AIR

Air, mar de Japón

 

Jean-Benoit Dunckel y Nicolas Godin son modernistas. Esto no significa que se paseen por las húmedas calles parisinas vistiendo parkas y escuchando a los Who. Air abrazan lo nuevo. Cada álbum es un paso alejándose del último y un viaje hacia otra cosa distinta. Su música es estimulante y simple con la mente libre, más allá del pop aunque resueltamente dentro de él, también.

 

Pocket Symphony es el cuarto álbum de estudio propiamente dicho y el que sigue al Talkie Walkie del 2004 (aunque si metes en el saco el Baricco City Reading, la banda sonora de Vírgenes Suicidas y su reciente colaboración con Charlotte Gainsbourg, 5:55, se podrían contar siete). Es también el cuarto álbum que hacen junto con el productor inglés Nigel Godrich, del que Nicolas dice: “Es tan güay que podría ser francés”.

 

Pocket Symphony es, a pesar de ser un paso marcado alejándose de las formas ortodoxas del pop, un regreso a algunos de los ambientes atmosféricos de Moon Safari. Nicolas lo pone así: “Este álbum es distinto. Decidimos volver al estilo de música de banda sonora, con más instrumentales y menos canciones”. “Cada vez más, intentamos alejarnos del sonido pop”, declara Jean-Benoit. “Supongo que estamos influenciados por compositores modernos como Philip Glass o incluso compositores clásicos de principios del siglo XX, como Ravel o Erik Satie. La forma en la que trabajamos es improvisar juntos. Es como magia porque, cada vez que escribimos una canción, siempre tenemos algo en común, como una nueva dirección o deseo. Siempre hay un deseo consciente de rechazar el álbum anterior”.

 

La diferencia más obvia con las grabaciones anteriores son las influencias del Este, más evidentes en el tema “One Hell Of A Party”, pero presentes en todo el conjunto. Cogiendo el tema que cerraba Talkie Walkie, “Alone In Kyoto”, como el catalizador -se pueden escuchar claras influencias del grupo pop británico Japan-, el dúo construyó Pocket Symphony en torno a este precedente. Nicolas se pasó un año aprendiendo a tocar instrumentos clásicos del Lejano Oriente, el koto y el shamisen, a través de un maestro Okinawa. “La encontramos a través de la embajada japonesa”, explica Nicolas. “Me llevó un año aprenderlos”. Y, según un inexpresivo Nicolas, fue su Musa (lo que en otro sitio se refiere a una novia) quien le persuadió de seguir esta dirección: “Estábamos en el Café de Flore en París. Estábamos borrachos y ella me dijo que deberíamos hacer algo vinculado con Japón y su cultura”.

 

A pesar de este enfoque orgánico, Air ha abrazado los goces de la tecnología moderna, viéndola como una herramienta más que como la camisa de fuerza en la que a menudo se convierte. “Ahora el ordenador es muy importante para nosotros”, reivindica Jean-Benoit. “Al principio estábamos totalmente en contra de este proceso porque queríamos utilizar sólo teclados analógicos. Pero cada vez más, tuvimos que admitir que no se puede hacer todo con los teclados analógicos. Además, en Francia tenemos un moderno centro de investigación llamado IRCAM dirigido por Pierre Boulez, el compositor, y están constantemente inventando nuevos plug-ins así que hemos estado tocando con ellos”.

 

Los añadidos más sorprendentes al canon de Air son las colaboraciones con Neil Hannon y Jarvis Cocker, aunque como explica la pareja esto no formaba parte de un gran plan. “Los conocimos cuando produjimos el álbum de Charlotte Gainsbourg, porque ellos escribían las letras”, cuenta Nicolas. “No fue algo como, “oh vamos a meter a gente, ¿a quién podemos incluir?”  Nos conocimos, había buen rollo y escribimos las canciones juntos”. 

 

También cuenta el papel del productor Nigel Godrich quien, según Nicolas, “nos ayuda a aceptar la simplicidad, de otra forma podríamos hacer las canciones demasiado complicadas”. Son estos detalles los que hacen que el álbum sea distinto, como los aromas ahumados de “Lapsang Suchong”. “Es extraño porque ahora tengo un estado de ánimo muy distinto”, dice riendo entre dientes Nicolas. “Ahora tengo de verdad ideas nuevas para otro álbum. Es bueno hacer cosas para librarse de ellas. Luego tienes espacio en tu mente para dar la bienvenida a ideas nuevas. Es como una limpieza”. O, como reivindica Jean-Benoit: “No se puede luchar contra el futuro”.

 

Repasemos ahora el disco tema por tema:

 

Space Maker:

Nicolas: Nos gustaba tener esta idea del álbum literalmente como una sinfonía de bolsillo (pocket symphony) así que te imaginas que vas a la ópera, se bajan las luces y entonces empieza esto. No es la mejor canción del álbum, pero es la mejor para empezarlo.

