BUSTED

Busted, punk-pop resultón

Si construyéramos una máquina del tiempo, como las de las películas, y viajáramos hacia atrás, digamos un año y medio, a la primavera de 2002, no tendríamos ni idea de qué estaba pasando. Decir que la llegada de Busted a la escena musical fue inesperada no es del todo cierto, pero sí lo es decir que en poco más de un año James Bourne, Matt Willis y Charlie Simpson han encontrado su lugar.

Su álbum de debut fue un éxito y de él salieron cuatro singles a las listas y una gira con los conciertos vendidos. Sin apenas tiempo para respirar, en noviembre se publicaba en Gran Bretaña “Crashed The Wedding”, el primer single procedente de su segundo álbum, A Present For Everyone. “Los fans de “What I Go To School For” y “Year 3000” encontrarán canciones como “Air Hostess” y “She Wants To Be Me” donde podrán apreciar la vertiente más divertida, más infecciosa y más boyante de Busted, mientras que aquellos que prefieran “Without You” y los momentos más dramáticos del primer álbum, verán algo parecido en canciones más clásicas como “3 am” y “Why”, reconoce James.

Con estas dos facetas del grupo, Busted vienen a demostrar que nunca han sido una banda pop convencional. Desde el lanzamiento de “What I Go To School For” ya empezaron a dejar claro que la música desechable no tiene que ser carente de significado para ser clasificada como pop. “El pop es una forma de arte por derecho propio y la música nunca debería ser una prolongación del corte de pelo y las sesiones de fotos,” señala Matt.

A propósito de A Present For Everyone, James dice: “Todavía nos encanta nuestro primer disco pero, esta vez, le hemos dado una nueva marcha a nuestra forma de escribir canciones. Hemos estado escribiendo en grupo, en parejas y también de forma individual, y ahora hemos reunido los resultados y sabemos que éste es el segundo álbum perfecto para Busted.”

Y, mientras la mayor parte de A Present For Everyone sorprende por sus canciones, llama la atención también por el elenco de nombres que lleva detrás. “Están gente como Guy Chambers (Britney Spears, Robbie Williams), The Matrix (Avril Lavigne), además de los compositores menos conocidos como Will Simpson, Tom Fletcher (de nuestros compañeros de sello McFly), y Michael Raphael de la banda de rock de culto de EEUU Neve,” afirma Charlie. “Escribimos el álbum cuando estábamos de gira en primavera,” continúa Charlie. “Fue un período muy extraño: nos bajábamos del escenario y nos poníamos a trabajar en las canciones hasta el amanecer, dormíamos durante el día, luego dábamos un nuevo concierto y el ciclo se repetía de nuevo.”

Parece que la adrenalina les otorgó un ingrediente mágico, y Matt explica que “los extraños arreglos que presenta el disco, dejan claro que su diversidad y su intensidad no son simplemente el producto de unas sesiones de ensayo donde las ideas vienen del aire.”

Aunque pueda parecer que el ascenso de la banda a la fama se ha producido de la noche a la mañana, la historia de Busted es bastante larga ya. Matt y James empezaron a componer música juntos a comienzos de 2001. A medida que los objetivos de la pareja empezaban a tomar forma, pusieron un anuncio para buscar a un tercer miembro y cuando Charlie vio aquel anuncio una tarde en el NME, y contestó, la formación se completó. Poco después el trío estaba grabando maquetas en un estudio cutre y con goteras en Londres.

La banda firmó su contrato a comienzos de 2002 y se dieron a conocer al mundo en agosto con un concierto especial en Londres. En septiembre publicaron “What I Go To School For” y empezaron a parecer en publicaciones de todo tipo.

Después, con el lanzamiento de su primer álbum, Busted fueron objeto de nuevos artículos y reportajes favorables. La posterior gira de Busted no iba a ser convencional, y el público (adolescentes, con una respetable sección de adultos entre sus espectadores) se encontró un espectáculo pop diferente a todo lo que habían visto con anterioridad. “No había cambios de atuendo, no había bailarines detrás de nosotros, ni efectos especiales, ni nada semejante a cualquier espectáculo pop: sólo nosotros y una sucesión de melodías que nos daban personalidad propia en sus actuaciones en directo,” asegura Matt.

Algo después, durante ese verano, mientras la banda tocaba en el último piso de la tienda de discos Virgin en Londres. y su primer libro se convertía en algo constante en la lista de ventas, se publicaba “Sleeping With The Lights On”, la cuarta y última canción que se iba a extraer de Busted. “Fue la primera canción que James y yo habíamos escrito juntos, en la casa de James,” reconoce Matt.

“Después miramos hacia adelante y empezamos a grabar el segundo álbum.” En un mundo donde tratar al público pop con el respeto que merece y vender discos sin embargar tus propias creencias musicales es poco menos que pisar territorio alienígena, Busted pisan ya en tierra de extraterrestres. 

Xavier Valiño

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