BART DAVENPORT

Bart Davenport, el juego más dulce

 

         En estos días, el que fuera líder de The Loved Ones y The Kinetics está de gira por aquí. Bart Davenport presenta su segundo disco, Game Preserve, este jueves 21 en La Casa de Arriba de Vigo, el viernes 22 en Clan de Xinzo de Limia, el sábado 23 en Minimoog de Caldas de Reis, el domingo 24 en Barriga Verde de Lalín, el lunes 25 en A Reixa de Santiago, el viernes 29 en Marrucho de Baiona y el domingo 31 en Vinilo de O Grove. 

¿Cómo es que pareces tan influenciado por lo que se hizo en los 70?

– Los 70 fueron mi niñez. Crecí escuchando esos sonidos en la radio: Al Stewart, Seals & Crofts, Steely Dan, etc. Cuando tenía 16 años, era un revivalista mod que estaba muy metido en lo de los años 60. 

¿Estás interesado en lo que se hace hoy?

– Me gusta mucha de la música actual. Ahora mismo mis favoritos son Lovely Luna, The Cuts, Call & Response y Feist. 

¿Qué queda de The Loved Ones y The Kinetics en tu trabajo en solitario?

– Xan McCurdy y John Kent de The Loved Ones tocaron en mi segundo disco en solitario. Y Jon Erickson de The Kinetics es el productor y, a veces, toca el bajo en todos mis discos. Así que, naturalmente, hay algo de la misma magia en el estudio. Pero cuando hago una gira como ésta por España, toco solo y mi guitarra es diferente de la de mi guitarrista, Xan. Él es más salvaje y le gusta tocar fuerte, y mi estilo es más tranquilo. Yo provengo más de la bossa Nova y del folk británico. 

¿Es cierto que compusiste “The Sweetest Game” en España hace unos años?

– Sí, la escribí en mi habitación de hotel en Madrid en 1997. Fue cuando The Kinetics tocamos dos semanas en el Chesterfield Cafe. Estaba mirando la televisión sin sonido y escribiendo de lo que veía en la pantalla; la mayoría eran corridas de toros y partidos de fútbol. La canción era demasiado suave para The Kinetics, pero se ha convertido en una de mis mejores canciones en solitario. La otra noche, mientras la tocaba, retrocedí a aquel momento en el 97 y me pareció que estaba ido. 

¿Y es cierto que “Euphoria Or Everyone On Earth Is So Beautiful, Even You” fue compuesta sobre el pintor Jackson Pollock después de que vieras la película sobre su vida dirigida por Ed Harris, The Third Miracle?

– No exactamente. Lo que sí es que la forma en la que me enfrenté al texto estaba basada en parte de sus pinturas. Pero la canción habla de mí y de cualquier otra persona. Y también tiene algo de Robyn Miller, el cantante de The Peels. 

Esta canción recuerda a Van Morrison, pero también a Phil Lynott, el líder de Thin Lizzy, en solitario, como su canción “Old Town”

– Totalmente. ¡Me encanta la voz de Phil Lynott! 

Si uno lee comentarios de tus discos, se encuentra con nombres como Burt Bacharach, Crosby, Stills, Nash & Young, The Rascals, Georgie Fame, Joni Mitchell, Humble Pie, The Faces, Sly and the Family Stone, James Taylor, Al Green, Gerry Rafferty, George Harrison, Bread, Badfinger, Pretty Things, Joe Cocker… ¿Te sientes cómodo con las comparaciones?

– Sí. ¡Especialmente con Jerry Rafferty! 

Y, por supuesto, Paul McCartney. ¿Cómo es que estás obsesionado con él?

– Crecí, como un buen montón de gente, con The Beatles. Paul McCartney es mi cantante favorito. También me gustan mucho Arthur Lee, el cantante de Love, y Gil Scott Heron. 

Tu disco es mucho más variado que lo que hacen la mayoría de los artistas de hoy.

– Sí, es más ecléctico que la mayoría de los discos que se publican en la actualidad. Creo que si hubiera editado mi disco en 1970, no se consideraría ecléctico, porque los artistas pop tomaban entonces elementos de fuentes mucho más diversas. Mira el disco blando de The Beatles. Hoy, artistas como The White Stripes hacen discos en los que todas las canciones suenan igual. 

¿Cuál es la reacción en los Estados Unidos y en Europa a tu música?

– Creo que en los Estados Unidos la gente que me ha oído empieza a comprenderme y valorarme. Pero tal vez los europeos entiendan mejor este tipo de música que los americanos. 

Esta gira por Galicia, ¿cómo será y quién estará contigo?

– Debo confesar que no tengo ni idea. Como te dije antes, estoy yo solo en el escenario. Lo único que puedo comentar es que estuve ya en Bilbao… ¡y fue fantástico!

Xavier Valiño

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