Jean-Benoit: Era un título de broma jugando con la palabra marcapasos (pace-maker en inglés). ¿Hilarante, eh?

 

Once Upon A Time

Nicolas: Es una historia de las de chico conoce a chica. Un cuento de hadas. Canta Jean-Benoit. En realidad, no me gusta mi voz.

Jean-Benoit: Nos gustan los cuentos de hadas.

 

One Hell Of A Party

Nicolas: Bueno, tendrías que hablar con Jarvis sobre las letras. Es el tipo de canción en la que queríamos experimentar de verdad con los instrumentos. Y yo toqué el piano exactamente igual que lo tocaría Sakamoto en este tema.

Jean-Benoit: Éste es el tipo de fiesta en la que eres más viejo y estás borracho, y estás mirando a todo el desorden y te preguntas qué pasó. Así que queríamos que el tema fuese muy vacío, esquelético y oscuro.

 

Napalm Love

Nicolas: Trata sobre las palabras que se utilizan para hablar sobre el amor. Si haces una lista de todas las palabras que se utilizan para hablar del amor, a menudo son horribles, como caer enamorado, arder por alguien, como que es algo bastante destructivo.

 

Mayfair Song

Nicolas: Es una canción que escribimos aquí (en los estudios Mayfair) mientras Nigel estaba mezclando. Así que montamos un pequeño estudio en la otra sala, grabábamos allí. Cuando hicimos Premiers Symptômes solíamos hacer una línea de bajo, conseguir un ambiente y ritmo y eso era todo. Olvidamos cómo hacer eso y queríamos volver a esa simplicidad. Nigel nos dijo: “Haced lo que se os da bien hacer”.

Jean-Benoit: Hicimos este tema de forma muy rápida, nos llevó sólo un día.

 

Left Bank

Nicolas: Esta es una canción que escribí en una habitación de hotel después de un encantador fin de semana con una chica. Y luego en la mañana del lunes la chica se fue sin decir una palabra y yo escribí esta canción a la guitarra, muy simple. ¡Mujeres locas estas chicas francesas!

Jean-Benoit: Nicolas y yo siempre estamos hablando sobre esa chica inexistente que queremos conocer, que nos gustaría tener en nuestra cama, la que se fue hace poco. En nuestras mentes le decimos, “vuelve, te quiero, he sido un chico malo”. Ésta es nuestra obsesión ahora mismo.

 

Photograph

Nicolas: Música muy cinematográfica. Cuando empezamos con Premiers Symptômes nos gustaba mucho la música de la banda sonora de Blaxploitation; ese groove, música llena de suspense y queríamos volver a eso. Volvimos a ese toque groove que habíamos perdido.

Jean-Benoit: El título original de esta canción era “Message For A Rock Star” (“Mensaje para una estrella de rock”) y la idea era ésta: vale, eres una estrella de rock y Dios es también fan tuyo y quiere tener tu autógrafo. Eres una estrella de rock de tal calibre que incluso Dios te quiere.

 

Mer Du Japon

Nicolas: música Haiku. J’ai perdu la raison dans la mer du Japon (“Perdí la razón en el mar de Japón”) Sólo una sencilla estrofa.

Jean-Benoit: Cuando vas a Los Ángeles o a Japón hay algo especial en el aire, y queríamos captar ese toque especial del Pacífico. Es casi como un perfume. Suena un poco como una banda francesa, Taxi Girl, la primera banda de Mirwais. Éramos grandes fans de esta banda y existe un toque similar en la producción.

 

Lost Message

Nicolas: Es muy Satie y muy francés. Suena muy diferente.

Jean-Benoit: En mi mente veo una especie de banda sonora moderna y fresca de Emmanuelle. Es realmente erótica.

 

Somewhere Between Waking And Sleeping

Nicolas: Esta es una colaboración con Neil Hannon. Me encanta esta canción. Originalmente la escribimos para Charlotte.

 

Redhead Girl

Nicolas: Ésta es mi musa. Excepto que no es pelirroja. Es muy conceptual.

Jean-Benoit: Trata sobre Perfume, el libro de Patrick Suskind. Va sobre los clichés de que las pelirrojas tienen un olor especial. Es como una leyenda.

 

Night Sight

Nicolas: Es mi tema favorito del álbum. Es muy conceptual, porque tienes este órgano Rhodes con cuatro notas y un sintentizador con siete notas, y tienen estas pautas circulares que se mezclan ocasionalmente. ¡Es un masaje para la mente!

Jean-Benoit: Queríamos hacer una especie de tema moderno con una pauta irregular en el teclado. Está totalmente improvisado. Suena como una reacción química lenta, como oxidación.

Xavier Valiño

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