BART DAVENPORT

Bart Davenport, salvando el mundo con guitarras

 

 

 

 

 

Su madre tenía especial predilección por el folk británico y su padre no dejaba de viajar por su trabajo en una tienda de discos y como ávido coleccionista, al tiempo que tocaba blues en las noches de Oakland, Richmond. No es de extrañar, pues, que Bart Davenport aparezca en la portada de su nuevo álbum Physical World (que presenta en abril y mayo por primera vez con banda en España) como un superhéroe animado más interesado ​​en cambiar la cuerda de su guitarra que en salvar al mundo de las fuerzas del mal. “Me gusta tu interpretación”, dice, “pero, ¿no vamos a salvar al mundo con las guitarras?” 

 

 

Te has mudado a Los Ángeles. ¿Por qué? ¿Fue antes de formar la banda allí?

 

– San Francisco es una ciudad fantástica, pero necesitaba estar en un nuevo ambiente. En Los Ángeles la constante exposición a la luz solar engendra una especie de optimismo, el que se oye en una melodía de Burt Bacharach. Aquí conduzco viendo palmeras, camiones que transportan tacos, gente con gafas de sol en todas partes. En el coche pincho a menudo a Bacharach, Arthur Lee o Harold Budd y, por la noche, la banda sonora de Repo Man. Sí, formé el grupo un par de meses después de mudarme a Los Ángeles pero ya conocía a casi todo el mundo: Jessica Espeleta ya había tocado el bajo conmigo en la gira de Palaces, Nathan Shafer escribió la canción “LA Girls” y a Wayne Faler, un nuevo amigo, lo conocí a través de Jessica.

 
Supongo que sentirías la influencia del lugar como para que acabara empapando tus nuevas canciones.

– Sí. Las luces del horizonte de la ciudad, la soledad, los grandes espacios, las posibilidades, la Calle 110, la 10, la 2, la 5, Sunset Boulevard, Atwater Village, Highland Park… El tráfico se mueve lentamente durante el día y rápidamente por la noche. Es perfecto para pararse y pensar en las cosas o, también, acelerarse y ponerse en movimiento. Hay suficiente espacio para hacer lo que quieras. Es una especie de paraíso solitario donde cada individuo debe decidir su propio destino. Es un lugar donde puedes perderte o encontrarte. Se puede escuchar en las canciones. Todo es real y todo está aquí en Los Ángeles.

 
¿Cómo contribuyó el resto de la banda a las canciones, la composición o los arreglos? Las guitarras brillan realmente.

– Ensayamos y arreglamos muchas de las canciones juntos y luego hicimos varios conciertos antes de entrar en el estudio de grabación, así que todo el mundo ya sabía lo que tenía que hacer. Buena parte de los riffs de guitarra fueron creados por Wayne. Es un sonido estridente como en los años 80, algo nuevo para mí. Él usa un efecto de coro en estéreo, que es algo que se escucha en los discos de su banda favorita, The Church. Además, también se escucha mi guitarra, así que hay un buen montón de guitarras. Luke Top, el productor, también aportó lo suyo en arreglos y sonido.


Tras los proyectos Incarnations y Honeycut, parece una vuelta a tus primeros discos en solitario.

– Yo diría que llega más atrás que mis primeros discos en solitario. En esta ocasión di rienda suelta a algunas de mis primeras influencias, lo que escuchaba en el Instituto. Ya sabes, Style Council, The Three O’Clock, esa combinación de los 60 y 80.

 

 

 

 

 
Tu voz alcanza diferentes niveles, como en “Fuck Fame”, por ejemplo. ¿Cuánto aprendizaje requiere eso? ¿Trabajas para mejorar tus habilidades y tu voz o buscas sonidos originales?

– Solo hago una canción cada vez e intento aquello que instintivamente parece adecuado para cada una. Escribo letras que tienen que ser interpretadas, transmitidas, casi actuadas. Creo que me voy alejando del sonido twee de mis canciones en solitario anteriores y que escribo cosas más audaces, supongo. Cada vez que compongo una canción hago un ejercicio de aprendizaje. Como músico, creo que siempre hay espacio para mejorar.


Terminas el álbum con la frase “¡Ya he tenido suficiente!”. ¿Por qué la elegiste? ¿De qué estás harto?

– Eso prueba que en realidad has escuchado el disco. ¡Gracias! Ja, ja. Ya he tenido suficiente de sentirme jodido y desquiciado. Estoy deseando que llegue el momento en el que las cosas hayan cambiado.

 
Estos años me has comentado que te gustan grupos como Lovely Luna, The Cuts, Call & Response, Feist, Dungen, The Moore Brothers… ¿Alguna incorporación reciente a esta lista?

– Me encanta Nedelle Torrisi. Otro de mis favoritos es Sam Flax. Son amigos míos, pero también creo que están haciendo alguna de la mejor música de ahora mismo.

 
¿Qué escuchabas mientras componías y grababas este álbum?

– Ponía una y otra vez cosas como Prefab Sprout, The Cleaners From Venus o Scott Walker.

 
¿Cómo te ha ido en la música en los últimos años? ¿Te resulta un negocio diferente? ¿Es más difícil grabar o tocar en vivo?

– Cuanto mayor me hago, más cuentas tengo que pagar. Vivo en Estados Unidos, donde el dinero es el rey. Me resulta cada vez más difícil sobrevivir como artista en este sistema. Podría decir que se me hace más difícil financieramente. Sin embargo, musicalmente es más fácil porque soy un veterano. Tengo años y años de práctica. Así que, en cierto modo, es más sencillo coger una guitarra, levantarse y cantar delante del público. Cuando entro en el estudio para grabar, tengo más ideas acerca de lo que quiero lograr.


¿Cuál es el mayor orgullo que has sentido en tu carrera?

– Ser semi-popular en España.

 

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