ALONE WITH CHRISSIE HYNDE

Alone with Chrissie Hynde, las confidencias de una solitaria

 

 

Alone (Sola) es el título del hasta ahora último disco de The Pretenders, editado hace casi dos años. Y Alone with Chrissie Hynde es el último lanzamiento relacionado con la banda, un DVD que contiene una hora y media de lo que podríamos calificar como un documental, aunque no se acoge al relato biográfico al uso, que para eso ya está la autobiografía que Hynde publicó en 2016, A todo riesgo (2016).

 

Para empezar, lo que descubrimos es que el título del álbum y del DVD tienen un sentido que puede que se nos escapase si no se conoce el carácter indomable de Hynde, perfectamente retratado en esta película: a estas alturas de la vida, la cantante de Akron prefiere estar aislada, tener un lugar para pintar y disfrutar de la soledad, y ahí están sendos pisos en París y Londres que aparecen en varias secuencias, pequeños pero suficientes para hacer lo que le venga en gana sin que nadie la moleste.

 

Esa forma de desconectar de su existencia al frente de The Pretenders, de sus conciertos, de las horas de espera interminables en las giras y del trato con los seguidores, encuentra también una vía de escape en sus paseos por los parques de las grandes ciudades o, curiosamente, por los cementerios, que, según ella, son los sitios a los que menos afecta el deterioro ocasionado por la intervención humana y el lugar perfecto para desconectar.

 

El director Alex Jones recoge también las escapadas de Hynde a tiendas parisinas en busca de ropa que le ayuden a mantener una imagen glamurosa de estrella del rock (sus pendientes son unas llaves, recuerdo de los años del punk), nos muestra las pinturas que ha ido haciendo en los últimos años, la vemos escuchando a Peter Tosh o Tim Buckley tranquilamente en su hogar, nos hace partícipes de sus bromas al escuchar por primera vez en el estudio su disco Alone con el productor Dan Auerbach o la sigue en su emocionante regreso a la casa y los lugares de su niñez y adolescencia en Akron, Ohio. Todas esas secuencias las combina con canciones recogidas de un concierto reciente en un pequeño local que se parece a aquel Cavern en el que The Beatles se hicieron un nombre en Liverpool.

 

Aunque en un par de ocasiones Hynde parece no tener nada que decir (cuando le inquiere un artista callejero, asegura que no tiene ninguna pregunta para él; no dice nada significativo en su paseo por un parque londinense), en la mayoría del metraje no deja de seguir dando datos personales que ni siquiera aparecían en su autobiografía, como que sus padres solo tenían dos discos, de Glen Miller y Julie London (Julie Is Her Name), así que la portada de este último fue lo que la hizo ser cantante; o que acaba de ver Sid & Nancy por primera vez recientemente, 35 años después de ser filmada, ya que se sentía muy ligada a sus protagonistas y quería poner distancia temporal por medio.

 

En otros momentos deja caer varias perlas, criticando la dictadura vegana (ella siempre ha sido vegetariana), despotricando contra el feminismo (muy buena la anécdota de una entrevista que hizo para el New Musical Express en 1973 a una feminista), explicando que detesta la palabra ‘empoderamiento’, reconociendo que aprecia a los timadores porque, asegura, la han timado muchas veces, o reconociendo que el terrorista norteamericano Unabomber fue profético al adelantarse en denunciar la desconexión de la raza humana antes de que aparecieran las redes sociales.

 

Si el documental –perfecto como complemento de sus memorias y como testimonio de su día a día, de su momento presente, de sus recuerdos y de las opiniones que ha ido forjando con los años– no fuese suficiente, este DVD recoge también un concierto de The Pretenders en el mejor momento de su carrera. Grabado y emitido por la televisión alemana el 17 de julio de 1981, justo entre su primer y segundo disco (que se editará un mes después), el rabioso y enérgico concierto cuenta con la formación original incluyendo al guitarrista James Honeyman-Scott y al bajista Peter Farndon, que fallecerían poco después a causa de sendas sobredosis.

 

 

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