7 NOTAS 7 COLORES 1998

7 Notas 7 Colores, la rima rabiosa

 

 

 

“Mucho, cabrones”

 

Mucho Muchacho -Oliver Sarmiento en la partida de nacimiento- lo sabe. La escena hip hop se consolida con su presencia, referencia imprescindible desde ya. Después de dos maquetas y un adelanto en maxi, “Con esos ojitos”, hemos tenido que esperar casi tres años para Hecho, es simple, la obra cumbre de un estilo que en el 97 ha acabado por explotar definitivamente.

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Por fin se edita vuestro primer disco, aunque el grupo ha estado en primera línea desde hace tiempo. ¿Por qué tanta espera desde vuestras primeras canciones hasta este disco?

– Cosas de la vida. Los planes nunca salen como los piensas en un principio. La idea era sacar el maxi de “Con esos ojitos” y seguir para arriba pero, tal y como lo veo hoy en día, el retraso ha favorecido al grupo más que perjudicarlo. Fue bueno, ya que hizo que la gente se preguntara bastante por nosotros, y cuando salió el disco el listón había subido mucho. Por los resultados, parece que estuvimos a la altura de las circunstancias. Aunque lo más importante que pasó, básicamente, fue que murió mi padre y yo no estaba como para grabar.

 

Se ha hablado mucho al respecto. ¿Es cierto que iba a produciros Automator, el productor de Doctor Octagon?

– Sí, así es. Lo que pasa es que luego no se pudo hacer porque no coincidimos en las fechas, ya que nosotros nos habíamos comprometido con la distribuidora para un día determinado y, si lo hacíamos con él, no podíamos cumplir. Así que optamos por irnos a Nueva York que, prácticamente, es lo mismo, ya que la idea primordial era grabarlo en Estados Unidos.

 

Hablas de la cuna del hip hop. ¿No es posible aún grabar discos de hip hop en nuestro Estado y hay que largarse a Nueva York?

– Es por el sonido: su forma de tratarlo, de grabar los bombos, las cajas, es de otra manera, ya que llevan muchísimo tiempo haciéndolo. Es una cuestión de confianza. Es lo que digo siempre: alguien que grabe flamenco debería ir a Granada. Con el hip hop de momento tienes que irte allí si quieres que suene así. Aunque también se puede conseguir aquí, y no es un obstáculo insalvable.

 


Entonces, ¿está la escena hip hop lo suficientemente consolidada ya en España?

– Por ahora sí. Todos los que tenían que grabar ya lo han hecho, aunque falta la nueva ola de gente que va a llegar este año, que subirán el nivel y la competencia será mayor. Yo tengo bastante confianza puesta en gente como Bano, un cubano que vive en Andalucía, y Sólo los Solo, que grabarán para Avoid, un sello de Valencia.

 

Cuándo apareció aquel boom artificial de finales de los 80, ¿tú ya estabas interesado por el hip hop?

– Yo empecé ahí, porque ahora tengo 21 años. O sea que hace unos siete años, ya desde pequeñito, bailaba break-dance. Después vino ese boom que fue muy perjudicial, porque intentaron vender el rap como una moda, y por eso pasó tanto tiempo entre una cosa y la otra. Nadie grababa y nadie confiaba en esta historia. ¿Te acuerdas de aquellas estrofas “Eh, tío. Ven aquí. Súbete la mano a la nariz”? Claro, le decías a la gente que hacías rap, y se echaban a reír. Ahora ya es otra cosa, se respeta más.

 

En este tiempo, ¿has tenido algún tipo de problemas o censura por las letras?

– Supongo que censura, la de la radio. De todas formas, tengo que agradecer muchísimo a Radio 3 lo que han hecho por nosotros, apoyándonos durante tanto tiempo. Las letras son muy duras, y entiendo que no se pueden decir algunas cosas, porque puedes ofender a la gente. No voy a dejar de hacerlo, pero lo entiendo también. Más que censura, lo que pasa es que perdemos la posibilidad de llegar a determinados medios por eso. No voy a rebajar mis planteamientos. Me sale así: simplemente por gracia no puedo evitar meter ahí un cabrón.

 

Creo que habéis herido alguna susceptibilidad. ¿Todos los sectores las entienden bien?

– Alguna feminista me dice algo, pero lo que yo hago no me parece que sea ofensivo. Puede ofender, pero yo hablo así con mis amigas, con la misma soltura, sin delicadeza. Las chicas se espantan mucho, pero no es ninguna cosa despectiva ni mucho menos.

 

¿Coincides en que estás a medio camino del vacile, la declaración y el grito de rabia?

– Tú lo has dicho. Me voy a quedar con esa frase, está muy bien.

 


Para los que no lo viven desde dentro, ¿es tan fácil hacer hip hop como parece o hay una dificultad que no se ve a simple vista?

– Es fácil en cuanto a medios, ya que sólo te necesitas a ti mismo para empezar a hacer rap. Producir y programar ya es otra cosa, porque tienes que invertir dinero, comprar aparatos y romperte la cabeza. Pero el rap es muy simple, muy básico. Se trata de rimar, y luego depende de la originalidad de cada uno para ser mejor o peor.

 

¿Qué tipo de hip hop no te interesa nada?

– El gansta-rap, que de todos modos ya está pasado.

 

Hasta ahora, no ha sido posible acceder a grandes públicos. ¿Qué falta?

– Me interesa, pero no es una cosa que me quite el sueño. Nosotros con nuestras ventas somos felices ya. La gente que nos tiene que oír ya nos oye. Y para romper eso, más que nosotros entrar en el gran público, es necesario que la gente se meta en ello, sin tener que renunciar a nada por nuestra parte.

 

Todos te tienen por un referente. ¿Cómo se vive la condición de estrella de un género incipiente?

– Ojo, estrella de una cosa tan pequeña como esto. ¡Joder, se vive bien! Yo tampoco voy pidiendo que me tengan de referencia, ni me considero el estandarte, ni mucho menos, ni me apetece tener esa responsabilidad. Me gusta estar donde estoy, pero muchas veces es algo excesivo escucharlo continuamente.

 

Hablemos de los límites del género. ¿Se puede hacer hip hop con instrumentos convencionales?

– Yo lo admito. El rap es un estilo de cantar y el hip hop es una cultura. Si coges una guitarra, un bajo y una batería, y hay un tío cantando rap, no está haciendo hip hop. Pero si coges lo mismo y lo haces… Hay algo ahí que no sé cómo explicarlo bien que lo convierte en hip hop.

 

¿Te interesa el hip hop instrumental?

– Sí, como algo para oír. Me parece muy bien que un productor o un pinchadiscos puedan hacer hip hop sin cantar rap.

 

¿Estás interesado en meter algún elemento del rock en tú música o eso queda totalmente descartado?

– Desde luego, un disco mío o de 7 Notas 7 Colores nunca tendrá elementos de rock. Puedes meter una guitarra sampleada pero nada más. Por otra parte hay cosas del pop que me gustan, como Los Fresones Rebeldes, que me hacen mucha gracia. Si alguien me propone alguna colaboración divertida, lo haré sin importarme nada qué música haga.

 

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