BOB MARLEY

Bob Marley, la voz de los desheredados

Legend, The Best of Bob Marley (Sound and Vision, CD + DVD

            Más de veinte años después de su muerte, se puede afirmar que Bob Marley le dio al mundo una música más que brillante y evocativa. Su trayectoria se extendió a lo largo de dos décadas y, aún hoy, permanece imperecedera y universal. A pulso, Bob Marley & The Wailers se ganaron la fibra sensible de nuestras vidas. 

            “Se ha hecho un lugar al lado de James Brown y Sly Stone como una influencia definitiva en el rhythm & blues”, escribió un día el crítico Timothy White, autor de, tal vez, la biografía más aclamada de Bob Marley, Catch A Fire. Le faltó decir que su influencia se extendió a toda la música popular compuesta desde su aparición, aunque ya había cierto grado de reconocimiento en la afirmación que la acompañaba: “Su música era puro rock, en el sentido de que era una expresión pública de una verdad privada”. 

            Para comprender bien el fenómeno que convulsionó la música popular, es necesario tener en cuenta las raíces de su leyenda: Bob Marley, la primera superestrella del Tercer Mundo, fue uno de los intérpretes más carismáticos y estimulantes de nuestro tiempo. Además, sus canciones sólo podían haber salido de un lugar: la cultura de las calles de Jamaica.

            Los días de la esclavitud son aún un recuerdo vivo en la isla. Han impregnado la misma esencia de la cultura jamaicana, desde las plantaciones de mediados del siglo diecinueve hasta nuestros tiempos. Aunque la esclavitud fue abolida en 1834, los africanos y sus descendientes desarrollaron su propia cultura mezclando sus recordadas tradiciones africanas con las costumbres de los británicos. 

            Esa cultura híbrida tenía, también, paralelismos con la emergente sociedad negra de los Estados Unidos, aunque en Jamaica, como comunidad eminentemente rural que no disfrutaba de la industrialización de sus vecinos del Norte, se expandieron mejor sus raíces africanas. 

            Y toda esa esencia tuvo reflejo en la vida de Bob Marley, de una forma más evidente que en el resto de la población de la isla. Por una parte, sus orígenes: era hijo de una joven nacida en Jamaica y de un militar británico destinado en la isla. Además, al establecerse en la capìtal, Kingston, en busca de su oportunidad en el mundo de la música, no dejaba de sintonizar, junto a su colega Bunny Livingston, emisoras norteamericanas, en especial, una de Nueva Orleans en la que sonaban continuamente Ray Charles, Fats Domino o Curtis Mayfield.

             Los años 60 fueron los de la explosión del ska y el rock steady, de los que Bob Marley se convirtió en uno de los máximos exponentes en Jamaica, tal y como documenta la doble recopilación Natty Rebel (Dock) recién editada, que comprende una época fértil en su colaboración con Bunny Livingston y Peter Tosh. 

            Pero fue Chris Blackwell, otro jamaicano de raíces británicas, quien, al reubicar su sello Island en Londres, le ofreció a Bob Marley & The Wailers un contrato discográfico y quien contribuyó, junto al propio grupo, a sentar las bases del reggae, al regrabar su primer disco de lanzamiento internacional, Catch A Fire. Curiosamente hasta hace dos años la grabación original había permanecido en el anonimato. 

            Con la nueva campaña de relanzamiento de los discos de Bob Marley, la edición doble de aquel álbum permitió aún hace poco comparar ambas versiones. Ahora se publica Legend, puede que el disco más vendido de Marley por ser el primero de los recopilatorios que se editó en su momento. 

             La novedad es el formato: un doble compacto incluyendo, por una parte, el disco original, y, por otra, las remezclas de sus grandes canciones en el segundo disco. Pero además, en el mismo lote, se incluye un imprescindible DVD con 13 vídeos, un documental sobre la vida y obra de Bob Marley titulado Time Will Tell, de 90 minutos, y otros diez vídeos extra. 

            El pretexto es lo de menos, porque sus canciones siguen gozando del aprecio popular. Bob Marley le dio a los pobres voz en el campo internacional de las ideas. Su mensaje era que el individuo tiene una dignidad intrínseca a su persona y siempre la tendrá. 

            Mientras tanto, gracias a los políticos en los que Bob Marley nunca confió, los habitantes de los suburbios de Kingston –y tantas otras partes del mundo- consiguen apenas sobrevivir en unas vecindades mucho más horrendas que aquellas que él mismo conoció. Así que cuando estos desheredados cantan con su música y piden otro Bob Marley, no están pidiendo otra superestrella musical u otro candidato a la Orden del Mérito. 

            Lo único que buscan es un espíritu similar, de la clase de los que creen, como Bob Marley proclamó, que “la gente más inteligente es la gente más pobre”. Quieren un líder que no persiga el poder en una campaña política, sino que tenga la integridad para seguir hasta el final su auténtico destino. Necesitan una persona con el coraje de actuar con esperanza, un modelo del que su propia voz sea el espejo de su consciencia. Y si algún día esa persona llega, él será el próximo Bob Marley. 

Xavier Valiño

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