BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB

Black Rebel Motorcycle Club, ¿qué pasó con mi rock’n’roll?

 

 

            Peter Haynes -guitarrista y vocalista- creció en una pequeña granja en Minnesota. Nick Jago -batería- pasó su infancia en Devon en Inglaterra. Robert Turner -bajista-, por su parte, creció en medio de los bosques de las montañas de Santa Cruz, donde vivía con su padre Michael Been, antiguo líder del grupo de los 80 The Call y hoy en día el temible ingeniero de sonido de los Black Rebel Motorcycle Club.

Su primer disco, BRMC, fue un éxito al aparecer en el momento justo reivindicando el rock’n’roll crudo. Ahora Take Them On, On Their Own, su segundo álbum, es, por una parte, un grito de llamamiento y, por otra, una definición de lo que la banda ha tenido que hacer desde que empezaron en 1998.

Tengo entendido que hay una maqueta primeriza del grupo. ¿Qué es lo que contiene?

         – Había varias canciones en ella, en concreto 13, de cuando nos llamábamos The Elements. Algunas son diferentes de las que luego aparecieron en nuestros discos. Las que aparecieron en el primer álbum son, en buena parte, las canciones de aquella maqueta, aunque remezcladas. Lo que no creo es que las que se quedaron fuera sean reeditadas. 

¿Cómo veis ahora vuestro primer álbum?

– Cuando grabamos ese álbum, el ritmo de nuestras vidas era mortalmente lento. Ahora, cuando lo escuchamos, no nos parece que emane mucha vida. Es un gran disco, pero quizá se podía haber beneficiado de nuestras salidas de vez en cuando mientras lo hacíamos… 

¿Qué buscabais para el segundo disco Take Them On, On Your Own?

– Éramos muy conscientes de que el contenido de la música ya no se discutía. ¿Qué es lo que la mayoría de la música le aporta a la gente, aparte de una buena sensación? Queríamos saber dónde estaba la sustancia. Lo que hace que un grupo sea grande y dure no es su aspecto ni su forma de actuar, sino lo que tiene que decir. Tenía que ser un disco firme, de rock’n’roll propulsivo con tiempos más rápidos y sin grasa. Pusimos mucha alma en este disco, y queremos que se tome con toda seriedad. 

¿Cómo surgen las canciones del grupo? ¿Se inspiran en algo en concreto?

         – La verdad es que surgen del subconsciente, sin más. Nos metemos en el estudio y ahí se les da la forma definitiva. Lo que sí hay es la idea de hacer como los grupos de antes, tocando en el estudio, demostrar que hoy en día se pueden hacer así las cosas. Cuando aparecimos nos daba la impresión de que mucha de la música que había se trataba de presionar un botón, salía la música que se había preparado, se pulsaba otro botón para acabar y ya está. Era todo precocinado, nada como antes, nada como músicos de verdad haciendo su música, escribiendo sus propias canciones. 

Por suerte, ya nada es igual que hace unos tres años.

         – Sí, todo ha cambiado un tanto últimamente, ¿no? Coincidimos una serie de grupos con las mismas ideas. 

Sabemos bien cuál es la reacción de la gente en Europa a vuestra música, pero no en los EEUU.

         – La reacción es bastante buena hasta ahora, aunque todavía se están intentando hacer a la idea de qué vamos. Lo nuestro hay que escucharlo tres o cuatro veces antes de hacerte con ello, y, además, no es música fácil, ni tampoco algo a lo que están acostumbrados, así que va a llevar un cierto tiempo. 

¿Veis las diferencias en cuanto a repercusión con otras partes del mundo?

         – En nuestro caso nos hemos encontrado con que los escoceses se vuelven locos en nuestros conciertos y en Japón también. A cada lugar que vamos, la respuesta es diferente. En España, por ejemplo, la respuesta de la gente es muy cálida, muy apasionada. 

Una de las mejores cualidades de vuestras canciones es cómo fundís la melodía y las guitarras poderosas, algo que no es muy habitual.

         – Es como el sonido que tenemos en nuestras cabezas. Lo cierto es que aún escuchamos más ruido en ellas. Nos gusta la tensión entre las voces suaves y la música muy alta. Es una dicotomía que, aunque parezca increíble, funciona. Es algo que el oído agradece. 

Otra de las virtudes es que habéis asimilado influencias tanto de grupos británicos como americanos. Últimamente parecía que ambas estaban bastante separadas.

         – Se trata sólo de música, buena música, y no importa lo más mínimo de dónde venga. Vale la pena tomar influencia de cualquier cosa que haya sido buena en el pasado. 

Jim Reid de Jesus & Mary Chain y Noel Gallagher de Oasis han hablado bien del grupo. Habéis girado con The Strokes o The Dandy Warhols. ¿Qué tal la relación con todos ellos?

         – Todos sonamos diferentes. Pero, al mismo tiempo, todos tocamos instrumentos, así que podemos identificarnos a ese nivel. 

¿Qué intención final tienen las canciones de Black Rebel Motorcycle Club?

– Todo el jodido sentido del arte es cuestionarse qué está pasando. Ése es el propósito del arte y los artistas tienen todo el derecho del mundo a hacer eso. 

Por último, ¿habéis logrado ya todo lo que queríais cuándo empezasteis? ¿Qué os falta?

           Nada. Nada más. Si acaso, grabar otro disco y dar más conciertos.

Xavier Valiño

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