CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON GRADO 33

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON GRADO 33

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2003 


Grado 33, el cuarto hombre

         Juan Carlos Ordóñez tiene un pasado tras de sí. Primero Prozack, con el que se abrieron las puertas a la electrónica hecha en Galicia. Después Gauss, su proyecto más minimalista. Y, para rematar la faena, Radio, aventura que compartió con Coco y Mario, de Silvania. 

         Se cansó de esos sonidos, y miró hacia el pop, especialmente el de los 80. Un buen día conoció a Alexandra Cabral y se planteó una nueva vida. Como Grado 33 editó una primera maqueta, que ya aventuraba lo que venía detrás. 

         El sello Autoreverse, que dirigen Aldo Linares -reputado crítico de, entre otros, Rock de Lux- y Elena Cabrera -responsable del periódico del Festival Internacional de Benicassim- decidió editarles su primer disco, Ya se oculta el sol. Con él, Juan Carlos Ordóñez se consolida como la figura más importante de la escena electrónica que haya dado Galicia.        

¿Por qué se produce en este momento concreto tu viraje hacia el pop?

– Porque vengo de ahí. Porque es lo que escuchaba en mi casa cuando tenía doce años. Escuchaba los discos de mis hermanos mayores; eso me ha influido mucho. Uno de ellos era punk, pero de los de verdad, escuchaba The Clash, Ramones, Desechables, Parálisis Permanente… Mi otro hermano era new romantic, iba maquillado y usaba abrigos largos. Escuchaba Mecano, OMD… Todo eso te marca. De adolescente descubrí a Cocteau Twins y todo lo de 4AD, a New Order, Décima Víctima, La Dama Se Esconde. Todo eso era muy emocionante. Ya desde pequeño coqueteaba y jugaba con cajas de ritmo, así surgió todo lo demás. Si te fijas, el primer disco de Prozack, que sonaba a bacalao, está dedicado a Eduardo Benavente, y el segundo, ya mucho más abstracto, se llama Tan Lejos, como la hermosa canción de Décima Víctima. 

Es curioso que coincida con el de Ciëlo y Humanoid, ¿no te parece?

– Bueno, en mi caso han sido muchos años de experimentación y ruido. Había que hacer algo más cálido. Me acuerdo de varias y sudorosas sesiones de techno en el 97, 98… De repente, en medio de toda la abstracción, sonaba “Just Can’t Get Enough” de Depeche Mode y la gente se volvía histérica. Es algo que se veía venir. De todos modos, ni Ciëlo ni yo tenemos nada que ver con Humanoid. 

¿De dónde viene Alexandra? ¿Cómo la encontraste?

– Solíamos encontrarnos en afters de Vigo. Ella iba a esos sitios con sólo dieciséis años, iba con unas pintas que nadie entendía, como sacada de otra época. 

¿Tiene algo que ver lo de Grado 33 con una antigua canción de Gabinete Caligari? Hay también una estructura similar en “Náufrago” a “Cuatro Rosas”¿Qué te parece el símil?

– Totalmente. Sí, ya me han dicho que “Náufrago”se parece un poco a “Cuatro Rosas”, pero juro que es purísima coincidencia, porque las canciones que más me gustan de Gabinete Caligari son “Golpes”, “Grado 33” y “Obediencia”. De todos modos, no me molesta en absoluto la comparación. Creo que lo que hace recordar a “Cuatro Rosas” es que ambas comienzan por “Hay…”, pero luego no tienen nada que ver. 

¿Ha cambiado tu forma de componer ahora?

– Sí, un poco, pues ya no busco tanto la textura, la experimentación… Ahora busco, más bien, la canción, hay que hacer textos… 

¿Influye en las canciones tu trabajo pinchando en un local?

– Influye en la medida en que lo que pones es lo que te gusta, evidentemente. De todos modos, no pincho en ningún local y jamás he sido DJ, pues nunca me ha interesado, lo que no quita que, cuando me llamen y me apetezca, ponga cuatro discos en algún lado. Pero profesionalmente, jamás. 

¿Cómo ves la escena electrónica gallega?

– No la veo porque no existe ninguna escena. Lo único bueno es que el Vademécum de Vigo sigue con su buen gusto a la hora de programar conciertos. Igual hay alguien que hace cosas, pero si te digo la verdad, estoy totalmente desconectado. 

¿Y la portuguesa? ¿Por qué crees que están más avanzados en este aspecto?

– Horrorosa. Detesto el house, por lo tanto detesto salir por Portugal. De Portugal me quedo con su luz y la belleza de sus pueblos y ciudades. 

¿Crees que tu trabajo se daría mejor a conocer si vivieras en otro sitio?

– No. Los medios y vías de la música alternativa en este país son los mismos para todos. 

¿Vas a recuperar en algún momento los proyectos de Prozack, Radio o Gauss?

– De Gauss se ha quedado un disco maravilloso sin publicar. Lleva cinco años hecho y de algún modo quiero sacarlo. Por lo demás, no creo. Quiero reinventarme. 

Xavier Valiño

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