentes. “Hoy en día, muchos artistas muestran su alegría durante todo el disco o lloran todo el tiempo. No somos así. Nos gustan las variaciones,” asegura Nathan. Caleb lo corrobora:  “Somos diferentes de la mayoría de las personas. Éramos muy pobres, nunca tuvimos nada. No somos nada arrogantes, somos normales, con los pies en el suelo. Hay pastores y adictos al crack en nuestra familia.”

Xavier Valiño

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