BILLY BRAGG: Amor y justicia

BILLY BRAGG: Amor y justicia

Mr. Love & Justice (Cooking Vinyl-Discmedi)

 

No estamos en los 80, así que el ritmo de edición de discos por parte del Sr. Bragg ya no es el de antes. Él mismo reconocía en esta revista que no puede permitirse cantar como antes, porque su voz se resiente mucho más. No son los mismos tiempos y, aunque el sonido le deba más a una hipotética segunda etapa que inició en los 90 -con más instrumentos, alternando baladas con canciones con algo más de energía-, al menos en los textos Billy Bragg sigue siendo el mismo de -casi- siempre.

 

Para empezar, no hay más que ver la lista de colaboradores, entre los que está su eterno camarada Wiggy, quien, aunque sólo aparezca acreditado como autor de parte de las fotos, seguro que hizo algo más que servir los cafés en el estudio. También sigue a su lado, como en los últimos años, Ian McLagan, el legendario teclista de los Faces, la primera banda que empujó al entonces joven Bragg a querer componer canciones. Y, además, Robert Wyatt le acompaña en “I Keep Faith”, la balada que abre el disco y que remite directamente a sus mejores temas de finales de los 80, después de que se lo encontrara casualmente, 20 años después, paseando en su silla de ruedas cerca del estudio donde Bragg estaba grabando este disco el año pasado, al salir a hacer unas compras.

 

Seis años han pasado desde su último disco en estudio, England Half English. Parece ser que la escritura del libro El patriota progresivo, aún sin traducción al castellano, lo tuvo ocupado bastante tiempo, invirtiendo en él los meses que le debería haber llevado la continuación de aquel disco. Además, estaba sin canciones. Pero la invitación a participar el año pasado en el Festival South By Southwest actuó de revulsivo. Tras abandonar el escenario, se puso a componer, escribiendo más de la mitad de este nuevo disco de un tirón.

 

The Blokes, su banda de los últimos tiempos, no participaron en la composición de los temas como en su anterior disco, con lo que se trata de un disco más personal, pero sí que contribuyen a darle al álbum ese aire de country-soul relajado que en pocos momentos se rompe. Ahora ya no hay lugar para los himnos de revuelta juveniles y sí para las reflexiones de un hombre maduro que este año cumple los 50 y que hace 25 años dio su primer concierto en solitario -como telonero de unos olvidados The Sensible Jerseys-.

 

 

 

Ahora, el bardo de Barking es un hombre familiar que vive en una casona en la costa. Sin embargo al titular el álbum Mr. Love & Justice no hace más que reafirmar sus principios. Algo así como el ‘socialismo del corazón’ que él nos legó en “Upfield” para que fuera más fácil ubicarlo con una sola idea; o, también, como esa ‘compasión’ a partir de la cual articula últimamente su discurso, desde el momento en el que el Muro se vino abajo.

 

En pocos momentos se rompe esa calma, que documenta aun mejor la edición limitada del disco con las versiones acústicas de todas las canciones. “I Almost Killed You”, “The Beach Is Free” o “Something Happened” -en la que se nota que The Smiths fueron otro de sus grupos de referencia cuando estaba encontrando su camino- son esas excepciones, con escasos momentos para acordarse de su vena política (“O Freedom” o “The Johnny Carcinogenic Show”). Junto a ellos, Bragg ha tenido tiempo para parir uno de esos cortes que todos pueden corear: “Sing Their Souls Back Home”. Por lo demás, dominan esas canciones lentas que tan bien le salen últimamente: “I Keep Faith”, “You Make Me Brave”, en la onda del mejor y más reposado Weller de sus inicios, o “Mr. Love & Justice”. Pero aún le falta algo para llegar a lo que Nick Lowe tan bien viene haciendo en los últimos tiempos. Puede que sólo unos años más.

 

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